Tan desnuda, despojada de las mil mascaretas que te protegían, descubierta de aquellos vestidos que llevabas como armaduras, de esa hipocresía dulce y fina que besaba mi alma; al fin te veo... y me has decepcionado, mujer. Y pensar que al evocar los fantasmas del pasado inocente te veo tan pura, inmaculada, como la Virgen de los Cristos de mi ser. Es mas, hoy te agradezco el hachazo, mujer, te agradezco que hayas quemado en indiferencia la pomposa rosa que me arranqué de las entrañas, aquella rosa exaltada que creció alimentada de la bella ilusión que moldeó Eros a partir de tu imagen. Desgarraste mi velo con tu cuchilla, fingiendo simpatía trataste de suavizar la caída lanzando mentiras acarameladas a un corazón acelerado, mujer, ese es un pecado mortal en mi religión. Aún recuerdo tus palabras, llanas y empapadas de pesadumbre, de falsedades varias. "Tu eres lo máximo, pero no me atraes de esa forma"... "Es decir, no puedo forzar lo que siento, ¿cierto?"... "Lo siento, pero es que, no se, tal vez sea esta etapa de mi vida, pero me atraen cosas que en verdad no deberían"... "Te apoyaré en todo lo que necesites". Y, claro, la puñalada final: "No, esta bien que lo hayas dicho, así dejamos las cosas claras". Claro... las cosas quedaron tan claras despues de hablar, quedaron tan claras que pude dislumbrar cómo es que en tu rostro llano se asomaba un gesto de desdén al saludarte y cómo es que al cabo de apenas un par de semanas dejaste de saludarme. Claro, las cosas quedaron tan claras que incluso sin ver tu rostro puedo percibir el desdén y la impaciencia que sientes cuando me comunico contigo por este medio tan frío. Las cosas quedaron tan extremadamente claras, mujer (como un cristal, como el agua del manantial más puro), que ahora puedo ver tu verdadero ser. Ahora puedo ver la mochila en la que guardas tus rostros, uno diferente para cada persona. Puedo ver cómo es que guardas en tu caja de Pandora tus emociones y virtudes para mostrarte como un ser afable, sistemático y vacío ante el mundo. Puedo ver cómo es que todo tu ser es carcomido desde las raíces de tu esencia por la desesperación y la desesperanza. Aunque aún no puedo entender cómo es que si ha pasado ya un mes desde que cayó el telón de mi tragicomedia recién hoy me doy cuenta de lo vacía que estas por dentro y por fuera. Puedo verte como eres mujer, tu piel de plástico, tu sonrisa falsa, tu pureza violada por complacer al mundo. Puedo verte amor, y no entiendo cómo es que en algún momento pude haber estado enamorado de ti.
Tu bien sabes quien soy, la verdadera pregunta es: "¿Quién eres tú?"
__________________ "Cuando uno no vive como piensa, acaba pensando como vive.".- Gabriel Marcel
Gracias por el comentario. Si... el típico desengaño amoroso... cuando te das cuenta que la mujer a la que amas es en realidad una carcasa vacía con un corazón del color de la obsidiana... Bueno, en cuanto a lo de repetir "mujer", lo hice porque sentí que así el texto adquiría una mayor fuerza y rudeza que si llamaba a la "musa" (elevemosla a este nivel a falta de mejor término) por diferentes nombres, dándose un mayor efecto de rompimiento cuando en la última oración esta recibe el apelativo de "amor". Bueno, por allí se escapó algún error gramatical... al próximo escrito prestaré más cuidado xD. Tu también sigue escribiendo.
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