Bueno aquí les mostrare una historia que estoy haciendo cuando estoy aburrido la iré editando. Para ser sincero no es muy original, pero me entretiene.
ADVERTENCIA: La siguiente historia puede contener errores ABERRANTES en la redacción causados por puntuación.
Fecha:03/05/2013
Ya han pasado 10 días desde el incidente, si bien todos algún vez hablaron de ello nunca pensaron que de verdad fuese a suceder. Aun recuerdo ese día, yo estaba recién llegando a mi casa y parecía que todo iba bien, me habían dicho que estaba dentro de las mejores calificaciones del curso y que mandarían una carta de recomendación a la universidad que yo quería…. Esos días parecen tan lejanos…. En realidad, no se porque escribo esto, quizás cuando todo mejore, alguien leerá esto y sabrá que sucedió en realidad, sin todas esas patrañas de los países “civilizados”. Bueno como iba diciendo, yo era un joven cualquiera de 4to medio, con ideas bien claras de lo que deseaba, sabia muy bien lo que quería, como muchos me preocupaba el medio ambiente, iba a marchas, protestaba, decía cosas por internet, era vegetariano, era un ecologista de verdad, pero con moderación, siempre tuve cuidado de no caer en el eco-terrorismo, yo era scout y en los grupos ecologistas discutíamos modos de llevar una vida mas simple para no depender de la tecnología, aun me impresiona lo útil que fueron esas conversaciones e ideas descabelladas. Ese día en la noche no se por que pero tuve el presentimiento que algo sucedería, en el lugar que vivo son muy comunes los terremotos. Sin que mi madre se diese cuenta fui a buscar al primer piso mi saco de dormir y mis cosas de scout, la navidad pasada me habían regalado un pack para acampar, si bien yo era scout nunca le puse atención al pack aparte del cuchillo y el hacha. Ese día dormí bastante bien hasta que la llegada de mi madre mostro que mi presentimiento no había errado. Me dijo que bajáramos al patio, pero, casi al segundo que dijo eso un viento enorme azoto hasta las rejas de las casa, eso, sumado a un terremoto nos dejo a mi madre y a mi paralizados abrazándonos por el miedo. A la mañana siguiente salimos a la calle sintiendo que salíamos de una nave espacial en un planeta completamente nuevo. Destrozado por completo con algunas casa aun en pie y otras donde solo quedaba las sobra de un hogar en el cual familias y personas compartieron y vivieron sus vidas era lo que se podía observar. Lo que nos rodeaba era realmente de otro mundo. El cielo oscuro, gris, los arboles partidos a la mitad, los que estaban en pie, los edificios tenían casa incrustadas, las calles ahora nada mas que un camino de polvo que no se lograba distinguir de los caminos creados por los tornados. Algo que nos medio reconforto fue ver a nuestros vecinos de al lado al igual que nosotros. Con la cara tan pálida como supongo que estaba la nuestra veíamos con duda como había quedado todo. Como si esperáramos despertar de un sueño volvimos a las casa y nos quedamos sentado en el suelo durante largo tiempo. Al darnos cuenta que era la lamentable realidad casi por un acto reflejo mi madre empezó a ver que podía cocinar, si la cocina funcionaba, si había gas. yo por mi parte fui a buscar mis cosas de scout. Casi una hora después mi madre me llamo a comer. Tuvo que cocinar con el gas de la estufa que había quedado del invierno pasado. Después de comer le dije que tendríamos que ir a buscar comida al supermercado (que afortunadamente quedaba cerca) Salimos corriendo de la casa y para cuando llegamos extrañamente no había nadie, la mitad del súper estaba volado por lo cual pudimos acceder a el de un forma bastante fácil. Llenamos tres carritos con comida (incluso comida para los perros y los gatos que teníamos), semillas, agua y alcohol. Yo supuse que seria por que no se vence pero quizás mi madre necesitaba asumir todo lo que estaba sucediendo de alguna forma. Para cuando volvimos los vecinos nos vieron con el carrito de comida y se subieron inmediatamente a su camioneta. Entramos a la casa e inmediatamente empezamos a labrar el suelo de patio, en menos de 1 hora teníamos todo el patio trasero dividido en secciones, estaban las papas, los tomates, la lechuga, las manzanas, el zapallo, un poco de maíz e incluso una mata de café. Todos completamente regados y cercados en contra de cualquier animal o pájaro. Para ese entonces aun salía agua de la manguera, ahora que lo pienso tuvimos mucha suerte el agua nos duro hasta hoy, siendo hoy el día en que terminamos el poso. Bueno volviendo al pasado, esa noche nos dormimos a lo que suponemos algo así las 7 de la noche ya que en otoño a esa hora aquí ya empieza a oscurecer. Dormimos como nunca lo habíamos hecho, a pesar de todo dormimos con una tranquilidad única.
Al amanecer me acorde de una ferretería que tenemos cerca, le avise a mi madre que iría y que de paso investigaría un poco el alrededor. Total con lo que habíamos robado del súper ya no importaba si seguíamos robando aparte qeu eran solo cosas qeu necesitaríamos.
Para cunado llegué ya había gente saliendo de ahí con fierro herramientas en las manos, pero algo que me hizo mucha gracia que la gente solo robaba las cosas de mayor valor de las cuales todas funcionaban enchufándose. llegue y para mi suerte estaban las cosas que más necesitaba, una piqueta, una pala, alambre, greda, pegamento industrial, cuerda y tejos para el techo. Cuando estaba llegando a mi casa note que habían unos tipo tratando pasarse por la reja de mi casa. Corrí con la piqueta en mano a echarlos, para mi suerte el vecino salió con su escopeta en cuanto me escucho, de no ser así no dudo de que yo hubiese salido perdiendo. En cuanto se fueron mi vecino y yo empezamos a sellar nuestras respectivas rejas con una maderas qeu el usaba para la salamandra durante el invierno.
Convertí el patio delantero en una verdadera fortaleza, tenia toda la parte delantera de mi casa lista para cualquier cosa que intentara entrar a mi casa. Una vieja onda que tenía se volvió algo imprescindible casi como mi ropa. En menos de 1 hora mi madre ya se había puesto en contacto con todo los vecinos de la cuadra que seguían vivos. Se organizo inmediatamente rondas de vigilancia, la plaza de la esquina se volvió un huerto común y se llegaron a algunos acuerdos para ver quien hacía qué. Lamentablemente esa noche me toco a mi hacer la primera guardia, con hacha y cuchillo en mano vigilé la cuadra toda la noche tomé unas ramas secas qeu habían y armé una fogatas pequeñas en cada esquina, la prendí con un encendedor que hallé ( la despreocupación humana y el creer qeu uno siempre tendría más es algo que tenía demasiado implantado).
Los perros aparecieron de la nada, llamados por las únicas luces existentes en la calle, Me alegraron la noche. Mi turno acabó a las 7
El día siguiente lo dormí entero dormí literalmente 23hrs seguidas.