Bueno, esta historia la había escrito hace bastante tiempo atras. Y pensaba hacerla una novela directa completa. Pero, creo que sería mejor si la hiciera por capítulos, puesto que se que no serán muchos para llegar a un final. No más de 10 o 15. En fin, si les gusta, lo seguiré. Si no, lo dejaré en un adios para siempre.
En todo caso, desde ya les agradezco a todo aquel que pase. Y espero verlos pronto.... Suerte...
El Iluminado
Spoiler para Report 1::
El iluminado
Era una tarde un tanto brumosa. No sabia si pronto estaría por caer la noche, pero, levante mi mano y sin darme cuenta ya había comenzado escribiendo mi historia. Aquella que tuve que vivir de forma propia para poder comprobar lo frágil que es la vida humana. Aun para los más sabios…
Report 01: “Una máscara sobre otra…”
Todo esto sucedió cuando yo estaba trabajando para una de las revistas más conocidas del mundo. Aquella que solo es nombrada, para poder acusar a aquellos que son grandes celebridades o personas que han trascendido en el tiempo. Pero, ahora no quiero ni recordarla debido a sus decisiones a la hora de dejarme publicar este reporte. Me dijeron que no era interesante para el lector. Porque para ellos, era todo una simple especulación y que yo no tenía las pruebas suficientes para demostrar la verdad…
¡JA! “¡¿Pruebas suficientes?!” Fue lo único que pude preguntar. Había estado con él durante casi un mes, para poder conocer su verdadera vida. Quizás es tiempo de que me centre realmente en la verdadera historia. No es acerca de mi vida, particularmente. Sino, la de un hombre. Un hombre entre los hombres. Aquel que fue y volvió, antes de que todos siquiera hubiéramos nacido. Muchos lo llaman “El iluminado” pero, yo solo le decía “Amigo”.
Todo comenzó un simple domingo, mientras escribía un reportaje sobre un mediocre actor, que estaba por tener un hijo y tuvo la genial idea de hacer un escándalo, anunciando que degustaría la placenta de la madre acompañado por un Chardonnay…
-Hey, “Nuevo”, ven a mi oficina – me llamo mi jefe. No era una persona muy inteligente, pero sí de buen corazón. Sabía lo que le gustaban a las masas, y mayormente estaba muy de acuerdo con que “El mundo es una porquería. Asi que, lo que leen tiene que ser equitativamente igual”…
Otra cosa que creo que debería de contestar, es porque me llaman “Nuevo”. Siendo que ya hace unos 2 años que trabajaba ahí. Todo sucedió una mañana entrando a mi oficina. En una de las noticias encargadas a mi persona, salió un informe que tenía de título “Los nuevos prototipos de Microchips”.
Y yo en mi distracción o estupidez, no noté que las palabras del titular terminaron siendo “Los Huevos prototipos de Microchips”. Mi jefe no podía parar de reírse al notar esto. Y pidió disculpas reiteradas veces en la revista, diciendo que a partir de ahora se le sería recordado al empleado reiteradas veces como decir y escribir esa palabra. Asi que, la mayoría tomo esta idea, y de ahí en más me llamaban “Nuevo”. Aun cuando mi nombre era Steve…
Bueno, continuando con mi relato, mi jefe me había llamado a su oficina…
-“Nuevo”, necesito que investigues a alguien. Algunos lo llaman “El iluminado”. Creo que debe de ser una nueva religión o algo asi. Debes de ir a averiguar cuál es la razón por la cual lo llaman asi. Quiero una nota completa, y recuerda traer pruebas de que existe…y que es el verdadero.
-De acuerdo Jefe, pero, ¿Dónde se encuentra? ¿Y cómo lo reconoceré?
-Aquí tienes unas fotos. Esta es la persona que debes de entrevistar. Por favor, no olvides que es de suma importancia conocer su verdadera identidad. En la mayoría de los papeles, siempre lo nombran por su pseudónimo. Nunca por su nombre real.
Cuando terminaba de decir eso, arrojo sobre la mesa unas fotos, de lo que parecía un hombre de unos 70 años, encorvado y con una barba un tanto larga. Las fotos eran bastante malas. Tomadas desde una distancia lejana, y sin ningún tipo de reconocimiento facial. Era como si lo estuvieran persiguiendo, más que realmente tomándole una foto.
-Discúlpeme jefe pero, ¿Cómo se supone que lo encuentre, si no conozco su nombre ni tampoco puedo reconocer su rostro? – dije, demostrando que en ninguna de las 5 fotos se notaba el rostro de esta persona.
-Por eso te elegí a ti. Eres el único lo suficientemente bueno, para poder notar cuando hay una aguja en un pajar. ¿Por qué? Porque siempre le encuentras el pelo al “Huevo”. Y seguro que si ves las imágenes, notaras que una persona que se encuentra en medio de las montañas y con un sobretodo hecho con recubrimiento de lana, no es algo típico. No creo que te cueste demasiado notarlo en una montaña ¿Verdad?
Al ver las fotos nuevamente note que lo que decía era verdad. Y por ello, le di la razón de que sería fácil de encontrar. Pero, la ubicación todavía no era de mi conocimiento.
-De todos modos jefe, ¿Me podría decir donde se encuentran geográficamente estas montañas? Porque, no importa los indicios que se den aquí podrían ser en cientos de metros de altura, y yo no me llevo bien con el frio…
-Bueno muchacho, si quieres que sea más específico te diré que se encuentran cerca del Karakórum, en el Himalaya. Pero para llegar hasta ahí, deberás de conseguir bastantes personas. No se te hará fácil pero, tampoco difícil. Su cabaña no esta tan lejos de la ciudad principal solo a unos 200 km de diferencia, desde la ciudad.
-Ah, entonces será pan comido, ¿No? – como maldigo haber dicho esto, todavía sigo haciéndolo…
Bueno, una vez conociendo mi misión, fui enviado a la ciudad de China para poder comenzar mi travesía. Cuando llegue a Pakistán, me esperaba un traductor-explorador y dos personas más. Que por cómo me las había descripto mi guía, eran algo asi como “Peones” para nuestro “Rey”. O sea, que si era necesario, se sacrificarían con honor con tal de que nosotros lleguemos.
Yo a esto, le dije que no era necesario ser tan extremista, a lo cual uno de ellos me contesto “¿Nunca escalaste una montaña, verdad?”. Creo que sus palabras en aquel momento fueron las más correctas. Me dijo que tomaríamos el camino más seguro, pero no el más fácil. El “Espolón de los Abruzzos”. Su nombre impartía miedo. Y aun siendo solo unas 50 horas de viaje programada para llegar hasta la cabaña, tardamos tres días.
Todavía recuerdo el frio cada vez que miro la pintura de una montaña. Jamás quiero volver a una. El frio en la mañana, que solo te dice que el día comenzó, porque ves el sol, pero no puedes sentirlo. Y la perdición en la noche, cuando lo único que te repara son cuatro distintos tipos de abrigos, dentro de una pequeña carpa para mantener el calor.
La comida y el agua no eran un problema. El principal problema, era la espera para hacer todo. El hielo a esas alturas, te haces tretas que a veces son más molestas de lo que parecen. Agradezco que nuestro guía “Lumen” (como lo llamaba yo porque su nombre se me hacía demasiado difícil para pronunciar), había traído café de sobra. Esos sacos de pequeñas partículas nos mantenían bien durante un tiempo, y con el camino por recorrer aun siendo de solo de 2 o 3 días, se sentía cada vez más y más largo. Cuando ya estábamos casi por irnos a dormir la noche del 3er día, notamos a la distancia, una pequeña luz. Lumen me dijo que debía de ser allí donde debía de estar la cabaña. Pero, que la diferencia de distancia eran todavía de unos 20 km. Lo cual, nos llevaría unas horas más de viaje.
Pero, en la mañana siguiente, ya teniendo en cuenta que estábamos casi listos para partir y apagando el fuego del desayuno, un hombre extraño se apareció frente a nuestra carpa. Este hombre, parecía un explorador hecho y derecho. Su ropa era de las mejores que se podrían comprar, y por lo que parecían, bastante abrigadas. Casi igual a las nuestras. Parecía tener unos 40 años, como mucho. Y su aire de humildad, demostraba que no había mucho que ocultar. Mis compañeros, notaron que no había nada raro en él, pero aun asi, dos de ellos desenfundaron sus cuchillos. El guía paro con una mano a ambos. Ahí es cuando él comenzó a hablar…
-Hey, no hay necesidad de asustarse. No vengo a hacerles daño, ni mucho menos. Solo estoy intentado regresar a mi hogar – dijo, elevando las manos y mostrando las palmas en señal de paz.
-¿Quién eres? - fue todo lo que pude pronunciar. Sus palabras no demostraban mentiras, pero ¿Que rayos podía hacer un hombre de su edad en esas montañas y solo? Nada bueno, eso era seguro para la mente humana.
-Discúlpenme. Me llamo Cornelius, y estaba visitando a mi padre que se encuentra en aquella cabaña. Tiene una enfermedad incurable conocida como Hipertermia. Y con su edad, es aun peor. Asi que, se refugia aquí en estas montañas. ¿Acaso ustedes iban a visitarlo?
-De hecho, sí. Necesito hacerle algunas preguntas. Soy de una revista y necesito…
Cuando termine de pronunciar esas palabras, la cara de este hombre paso de calmada a enfurecida en un instante. Pero, como solo uno de mis compañeros conocía bien el idioma, los otros dos tuvieron que ser parados, al ver que el hombre golpeo la llamas hacia nosotros y comenzó a correr. Su reacción era entendible, intentaba proteger a su padre de las acusaciones y de su propia realidad.
Era notable que todo lo que había dicho mi jefe era verdad. El si era parte de esta revolución conocida en el mundo. El hombre que necesitaba encontrar estaba en aquella cabaña. Le dije a Lumen, que debíamos correr o no llegaríamos antes que él. Asi que, eso hicimos. Corrimos dejando parte de nuestros víveres ahí. Pero, eso no fue suficiente.
Luego de casi 6 horas de correr y caminar trabajosamente, llegamos tarde. La cabaña estaba completamente vacía. No había nadie, ni parecía haber habido nadie ahí. Había tenido unos minutos nada más de diferencia para hacer esto. Lo único que rondaba mi mente, era como había podido hacer desaparecer toda una vida en solo cuestión de minutos. ¿Acaso él conocía otro camino? ¿O simplemente nunca nadie vivió aquí, y el solo era un loco que necesitaba tiempo para poder estar solo?
En todo caso, decidimos luego de estar una noche en la cabaña esperando que regresara el susodicho “Cornelius”, volver a la ciudad y dar como una pérdida de tiempo esta búsqueda de “El iluminado”.
Luego de que pasaran unos cuatro días para regresar a nuestro hotel, pasando nuevamente por más sufrimiento, frío y demás, tuve el tiempo de pensar “Ya que tuve que sufrir tanto tiempo sobre las montañas, voy a darme unas merecidas vacaciones”. Asi que, rente un auto y me dedique a pasear por las calles de Pakistán.
Aun sabiendo que la época no era la más adecuada, creí que por lo menos podría conocer un poco de sus costumbres. Sus ropas eran bastante coloridas. Pero, mucha de sus mujeres debían de permanecer escondidas, detrás de grandes velos. Sus paisajes son altamente dignos dentro de lo que un turista puede presenciar. Grandes construcciones, monumentos, y muchos lugares donde se considera la religión más allá de la vida misma. Son gente muy organizada en lo que es economía. Y también en educación, por lo que leí en mis folletos turísticos. Pero, no note mucho eso en mi ida hacia allí. Quizás por lo que sucedió ese mismo día…
Me decidí a recorrer Taxila, una de las ciudades más cerca del Himalaya. Por ello, decidí tomar uno de los caminos recomendado por mí ya confiable amigo, Lumen. Así que, me subí a mi auto rentado. Pero, cuando estaba a punto de encender el auto, detrás de mí escuche una voz…
-Conduce, y no te sucederá nada… - su voz sonaba un tanto extraña, como si la reconociera de algún lado – no voltees y conduce. Si haces algún movimiento extraño, o intentas bajar del vehículo, te aseguro que tu muerte será rápida e indolora…
Como me encontraba entre la espada y la pared, decidí hacerle caso a este individuo. Mi vida corría peligro. Pero, como nos habían hecho a la idea de que era muy normal ser robado o hasta matado sin ningún tipo de sentido aparente, decidí ser el mejor “mayordomo” de toda la historia. Una vez que estabas lejos de mi hotel y casi cerca del centro de la ciudad de Taxila, esta persona comenzó a hablar. O, más bien dicho, a cuestionar…
-Dime, ¿De dónde vienes? – dijo, tocando mi cabeza, con algún tipo de objeto que parecía frio al contacto, como si estuviera hecho de metal…
-Vengo de Estados Unidos…
-Ah, otro cerdo de ahí. Veo que no se cansan de que les diga que no pienso volver…
-¿De que estas hablando? – dije, aun sabiendo que esa sola pregunta podría matarme. No obstante, como la hice de una manera prudente y casi con un tono de “Caballero”, su reacción solo fue tocarme con algo metálico en la cabeza, con el mensaje de “Cállate y no voltees”…
-Las preguntas las hago yo…¿Quién te envió? ¿Acaso fue Ronnie? Ese tipo no se cansa de enviar gente para que yo regrese…
-No sé de quién hablas, pero, yo solo soy un periodista. Y vine aquí para investigar a un hombre que se encuentra en la montaña de Karakórum. Pero, no salió como lo esperaba. En el camino de subida, nos encontramos con un hombre un tanto extraño, que parece que nos gano en el rastro, e hizo desaparecer a la persona necesaria para terminar mi trabajo…
En ese momento, el hombre bajo el objeto que usaba para tocarme la nuca, y dijo…
-Dime, ¿Y porque necesitas saber quién es este hombre? Y recuerda que aun cuando no lo parezca, tu vida sigue estando en peligro…
-Mira, si quieres matarme hazlo ya. Porque, aun cuando mi vida parezca interesante es bastante molesta. Ya con esta semana he tenido suficiente. Escale una montaña, estuve 3 días durmiendo con gente que no conocía siquiera mi idioma, no pude tener mi reportaje, y encima me estas intentado quitarme mis únicas vacaciones en casi 3 años. ¡LA VERDAD, ESTOY HARTO! ¡Dispárame en la frente, asi por lo menos, me llevo al cielo o al infierno la cara de mi asesino para buscarlo una vez este allí! – dije, volteándome para mirarle la cara a este hombre.
Cuando voltee, no podía creer quien era. Era el mismo hombre que se nos había adelantado en la montaña. La razón por la cual no pude completar mi trabajo. Este hombre, comenzó a sonreír y me dijo…
-Sabes una cosa, me agradas. Y si quieres, puedo ayudarte en lo que necesitas. Solo pido una cosa, si quieres conocer al “Iluminado”, tienes que prometerme algo. Jamás cuestionaras su forma de vida, ni intervendrás en él. No importa lo que suceda, no puedes tocar nada en su vida a menos de que él te de permiso de hacerlo…
-Entonces ¿Tú conoces al “Iluminado”? ¿Me podrías llevar hasta él? Necesito hacerle unas cuantas… - me detuvo en mis comentarios, y solo me dijo…
-¡Promételo! – con un aire de autoritarismo. Como si estuviera enfrentándome a un oso, con las garras extendidas.
-Mira, no sé si confiar en ti. Casi me prendes fuego, me hiciste correr y hasta hace unos momentos amenazaste con matarme. ¿Cómo puedo confiar en ti realmente, si tus antecedentes no te preceden?
-Mira, soy la única posibilidad que tienes de conocerlo. Si no dices que me lo prometes en este momento yo me iré, y nunca más podrás saber nada acerca de esta persona…
-De acuerdo, pero, si te lo prometo primero quiero pruebas de que realmente conozcas al “Iluminado”. Necesito poder creerte. Porque, hasta ahora lo único que tu eres para cualquiera en esta ciudad, es un simple “Campirano” perdido en otra ciudad.
-De acuerdo, veamos esto, la única prueba que podría darte es describirte perfectamente a la persona que necesitas buscar. ¿Qué te parece eso?
Dentro de todo, su idea me parecía la correcta. Dado al hecho de mi poca información sobre el hombre al igual de su propio rostro. Creo que si al menos le atinaba en su descripción, podría tomar en cuenta que lo conocía. Al menos, como para poder encontrarlo…asi que, asentí con mi mano y le di el pase como para que pudiera comenzar a describirlo…
-Este hombre, es un hombre viejo. Pero, no es un hombre que esperarías encontrar en la punta de una montaña. Quizás, sea más correcto decir que tiene una larga barba, pero, para diferencia de su edad estas conservan aun un color negro un poco particular. Como si los años no hubieran pasado para él. Pero, esto no se nota a menos de que lo veas de frente. Además, tiene algo un tanto extraño. Usa un sobretodo hecho completamente de lana. Cosa que puede parecer difícil de conseguir en una persona de su edad. Eso es, como ya te dije, porque el sufre de problemas de calor y necesita un poco del tiempo frio. Porque, la sobre-exposición al calor lo podría matar. ¿Necesitas que siga? Creo que con esto he explicado, que la persona la que quieres ver es muy conocida por mí…
Al terminar de escuchar los detalles que me dio, note que decía la verdad, al nombrar aquel sobretodo que llamaba mucho la atención en aquella foto que me había mostrado el jefe. Sin embargo, eso lo podría saber cualquiera que escalara la montaña. No obstante, decidí seguir mis instintos y decir las palabras que me condenarían aun hasta el día de hoy…las cuales marcaron mi futuro después de ese día…
-¡Te prometo que si me llevas con este hombre, no tocare ni modificare nada en su vida mientras él esté dispuesto a hablar conmigo! – dije, casi en forma de grito, pero con entusiasmo, para hacerlo más creíble para él. Todavía recuerdo, que su sonrisa comenzó a agrandarse. Y lo único que dijo fue, “Gracias”…
Este hombre aun parecía que tenía algo que ocultar. Porque el camino era bastante largo, pero, por alguna razón entre mas comenzábamos a escalar la montaña, mas notaba que sus pasos eran ligeros y hasta inteligentes. Como si conociera la montaña perfectamente. Bueno, era comprensible si su padre vivía en ella. Lo que la primera vez nos tomó 3 días, con su inteligencia solo nos tomó un día y medio. Con nuestros víveres calculados para 3 días, pudimos darnos más que un festín en la primera noche. Y mientras más conversábamos, mas comprendía que esta persona conocía sus alrededores. Conocía la flora y fauna de su ciudad, al igual que el de las montañas. Y no dejaba de hablar un instante. Parecía que el único amigo que había tenido durante todo este tiempo era sí mismo. Pero, nunca dejaba de hacer algún que otro comentario gracioso acerca de si mismo. Diciendo que, “No importaba lo que hiciera, siempre se las arreglaba para decir o hacer alguna estupidez…como todo ser humano”. Era un buen hombre. Cuando por fin llegamos a la cabaña, paso de ser esa persona agradable a cambiar la cara hasta transformarse en el hombre más serio del mundo.
-Recuerdas nuestro acuerdo, ¿Verdad? No importa lo que suceda, tú no puedes modificar nada de su ambiente, ni de su vida. Y no importa lo que suceda, no cuestionaras su forma de ser. ¿Entendido?
-Oye, eso último lo agregaste…
-No me importa. Es solo para estar seguro de que estuvieras escuchando. Entonces, ¿Lo recuerdas verdad? - dijo mirándome directo a los ojos…
-Sí, sí. Yo lo entiendo, ahora, necesito hacerle unas preguntas y luego podré volver a mi vida.
Cuando el abrió la puerta, encontré el lugar completamente amueblado. Como si no faltara nada. Los muebles, y los alrededores estaban hechos completamente con roble. Todo estaba arreglado, como si todo hubiera sido puesto exclusivamente para traer a un invitado. Bueno, quizás mi “Compañero” ya había llamado con anterioridad a su padre, para esperar visitas en los siguientes días. Pero, mientras entraba note algo extraño. Si es que había alguien dentro de ese lugar, y hubiera querido estar sin la necesidad de un abrigo dentro de la comodidad de su hogar, habría encendido al menos leña para mantener el calor. Pero, por alguna razón la chimenea parecía apagada desde hacía días. Casi como había estado el mismo día que nosotros habíamos cruzado camino con esa cabaña.
En ese momento, volteé para poder ver a mi compañero y note que el ya no se encontraba detrás mío. Mire hacia un rincón, y vi a un hombre sentado en un sofá, con una bata y el cabello gris, al igual que una extensa barba. No levantaba la mirada, ni tampoco omitía palabra. Lo único que hizo fue hacer un pequeño ademan con su mano, como para que me sentara en la plena oscuridad…
Yo seguí sus instrucciones y me senté en el sofá contiguo al de él. Saque mi libreta, mi lápiz e intente comenzar a hablar. La oscuridad del lugar no me permitía verlo cara a cara, y por lo cual creí que era su decisión, y como ya había prometido a Cornelius que no cambiaría su ambiente, solo me decidí a hacerle las preguntas y largarme. De todos modos, era lo único que necesitaba.
-Buenas tardes… - dije yo, de manera respetuosa…
-Buenas tardes...- contesto él. Su voz era un tanto rasposa, pero no de la manera que me imaginaba. Para su edad, parecía que tenía sus métodos de cuidarse.
-Mucho gusto, me llamo Steve Serrick…y soy un periodista…
-Se quién eres “Nuevo”, y déjame decirte que tu nombre te hace honor. No pareces realmente un reportero… - me interrumpió de manera tan estrepitosa, que no note el momento en el cual él sabía quién era...
-¿Cómo es que sabe quién soy? ¿Y porque me dice que no parezco un reportero?
-Yo soy “El Iluminado” ¿No crees que tendría que saberlo ya eso? Se de muchas cosas, y muchas de las cuales no te imaginas. Pero dime, ¿Cuál es tu verdadera pregunta? ¿Qué es lo que realmente quieres saber?
Sé que mi trabajo era conseguir la mayor información que pudiera sobre este hombre, y porque era culto de seguimiento por la demás gente, siendo que parecía que no tenía contacto alguno con el mundo con su alrededor. Pero, más me interesaba saber una cosa y esa era…
-Dígame, ¿Cómo es que sabe tantas cosas? – dije, intentando de poder verle la cara a través de la oscuridad…
-Eso, mi querido “amigo”, es la única respuesta que no puedo responder…
-¿Por qué? ¿Acaso cree que lo utilizare para mi propio beneficio? Yo no soy así…
-No es por eso muchacho. Es por la única razón que hay en este mundo. Es lo única cosa que todavía no se…
-¿Cómo es que no sabe su propio método de aprendizaje? ¿Cómo es que una persona de su edad, que se ha entregado toda su vida a convertirse en un “Iluminado”, no puede saber cómo es que obtuvo sus conocimientos?
-Dime pequeño, ¿Qué edad crees que tengo? – dijo el hombre, parándose de su sofá…y observando hacia la ventana…
-Yo diría que por su contextura física, y por su forma de caminar y encorvarse unos 70 años, aproximadamente…
-Muchacho, ¿Qué pasaría si te dijera que solo tengo 40 años? –dijo, mirándome cara a cara en la oscuridad…
-No puede ser posible. Es imposible que una persona de esa edad, pueda ser la persona más inteligente del mundo…
-Por eso te digo que ni siquiera yo entiendo el porqué. Pero, Dios me ha bendecido con este poder. Y por lo cual también me ha condenado. Condenado a esta vida de soledad y exclusión…
En ese momento, su voz comenzó a demostrar enojo y furia. Y pude notar algo distinto en su ser. Como si su cuerpo, comenzara a erguirse y mostrara realmente como era…
-No puedes ser… - en ese instante, pude verle el rostro claramente a la luz del ventanal enfrente suyo…Cornelius era “El Iluminado”…
-Sí, muchacho. Desgraciadamente, esta es la vida que debe de llevar un “Iluminado”. La de pretender ser otra persona. No puedo mostrar quien soy realmente, porque en este mundo de prejuicios, si una persona de mi edad dijera que es el hombre más inteligente del mundo, comenzaría a ser explotado para poder comprobar su verdadera razón para la fuente del conocimiento. En cambio, si simplemente fuera un decrepito anciano excluido del mundo, la gente lo dejaría en paz. Porque creería que su inteligencia, vendría de una grande dedicación de tiempo,¡ hacia el estudio de todos los libros del mundo. Y por lo cual, no malgastarían su tiempo en estudiarlo realmente… - dijo, mientras se notaba en su cara un cierto tono de preocupación…y también de angustia – Pero, lo chistoso es que tú eres el primero que ha llegado hasta aquí, a ver quién era realmente este “Iluminado”. Y mi tiempo aquí ha sido bastante solitario. He tenido mis conocidos, pero solo uno sabe de este secreto. Por ello te pregunte si habías sido enviado por él. Todos los meses envía a alguien para que regrese. Pero, prefiero esta vida.
Porque, cada vez que bajo a la ciudad, interpreto ser “Cornelius” el campirano y cada vez que escalo nuevamente la montaña, vuelvo a ser simplemente “El iluminado”. Nada más queda de mi vida…y prefiero que sea así…
En ese momento, me decidí a intentar de comprender su teoría. Y hasta refutarla, pero era verdad. Hasta yo mismo creí que el anciano había tenido un riguroso sistema para poder obtener toda su inteligencia, si es que realmente era “El Iluminado”. Pero, si es un hombre simple y con apenas un poco más que mi edad, es cuestionable. Y por lo tanto, toda su vida sería nada más que estudiar el verdadero resultado de su inteligencia. ¡Dios! Hasta a mí me había dejado anonadado conocer que el hombre más inteligente del mundo, es apenas un hombre de mediana edad…
-Pero, ¿Por qué solo me lo dices a mí? ¿Por qué yo?- fue todo lo que pude decir. Era la única pregunta que rondaba mi cabeza…
-Creo que debe de ser, porque tú eres como yo. Tu estas categorizado de la misma manera que yo. Tu eres “El Nuevo”. Aun cuando tu trabajo sea excepcional, seguirás siendo el nuevo para todos a tu alrededor. Cada vez que veía una de tus notas, a tu lado estaban las palabras “El Nuevo”. Quizás haya sido una simple broma. Pero, aun así me sonaba molesto, que en un lugar tan prestigioso como esa revista, tu siguieras siendo categorizado solo por un simple error. Y es por eso, que cuando descubrí quien eras en realidad entendí que tú comprenderías mi pesar. Y entenderías realmente porque yo sufro. Aun cuando yo quisiera destacarme por lo que soy, sería juzgado por el pensamiento común de la gente…
En eso tenía razón. La gente tiende a etiquetar a las personas aun sin darse cuenta. Y por eso, yo también lo sufría día a día en mi propio trabajo…
-Tengo que darte la razón en eso. ¡Demonios! Se hace imposible intentar refutar alguna de tus palabras…
-Sí que puedes. Y eso es lo que quiero que aprendas, que aprendas que hasta el hombre más inteligente del mundo, puede ser humano. Por eso, solo te pediré un favor…dile al mundo quien soy en verdad en tus propias palabras…
-Pero, para hacer eso tomaría un tiempo. Eso no puede hacerse en un solo día. Ni siquiera…
-No me importa el tiempo que te tome, lo único que yo quiero es que la gente pueda verme por lo que soy y no por lo que aparento…¡Por favor!
Y asi fue, como comencé a vivir con este hombre. Que hoy en día, después de todo lo sucedido sigo considerándolo un gran amigo. Y por ello es que estoy contando esto, porque quiero recordarlo cada momento, como lo que era realmente. UN AMIGO.
End of report…
PD: Si, se que el primer capítulo es un tanto largo. Lo note mientras lo leía.... Así me salen las historias mientras las escribo. Algunas son más largas, otras más cortas, en fin....
__________________
A esperar festejando durante 6 meses, hasta que vuelvan los Ponis...
I've been promoted to King...KING OF BRONIES