Pues esto es algo que se me ocurrió ayer en un momento de inspiración
Spoiler para Leer:
-¡Soldados! ¡enlistence y suban al camión!-gritó el sargento por medio de un altavoz-ganen esta batalla, y les aseguro que dos días despues los recibiran con todos los honores en sus hogares.
Estas fueron las palabras que nos hicieron venir a este pueblo a recuperar territorio americano-por más que hace tiempo que salimos de América-, palabras que teníamos que cumplir sin la menor objeción, porque si lo hacías solo empeorariamos las cosas. El sargento era alguien honorable: siempre que iba a una batalla, sabía en qué momento retirarse y en qué momento atacar para ocasionar la menor cantidad de bajas posibles para su equipo, además que nunca dejaba a nadie atras, aunque para eso tuviera que arriesgar su propia vida. Algunos llamaban a eso estupidez; otros lo llamaban valentía. Nosotros lo llamabamos honor. Otro motivo para no objetar sus ordenes.
Nadie quería venir, ya que sabían lo peligroso que era, pero tampoco nadie se quería quedar, porque todos querían ver a sus parientes de nuevo.
Sin embargo, nadie se esperaba una emboscada, que fué lo que acabó con medio pelotón y nos llevó a nuestra situación actual: refugiados dentro de una casa, esperando por la ayuda solicitada y disparando para no dejar que nadie se acerque; lo que me llevó a pensar en ciertas cosas y darme cuenta de otras.
Por ejemplo, una de las preguntas que casi todo soldado se hace: ¿porqué luchamos? Hay quienes dicen que luchan por su país, otros por libertad. Y es cierto. O al menos lo era antes. Ahora solo luchamos por los intereses de nuestros jefes y presidentes, que no tienen que ver con libertad y solidaridad, sino con riqueza y más riqueza. ¿Para qué luchar por algo que muchos no creen necesario?
Al ver como uno de mis compañeros caía muerto frente a mí, me hizo pensar en todo lo que viví a lo largo de mis días en la tierra.
Tantas oportunidades desaprovechadas y tantos errores innecesarios cometidos por mi ceguera voluntaria y orgullo vacío. Tantos momentos desperdiciados que podía haberlos pasado con mi familia y amigos, pero en vez de eso, elegí poner mis necesidades de cualquier tipo antes que ellos. Hablarle a aquella muchacha que tanto me gustaba un año antes de que se mudara y desapareciera de mi vida para siempre, jugar aquel partido que llevó al equipo de mi colegio a ganar el campeonato intercolegial, ir a aquella excursión a la presa de Hoover...Todo aquello desperdiciado por mi miedo a arruinarlo todo, sin tan siquiera haberlo intentado. Hasta ahora lo único "bueno" que he hecho fue enlistarme en el ejército para "ayudar" a mi país.
Como decía aquella frase que me decían de niño: "El que nada falla es porque nada intenta".
Luego me dí cuenta de que todo eso lo había lo hecho mal por no seguir mis ideales, siempre guiado por el miedo al fracaso y al desprecio lo que, irónicamente, me había llevado a fracasar como persona y a despreciarme a mí mismo.
Decidí que era tiempo de acabar con todo eso, darle la espalda al miedo y empezar a seguir mis ideales, que en ese momento eran ayudar a que mis compañeros lleguen sanos y salvos a su país. Junto a sus familias. En sus hogares. Aunque eso significara arriesgar mi vida, lo haría por mis compañeros. Porque ellos se habían vuelto mi familia en aquel territorio hostil, haciéndome sentir que estaba en mi casa. Y era tiempo de retribuirles todo eso. Era tiempo de demostrar que puedo ser útil. Era mi tiempo. Y ésta era una oportunidad que no iba a desaprovechar.
En ese momento, el soldado se levantó de su puesto y salió de la pequeña casa a combatir a aquellos que le prohibían a sus compañeros lo mas importante: la libertad.
Resultó herido un par de veces antes de que llegara la ayuda, pero llegó con vida a su hogar. Fue condecorado con la estrella de plata a la valentía al llegar a su país, pero eso no le influenció mucho, ya que se dió cuenta de que había sido realmente útil.
Había enfrentado y derrotado sus miedos. Había seguido sus ideales. Pero lo más importante: había demostrado que no era alguien más, sino que era alguien que se lo propuso he hizo la diferencia.
Comenten y critiquen
Saludos
PD:puede que el final parezca un poco "cliché", pero es que en ese momento me estaba fallando la inspiración
Respuesta: Reflexiones de un soldado en su batalla final
Concuerdo con Codera de Clamato, es un pensamiento típico de un soldado, pero agregaría: de un soldado nacionalista.
Noto un tinte tan patriotista en el escrito, pues al final, decide luchar contra los "enemigos" sin definir si en verdad son enemigos suyos o meramente son personas que están reaccionando ante su ataque, su violencia que él mismo, el héroe, llevó hasta ese lugar.
Aún así, el escrito es agradable. Checa la ortografía a la siguiente.
Respuesta: Reflexiones de un soldado en su batalla final
Disculpen si me tardé en responder
Al de arriba:de hecho,si escribo una historia(revisa el spoiler en mi firma) que planeo dedicar todo el día de mañana(o casi todo) a corregirla y actualizarla,que la dejé un poco abandonada
A los demás,gracias por los comentarios,aunque en este momento me siento como el user Zanzoltan,ya que me dicen que corrija la ortografía,pero no me doy cuenta de los errores