Un poema un poco oscuro que escribí hace algunos días entre dormido y despierto, a altas horas de la madrugada.
Spoiler para Ataduras Suicidas:
Y en el vuelo quemado
tomo tu mano
que palpita junto a la mía,
junto a la mía.
Y borracho de panes,
de lunas y mieles,
te suicido junto a mi vida,
junto a mi vida.
Tú bien sabes que yo
de ti dependo para salir
de este agujero en el cielo
siempre gris, siempre muerto,
de este cielo cadáver.
Yo bien sé que tú
de mí dependes para vivir
detrás del espejo de tu vida.
Siempre buscando un reflejo.
Yo seré tu reflejo.
Tú necesitas un lacayo
y yo una diosa.
Tú necesitas la sal
y yo tus heridas.
El pecadillo que ayer
no cometiste al prometer
al sol que no lo harías,
lo veo escocer en tu piel
con la misma violencia
con la que ayer mi sal
escocía tus heridas.
Ven, vamos a amarrarnos
a un cactus seco:
compartiremos nuestras espinas.
Ven, vamos a amarnos
sin sentimientos,
impulsados por impulsos suicidas.
Ven, vamos a tragarnos
como animales,
tú sabes bien tu papel:
tú eres la leona
y yo soy siempre
la liebre sin piel.
Porque
tú necesitas un lacayo
y yo una diosa.
Tú necesitas la sal
y yo tus heridas.
Porque aquí no hay amor,
sólo roles que cumplir,
que no importe el porvenir
en esta atadura suicida.
Alvaro Jasaui
__________________ "Cuando uno no vive como piensa, acaba pensando como vive.".- Gabriel Marcel
Los siguientes 2 usuarios agradecieron a Kradoth este mensaje:
Es la oscuridad más surrealista e intensa que había leído de ti. Definitivamente fue una fluida sucesión de imágenes, a más de 24 cuadros por segundo... ¡A tiempo hiperreal!