Hola a todos, me llamó la atención el foro porque me gusta bastante leer y escribir y me animé a poner un pequeño ¨proyecto¨ que estoy escribiendo luego de leer Angel Tears.
Espero que les guste y por favor dejen sus comentarios.
Las cinco gemas.
Spoiler para Prólogo:
Quedó hundido en las aguas lo que era el planeta tierra. La poca gente que se pudo salvar esperó a que empezara a emerger. Había gente de todos los continentes actualmente conocidos como las Antiguas Tierras. Así se formaron los tres nuevos continentes: Eseria, Farión y Neonts. Eseria era el principal y en él se ubicaron las personas que descendían de los continentes antiguos de América y Europa. Eseria se dividió en seis grandes regiones: Vigarde, Pheris, Lausdren, Asigtar, Cressiolent y Kathos. Combinaban tecnologías antiguas con nuevas y poder mágico. De esto nacen las gemas llamadas Sourias, que muestran la esencia de las personas. Las Sourias se derivan de un gran cristal Sourias en el centro del mundo pero cuando una raza de una dimensión distinta llamada Lichenard empieza a usar la magia de los Sourias de mala forma, corrompían su alma con oscuridad hasta acabar con ellos convirtiéndolos en demonios.
Así, todos los Lichenard se extinguieron y fueron destruidos para que dejaran de practicar su magia pero uno, llamado Dakron logró escapar y se estableció en el castillo de Vigarde. Engañó al rey y este se volvió un tirano, empezó a reunir soldados para tomar las demás regiones.
El rey provocó una guerra inmensa que al Dakron usar su magia, extendió su vida y así la guerra duró 156 años.
Un día, un grupo de las cinco regiones formó una alianza con un líder guerrero de cada región llamado Alianza de la Luz.
Después de meses de planeación, encontraron una ruta subterránea hacia el castillo y los líderes de cada región entraron hacia el castillo mientras que los demás soldados acababan con los demonios de Vigarde. El castillo no tenía guardias ya que todos estaban luchando. Los cinco guerreros llegaron al salón del trono y vieron al rey sentado en el trono. Se acercaron y se fijaron en el emperador: el emperador estaba muerto, tenía los ojos negros totalmente y parecía vacío.
-Vaya, ya veo de quienes eran las esencias que se acercaban hacia mí.-
-! Es hora de que pague por todo lo que has hecho Dakron- dijo el guerrero de Pheris.
- No, ustedes los humanos son los que pagarán por acabar con los Lichenard-
- Tú no entiendes, esa magia corrompía a tu gente y a los que estaban alrededor- dijo la chica de Cressiolent
- Todos fueron asesinados cruelmente-
- Pero no fue una injusticia, lo merecían- exclamó el de Kathos
- Ya verán, !los voy a matar a todos¡- gritó Dakron
Y así, el guerrero de Pheris levantó su espada, el de Kathos su hacha, el de Lausdren su lanza, la de Asigtar su báculo y la de Cressiolent su estoque.
Después de una fiera batalla, estaban a punto de ser derrotados.
- Ja, creen que pueden conmigo- se burló Dakron
- La luz de las gemas aún brilla aún sobre nosotros- exclamó el de Pheris.
En el acto, cinco gemas se elevaron en el aire y su luz empezó a acabar con la magia de Dakron, los cinco atacaron juntos y acabaron con él. Las gemas desaparecieron y ellos regresaron como héroes a sus tierras pero lo que no sabían era que Dakron también tenía una gema en la que se conservaba su alma: La Gema Oscura.
El tiempo pasó en paz durante 335 años, pero no iba a durar mucho más.
Spoiler para Capitulo1 : El inicio de una historia :
Era el día anterior al inicio de clases en la Academia de Guerreros en la aldea de Iden en Pheris y un chico alto de pelo marrón llamado Seth Auros estaba alistando todo para el día siguiente.
-Ya están los libros, ropa, sí ya está todo listo.- Se acercó a la ventana de su cuarto y empezó a ver la aldea. - Y pensar que mañana es el primer día de educación secundaria guerrera. Han pasado muchas cosas desde que inicié en la educación básica.-
- Seth la cena está lista- lo llamó su madre desde la sala
- Ya voy- Bajó las escaleras y se sentó en la mesa con su madre.
- ¿Dónde está papá?- preguntó Seth
- Dijo que llegaría temprano porque hay actividad extraña estos días.-
- Ah cierto, el Imperio Abandonado de Vigarde está mostrando señales raras y ahora que papá fue ascendido a Soldado Imperial, tendrá mucho más que hacer-
- Si pero dime ¿lo tienes todo listo para mañana Seth?-
- Sí, lo tengo todo listo. Recuerda que pasaré temprano por casa de Alex para irnos juntos a la academia.- dijo Seth
- Lo tengo en cuenta Seth- le contestó su madre.
En ese momento tocaron la puerta y Seth se levantó a abrir.
- ! Papá, llegaste ¡-exclamó Seth
- Si, le pedí permiso al Jefe de Brigada para llegar más temprano.- dijo su padre
Entraron a la sala - Vaya llegaste temprano Agnus- dijo la madre de Seth
- Si Dalia, es que...
- Escuché lo que le dijiste Seth-
- Oh, bueno, oye Seth, ¿tienes todo para mañana?
- Si bueno, pero ¿cómo te fue a ti?
- Bueno verás...
Al cabo de un rato todos se fueron a la cama y Seth se fue pensando en el día que le esperaba.
Al día siguiente, Seth se levantó temprano, se alistó, tomó su desayuno y se despidió de sus padres.
- Que te vaya bien hijo- le dijo su madre
- Gracias, que tengan buen día- les dijo Seth.
Salió de la casa, caminó unas cuantas calles y se paró frente una casa pequeña, tocó la puerta y una señora le abrió.
- Oh, Seth, ya llegaste-
- Si, mmm esto, señora Ferros ¿está Alex listo?-
- Si, ya lo llamo.-
La señora Ferros entró a la casa y unos momentos después, un chico grande, robusto, de pelo negro y crespo le dijo - Llegaste temprano- - No es tan temprano Alex, es que TÚ eres un haragán. Casi no pasas el grado.-
- No me recuerdes eso, bueno ya vámonos.- dijo Alex con prisa.
Empezaron a caminar y vieron que una de las casas tenía una camión enfrente
- Alex, no sabía que alguien se estaba mudando ahí- dijo Seth
- Sí, llegaron ayer, mi madre bajó a recibirlos, creo que son de Cressiolent.-
Seth observó y vio a una chica, más o menos de su edad en la puerta. Tenía el pelo negro y largo que le llegaba hasta la cintura. La chica miró hacia dónde estaban ellos y Seth se ruborizó un poco.
- Seth sigamos- le dijo Alex.
- Ah, sí.-
Al cabo de un rato llegaron al edificio donde estaba la academia. Alex le preguntó a un señor donde veían los listados y este le dijo que subiendo las escaleras, cerca de las aulas, en el mural. Subieron las escaleras hasta llegar al mural.
- Dice: ¨Estudiantes de nuevo ingreso dirigirse al campo de pruebas¨- leyó Seth en voz alta. - ¿Dónde estará?- preguntó Alex
-Seguro que está abajo- dijo Seth.
Bajaron las escaleras y no duraron mucho en encontrar el campo de pruebas. Entraron al campo: parecía un gran jardín. En unos bancos había varios estudiantes. Seth y Alex se sentaron en un banco vacío a esperar algo. Unos momentos después, una chica se dirigió hacia dónde estaban Alex y Seth. Era la chica nueva -Mmm, hola, ¿me podría sentar aquí?- les preguntó la chica. - Sí, claro- le contestó Seth inmediatamente. - Mi nombre es Nadia Avenades- le dijo la chica
- Yo soy Seth Auros y él es mi amigo Alex Ferros- -Hola- dijo Alex.
Seth y Nadia comenzaron a hablar y Alex estaba viendo cuantos habían pasado del grupo anterior.
Un rato después, un hombre de cabello largo y castaño entró al campo.
- Disculpen la demora. Yo soy el maestro de combate Lyon Arcturus. Están aquí para tomar una especie de examen de admisión.-
- Eh, maestro Arcturus, ¿pero todo el que está aquí no quiere decir que pasó de grado?- preguntó un muchacho.
- En parte sí pero necesitamos saber si son buenos y vale la pena que estén aquí. Bueno, el examen es simple. Tienen que darme un golpe.-
Chasqueó los dedos y bajaron una especie de canastas con diferentes armas.
- Tomen un arma y acérquense al centro según los llame. Tienen tres minutos para golpearme. Que empiece el examen- dijo el maestro Lyon
En ese momento, Seth se sentía muy nervioso.
El maestro Lyon empezó a llamar de los nuevos aspirantes, por lo que habían visto, el maestro solo estaba jugando con ellos pero al momento de lanzar un ataque era certero y rápido. La única suerte es que ellos no salían dañados gracias a la barrera que tenía el campo.
- Nadia Avenades- llamó el maestro.
- Buena suerte- le susurró Seth.
Nadia se levantó y Seth se fijó que la muchacha tenía un brazalete con una piedra extraña y fue hacia el maestro sin ningún arma. El maestro no puso ninguna objeción y dijo- Empecemos- - Por favor- dijo Nadia.
La batalla empezó muy rápido, el maestro fue hacia Nadia y la chica lo esquivó, levantó su brazalete y la gema comenzó a brillar. En el acto, el viento empezó a aumentar y una corriente de viento se concentró en la mano de Nadia. De esta salió un bastón.
Nadia movió rápidamente el bastón por su alrededor y bajo sus pies había un círculo mágico. Nadia dirigió una de sus manos hacia el maestro y una bola de fuego salió del círculo y fue hacia él. El maestro la esquivó con gran velocidad y se volvió a dirigir hacia Nadia, esta vez un rayo cayó justo a su lado. Cuando el maestro estaba justo frente a la chica, el bastón cambió a un estoque y ella lo atacó lanzándole una corriente de aire.
La corriente de aire lo golpeó de lleno en la cara y no le permitió ver por unos segundos.
Cuando recobró la vista Nadia estaba con la punta de su estoque en el hombro del maestro.
- Vaya, estás muy experimentada para tu nivel Señorita Avenades y además tienes un Souria a la que le sacas mucho provecho, tanto al usar magia como en ataques cuerpo a cuerpo. Felicidades y bienvenida a la Academia- le dijo el maestro.
Nadia se sentó y Seth le empezó a preguntar sobre su gran destreza. Al poco rato el maestro llamó
- Alexander Ferros-
Alex se levantó de su asiento, Seth le hizo un signo de aprobación con los pulgares y Alex tomó un hacha de la canasta y entró en el campo de batalla. La batalla no duró mucho. Cuando el maestro se dirigió hacia Alex, este saltó y le lanzó su hacha. El maestro la esquivó con facilidad pero Alex iba bajando rápidamente a darle un puñetazo, el cual también esquivó pero Alex tomó el hacha rápidamente y le dio de lleno al maestro. Así concluyó la batalla de Alex.
Cuando se fue a sentar le dijo a Seth
-Puede que no sea el más inteligente pero ni TÚ me puedes IGUALAR en combate Seth-
-Sí, pero no tiene sentido si eres un bobo Alex- le dijo Seth.
Unos momentos más tarde, el maestro llamó - Seth Auros-
Seth se levantó, muy asustado, tomó una espada de la canasta y entró al campo de batalla.
Seth estaba muy nervioso y asustado, no se creía lo suficientemente fuerte al ver las demostraciones del maestro.
- Vamos, relájate- le dijo el maestro.- ¿Listo?-
- Eso creo-
- Pues vamos a iniciar- le dijo el maestro
Seth no se movió para ver que hacía el maestro, pero este no hacía nada. Al ver esto, Seth se dirigió a toda velocidad al maestro, dado a que los ataques veloces eran su fuerte, lanzó varios espadazos seguidos pero sin éxito. El maestro lo golpeó y lo lanzó por los aires. Seth logró ver un punto ciego en el maestro pero el maestro saltó hacia él. Seth cayó antes de ser atacado, se incorporó y siguió observando. Fue directamente hacia el maestro y fue contrarrestado otra vez. Esta vez estaba enfadado, se concentró para poder esquivar los ataques. Se centró en el punto débil del maestro, cerró los ojos y trató de concentrar su fuerza en el siguiente golpe, sintió como el maestro venía hacia él pero estaba preparado, inmediatamente el maestro atacó, Seth bloqueó el ataque con su espada y le dio un rápido golpe en diagonal. Se escuchó un ruido como de un cristal rompiéndose y el maestro empezó a sangrar levemente por el área del pecho.
- Vaya, ¡Cuántos años sin ver mi propia sangre! Usar el aura a través de la espada para atacar. Creo que Agnus te ha enseñado bien su estilo de pelea.- dijo el maestro
- ¿Conoce a mi padre?- preguntó Seth asombrado
- ¿Que si conozco a Agnus Auros? Dile que Lyon Arcturus le manda saludos.- le dijo el maestro.
Seth asintió y salió del campo.
Los exámenes duraron un rato más y luego el maestro reunió a los que pasaron y les dijo- Bienvenidos a la academia. A partir de mañana, estarán en los rigurosos horarios de la academia, yo seré su profesor de combate.- le dijo
Lo demás eran orientaciones sobre la academia, que debían llegar al salón de clase correspondiente a la primera hora de clase e irse movilizando, etc.
Al final del día, Seth se fue a casa con Alex y Nadia hablando de lo que podrían ver ese año en la academia. Luego, cada quién se fue a su casa, Seth le contó a su madre todo lo de su primer día de clase y luego a su padre.
- Oye papá, ¿Conoces a Lyon Arcturus?-
- ¿Qué si lo conozco? Él ha sido mi mejor amigo en toda la vida.-
- Es que él es mi maestro de combate en la academia- dijo Seth
Su padre soltó una carcajada y exclamó - Ese bribón-
Seth se fue a su habitación un rato después y miró por la ventana. Sintió una gran alegría dentro de él y se fue a acostar.
Spoiler para Capítulo 2: La cueva :
Era otro día en la aldea de Iden, Seth acababa de salir de la escuela con Alex y Nadia y estaban hablando de camino a casa.
- Sí y ¿viste que te superé en la práctica de combate Seth?
- Pero no me superaste en Magia ni en Defensa ni en teoría de combate Alex-
- No deben olvidar que yo los superé a los dos en todos los aspectos, tanto teoría como práctica-
- Ya, pero lo que pasa es que tú eres súper inteligente, parece que te alteraron genéticamente o algo así- comentó Alex
Siguieron hablando por el camino hasta la casa de Nadia. - Bueno, pues nos juntaremos en mi casa esta tarde para hacer las tareas- dijo Seth
-Oye Seth, se me acaba de ocurrir algo para ver quién es más fuerte.-
-No lucharé contigo Alex-
-No es eso. ¿Qué tal si luego de las tareas vamos, los TRES a las cuevas de las afueras?-
-No, yo no iré- dijo Nadia en el acto
-¿Acaso la niña perfecta está asustada?- se mofó Alex
- N...No estoy asustada, es que la cueva es muy extensa y nos podemos perder- dijo Nadia
-No te preocupes, mi padre las ha explorado y tiene un mapa completo- dijo Seth
- ¡Tenías que hablar!- exclamó Nadia
- Entonces ¿vamos a la cueva?-
- Está bien, pero mis padres no deben enterarse- dijeron Seth y Nadia al unísono
Después de quedar de acuerdo, Seth llegó a su casa, comió con su madre y un rato después llegaron Alex y Nadia.
- Vaya Seth, ¿esta es la chica tan hermosa de la que hablas, la que se mudó de Cressiolent?-
- Mamá, ya basta-
- Pasen, pasen chicos- dijo la Señora Auros, los miró y lanzó una risita.
Pasó un largo rato. Cuando terminaron ya estaba oscureciendo.
- ¿Trajiste el mapa Alex?- murmuró Seth.
- Sí, aquí está-
- No creo que sea buena idea, mejor nos rendimos en esto- agregó Nadia
- No, no iremos hacia atrás-
- Bueno, pero, Alex, estoy seguro que tienes una segunda intención en esto.
- Es que... hay algo que quiero comprobar.-
- Tenías que decirlo desde el principio- exclamó Nadia.
- Pues, vámonos- dijo Alex.
- ¿Y, para dónde van chicos?- en ese momento la Señora Auros entró en la sala.
- Vamos a salir un rato mamá- dijo Seth nervioso
- Está bien, pero no llegues tarde.- dijo su madre.
Salieron de la casa y cruzaron por el pueblo sigilosamente hasta que llegaron a una zona árida en las afueras, donde estaba la cueva.
Estaban justo en la entrada de la cueva, desarmados y asustados.
Pero no muy lejos de ellos, había un hombre envuelto en una capa negra, avanzando hacia la aldea.
Los tres chicos entraron a la cueva. Todo estaba oscuro, no podían ver absolutamente nada.
- Sigo sin creer que esto es buena idea. Creo que deberíamos dar media vuelta e irnos de aquí- dijo Nadia
- Se nota un toque asustadizo en tu voz niña perfecta-
- Cállate Alex-
Avanzaron hasta llegar a una estancia circular de la cual surgían pedazos de cristal de las paredes.
- ¡Sí, lo sabía! - exclamó Alex
- ¿Qué sabías Alex?- preguntó Seth
- Qué esto era un yacimiento de Sourias-
- ¿Y eso era lo que querías comprobar? Creo que lo capto. Quieres un Souria.
- Bueno, tal vez sí o tal vez no-
- Creo que quieres ver que tan fuerte te puedes volver al usar uno. ¡Como yo!- exclamó Nadia.
- Claro que no es eso, es solo que...
Siguieron avanzando, tenían un poco de iluminación de los reflejos de Sourias. Llegaron a una parte de la cueva que estaba al descubierto. Era en la que había más Sourias.
Alex se agachó, tomó un Souria y en el instante que la tomó brilló con una luz tenue.
- Ya, podemos irnos a...-
De repente el suelo tembló y unas esferas negras de energía se formaron frente a ellos.
- ¿Qué diablos es esto?- exclamó Seth
Las esferas se condensaron y se transformaron en una especie de perros. Pero no eran normales, eran esqueléticos con colmillos grandes y largos, de piel oscura y ojos rojos.
- ¿Monstruos?- dijo Nadia
- Eso no debió pasar- dijo Alex
- Chicos, ¡Corran!- exclamó Seth.
No lo pensaron dos veces, corrieron a toda velocidad sin mirar atrás pero escuchaban los ladridos y resoplidos de los animales. Llegaron a la salida de la cueva y los animales ya no los seguían.
- No nos fue tan mal- dijo Alex con optimismo.
- Ya vayámonos a casa- dijo Nadia con desesperación.
Estaban regresando a la aldea cuando humo en dirección a la aldea.
- Algo no anda bien- dijo Seth
- No quiero pensar que sea algo malo- dijo Nadia
- Apuremos el paso-
Más que apurar, estaban corriendo y, en efecto, el humo salía de la aldea.
Cuando entraron vieron que todo estaba en llamas. Había escombros por todos lados y gente desesperada, buscando refugio y, en el centro, estaba el padre de Seth luchando con un hombre de capa negra y cabellos anaranjados.
- Papá- exclamó Seth y corrió hacia el lugar donde estaba su padre.
- Seth, espera- gritaron Nadia y Alex pero de nada funcionó
- Seth aléjate- gritó su padre
- No te distraigas Agnus- dijo el extraño
- ¿Cómo es que conoces a mi padre?-
- Los conozco a los dos, a tu padre y a ti Seth Auros-
- Eh-
Se estaba desatando una fiera batalla entre el extraño y Agnus.
- Tendré que cambiar de táctica- dijo el extraño. Se abalanzó sobre Seth y su padre se puso delante de él. Seth se dio cuenta de que el extraño estaba desarmado.
- Te tengo- gritó el extraño lanzándole un rayo que Agnus desvió.
Estaban tan cerca que al hombre le dio tiempo de sacar un cuchillo de debajo de su capa y dijo -Vamos a ver si lo esquivas ahora que estás tan cerca y si lo intentas, tu hijo morirá- dicho esto el hombre clavó su cuchillo en el corazón de Agnus.
- No, papá- gritó Seth - No puede ser-
Se agachó para ayudarlo.
- Hijo, toma esto- dijo su padre con voz entrecortada. Le pasó una piedrecilla redonda
a Seth.
- Papá, no, es tu Souria, la vas a necesitar- dijo Seth con la voz quebrada.
- No hijo. No la necesitaré más. Seth, siempre recuérdame y estaré contigo.- y acto seguido su padre dejó de respirar.
-NOOOO, Papá- dijo Seth. Las lágrimas resbalaban por sus ojos.
Tomó la gema y la espada de su padre. Ya no le importaba nada.
- Mwahahahaha- reía el extraño.
- Ahora el hijo quiere morir- canturreó
- No, yo te mataré- exclamó Seth centrando toda su ira.
Se abalanzó sobre el extraño sin temer por su vida.
Mientras Seth estaba con el extraño, Alex y Nadia estaban buscando a sus familias cuando encontraron a la madre de Seth
- ¿Dónde han estado y dónde están Agnus y Seth?-
- Bueno señora Dalia, no podemos decirle donde estábamos y, con respecto a el señor Agnus- dijo Alex
- ¿Qué pasó con Agnus? ¿Y el hombre extraño?-
- Bueno, Agnus está en, una situación grave y Seth está con él- le explicó Nadia
- Vayamos a buscarlos-
Mientras tanto, Seth estaba luchando con el extraño. La ira lo cegaba, estaba atacando mientras el hombre sólo se reía y esquivaba sus ataques.
- Mwahahaha. Jajajajaja. ¡Qué chico tan estúpido! Cree que podrá conmigo- se burlaba el hombre.
- Cállate y pelea- gritó Seth.
- Si lo quieres así- le respondió el hombre. Se puso en una esquina y levantó una de sus manos al aire. Un rayo cayó en su mano y se formó una especie de masa oscura que se volvió una espada.
El extraño empezó a atacar a Seth y Seth lo atacaba cuando tenía oportunidad, pero el hombre era más rápido y le dio un espadazo en forma diagonal haciéndole una herida por todo el pecho. Seth pegó un grito desgarrador, comenzó a sangrar pero no le importaba. Siguió luchando. Su ira seguía brotando, sentía dolor por la muerte de su padre.
El extraño lo lanzó por los aires y dijo - Toma esto: Cae de los cielos con tu furia ¡Rayo!
Un rayo le dio a Seth mientras estaba en el aire, este fue un golpe mortífero que dejó a Seth en el suelo, junto al cuerpo de su padre.
- No puede ser, no aquí, no puedo morir, debo... vengar... a... mi... padre-
- ¡Seth!- escuchó el muchacho que gritaba su madre.
- No, no puede ser- dijo Nadia
- Arghhhh- gritó Seth. De repente, la gema de Agnus brillaba en su mano, era un brillo rojo brillante y oscuro. Sentía que la luz lo envolvía, se vio a sí mismo el una estancia extraña, llena de fuego, con un animal alado en el centro. Sintió que un calor lo abrumaba y la estancia salió de su mente. Estaba en el suelo de la aldea. Se levantó y apretó la gema con todas sus fuerzas.
- No puede ser, se supone que estabas muerto- gritó el extraño
- Toma esto maldito- dijo Seth con voz fría. Le dio un espadazo y el hombre salió por los aires. El extraño se incorporó y dijo- N… no puedo creerlo, estoy seguro de que nos volveremos a ver.- y dicho esto se fue.
Seth se puso sobre el cuerpo inerte de su padre y se echó a llorar silenciosamente hasta que llegó su madre con Nadia y Alex. Cuando su madre lo vio sabía que había pasado y comenzó a llorar también. Alex y Nadia no sabían qué hacer. Al cabo de un rato, la madre de Seth les dijo que se fueran con sus familias y aunque no querían irse, no tuvieron más remedio. Esa noche sólo murió una persona: Agnus Auros, un valiente guerrero que murió protegiendo a su aldea y a su hijo de un extraño, pero, ¿Cuál era la razón que llevó a aquel hombre a quemar toda la aldea y a atacarla? Con esta gran interrogante, con ayuda de toda la aldea, fue reconstruida y las vidas de todos volvieron a ser normales. Pasaron tres años de paz pero estos sólo provocaron curiosidad de que tres chicos que estaban ausentes al momento del ataque, regresaran algún día a la cueva de las afueras, a buscar respuestas sobre esta coincidencia.
Spoiler para Capítulo 3:La verdad sobre la cueva.:
En la aldea de Iden, un chico estaba en la colina de las afueras entrenando con lo de siempre: su espada y su ambiente, cuando una chica de pelo negro y largo se dirigió hacia él - Seth, tenemos que irnos a casa, que ya va a oscurecer-
- Espera un momento Nadia...-
- Alex y yo tenemos que hablar contigo seriamente Seth, hoy.- le dijo con voz cortante.
- Está bien, ya voy- le dijo este molesto.
El muchacho recogió sus cosas y se dirigió hacia el centro de la colina dónde había una lápida que decía: Agnus Auros.
- ¿Estás viendo papá? Me vuelvo más fuerte cada día.- y le mostró un brazalete con una gema de color rojo oscuro. -La estoy aprendiendo a usar como tú papá. Cuando sea aún más fuerte, te vengaré- una vez dijo esto bajó de la colina con Nadia.
Avanzaron por las áridas afueras y entraron a la aldea. En la entrada había un chico de pelo negro crespo y un poco picudo esperándolos.
- Vaya, decidiste salir de esa colina un rato- le dijo el chico a Seth.
- Nadia me dijo que quieren hablar conmigo-
- Si, es sobre eso, está bien que quieras volverte fuerte pero estás aislado de los demás, ya casi no hablas ni con nosotros.- le replicó Alex
- Pero es que...-
- Pero nada Seth, ya estamos hartos de esto. Somos tus amigos y sabemos que te duele mucho la pérdida de tu padre, que quieres vengar a tu padre pero piensa un poco, ni siquiera sabes quién es ese extraño o dónde está, si le sirve a alguien y ,sobretodo,
la razón por la cual atacó la aldea o porque sabía sobre tú y tu padre.- le regañó Nadia
- Bueno, tienen razón.- admitió Seth
- Cambiando de tema, Seth, te quiero enseñar el hacha que me regaló mamá por pasar el examen de este fin de año.-
- Pasaste por pura suerte Alex y lo sabes- le dijo Nadia en burla
- Puede que tengas razón pero no me lo tienes que decir así- le dijo Alex
Unos minutos después, Seth les dijo a sus amigos
- Oigan chicos, últimamente he estado pensando en algo-
- ¿Y en qué?-
- Bueno, como saben la aldea fue atacada en el justo momento en que estábamos en la cueva y la cueva tenía unos extraños monstruos. Tal vez esos monstruos y el hombre tengan algún tipo de relación.-
- ¿Pero de qué manera tendrían algún tipo de relación? No tiene lógica porque todo fue idea de Alex.- comentó Nadia.
- Exactamente. Tal vez el extraño nos estaba vigilando para soltar esos monstruos y distraernos pero todo salió mal en el momento en que salimos corriendo. Tal vez ese hombre ya había estado antes el al cueva y no encontró algo que buscaba y fue a la aldea a buscarlo. Tal vez esperaba que nosotros llamáramos la atención de la aldea y alguien fuera a ver-
- En ese caso, debió de habernos atacado a nosotros para usarnos de señuelo. Esa teoría no tiene lógica.- replicó Alex.
- Espera. Tiene lógica en la parte de que lo que buscaba podría estar en la cueva y dejó los monstruos para que se alejaran o para armar un alboroto, sólo que parece que fue descubierto antes de poder ejecutar su plan y atacó la aldea-
- Aún así armar una teoría más completa podría ser más difícil porque estas que ustedes dos acaban de hacer tienen lagunas, como por ejemplo, ¿Por qué el quería tenernos fuera de la aldea? Ni que fuéramos una amenaza.-
- Tienes razón Alex- contestó Nadia
- Pues está decidido. Como recién entramos a vacaciones mañana iremos a la cueva por la tarde- dijo Seth
- No espera, nadie ha dicho eso...
- ¿Acaso estás asustado Alex?-
- NO, pero si algo sucede...-
- Entonces quedamos así, ¡mañana en la tarde a las cuevas!-
Los chicos se fueron a sus casas, sin saber lo que les esperaba.
Al día siguiente, Seth no fue ese día a la colina a entrenar como había acostumbrado todo este tiempo, sino que pasó gran parte del día ayudando a su madre, también pasó el resto del día con Alex y Nadia, andando por la aldea, hasta que se hizo de tarde.
- Chicos, recuerden lo que tenemos que hacer hoy.-
- ¿Qué cosa Seth?-
- Ir a la cueva. Espero que lo tengan todo listo.-
- Vaya, estás muy emocionado por esto-
- Si. Bueno, me voy a casa a ver que falta- dijo Alex apresurado y se fue corriendo.
Sólo quedaron Seth y Nadia en medio de la calzada.
- Seth ¿estás seguro de que quieres hacer esto?- le preguntó Nadia
- La verdad es que no creo que encuentre respuestas. Es que tengo un presentimiento.-
- Vaya. Eso es totalmente...
- Y tú siempre viendo la lógica de ABSOLUTAMENTE TODO.-
- Bueno. Es que no tiene sentido-
- A veces es bueno no tener un poco de lógica o cordura. Nos vemos luego.-
Un rato después, los tres chicos se reunieron en la entrada, esta vez, cada uno tenía su arma por si se encontraban con los extraños monstruos otra vez.
Se dirigieron a la cueva en silencio. Por alguna extraña razón, las Sourias brillaban más de lo normal, como si algo las hiciera reaccionar.
Avanzaron más hasta llegar a la parte descubierta de la cueva. Las Sourias brillaron de tal forma que los cegaron.
Pasó lo que esperaban que sucediera: Los extraños perros salieron de las esferas negras otra vez, pero los muchachos se prepararon para luchar.
La lucha estaba a punto de comenzar, esta vez se sentían mucho más preparados que la vez pasada.
- Échense para atrás chicos.-
- Seth, tú no eres el único que sabe luchar no sé si lo sabes.-
Los chicos se lanzaron contra los enemigos rápidamente. Alex tenía su hacha lista y se lanzó contra el enemigo que tenía enfrente. Nadia tenía su bastón y estaba invocando diversos círculos mágicos, pero Seth había aprendido a controlar mejor su Souria.
Sacó su espada y concentró su energía y combinó su poder de inmediato con la espada. Mientras Nadia estaba luchando contra el monstruo lanzando ráfagas de viento, transformó su bastón en estoque y estaba luchando de cerca con el monstruo, dejándolo en desventaja, Alex estaba atestando golpes fuertes hacia su enemigo.
Seth estaba haciendo una pelea de velocidad contra el extraño animal, la velocidad era extrema. Nadia atacó directamente a la cabeza del monstruo contra el que luchaba y Alex lo partió justo por la mitad y el monstruo liberó una energía oscura. Seth atestó el golpe final y derrotó a su enemigo.
- Uff, eso estuvo un poco difícil ¿verdad?-
- No, la verdad no.-
- Seth, lo que hiciste fue algo imprudente. Apenas inició la pelea usaste el poder de tu Souria.
- Bah Nadia, no te preocupes. Bueno, continuemos.-
Siguieron avanzando por la cueva hasta que llegaron a una abertura cuadrada, con escombros por los alrededores. Cruzaron la abertura, pero algo no estaba bien: la sala parecía una capilla, con el suelo blanco y liso, con columnas de altas de mármol. En el fondo había una figura de un animal alado de color escarlata y dorado. Había otro animal que andaba a cuatro patas con una gran melena dorada saltando hacia el animal alado.
Se escuchaba en extraño ruido y una voz rasposa y entrecortada les dijo
- Al fin han llegado-. Un señor encorvado con una larga barba gris estaba frente a un pasillo contiguo y los chicos se sobresaltaron, sentían que algo importante pasaría.
Spoiler para Capítulo 4: El Templo:
El señor se acercó a los chicos lentamente, arrastrando los pies. Los miró uno por uno, momentáneamente. El silencio de los tres muchachos era sepulcral. Su asombro de ver tal lugar tan extraño en una cueva como esa era increíble.
- Sí, no hay duda de que son ustedes.- dijo el anciano, rompiendo el silencio.
- Perdón señor pero, ¿A qué se refiere?- le preguntó Seth.
- Ustedes son los de esta generación, a los que les toca mantener el equilibrio del mundo para que no vuelva a ser destruido.-
- Pero, nosotros no sabemos nada de lo que está hablando. Nosotros no somos nada de lo que está diciendo.- replicó Nadia.
- Síganme y entenderán.-
El señor caminó por la sala lentamente hasta llegar al otro extremo y los chicos no tuvieron más remedio que seguirlo. Cruzaron por una puerta al fondo y llegaron a una sala circular bastante amplia con un círculo extraño en el centro. En el círculo había una extraña ilustración de cuatro gemas esparcidas: una gema grisácea arriba, una verde abajo, una roja en la izquierda y una azul claro a la derecha. En el centro había una gema de color extraño, era blanca pero oscura a la vez.
- Bienvenidos al Templo Espiritual. Yo soy Dominus y he estado esperándolos muchos años a ustedes.-
- Perdón pero no sabemos de que está hablando-
- Ustedes son más poderosos de lo que creen, ustedes son tres de los nuevos Guerreros de Las Cinco Gemas.- les dijo el señor.
-Ya estoy harto de sus tonterías viejo loco, deje de decir esas cosas.-le gritó Alex a el anciano Dominus.
- Está bien Alex Ferros, no me creas-
- ¿Cómo sabe mi nombre?-
- Les dije que los estaba esperando. Tienen que estar preparados. Vienen tiempos oscuros, peores que nunca, el Imperio de la Oscuridad reinará otra vez- dijo Dominus con un tono muy misterioso, hasta aterrador.
- Lo que me preguntó Gran Anciano Dominus es que como está tan seguro de que nosotros somos los herederos de las Gemas-
- Vengan, colóquense cada uno en un lugar del círculo-
Los muchachos obedecieron: Nadia se colocó en el lugar de la gema grisácea, Alex en el de la gema verde y Seth en el de la gema roja.
- Alcen sus Gemas al cielo- le dijo Dominus.
Los muchachos alzaron sus brazaletes y unas columnas de luz se alzaron y los rodearon. Los chicos escucharon una extraña voz, no podían ver nada, la voz decía:
- Ustedes son los esperados herederos de las Cinco Gemas, Nadia Avenades, heredera de la gema de viento y Guerrera de Cressiolent, Alexander Ferros, heredero de la gema de la tierra y Guerrero de Kathos y por último, Seth Auros, heredero de la gema del fuego y Guerrero de Pheris, han sido elegidos por nosotros, los Cinco Guerreros que derrotaron a el oscuro hechicero Dakron. Es turno de ustedes levantar una vez más las gemas contra la oscuridad que se alza de nuevo. Deben encontrar a los dos herederos que faltan antes de que el reino de Vigarde se recupere. Que la luz de las Gemas los acompañe- y la voz se desvaneció.
Cuando la luz desapareció, la reacción de Nadia fue la siguiente.
- ¿Alex, heredero de Kathos? Pensé que eras de Pheris.-
- Alexander Ferros vino a Iden cuando era muy pequeño desde Kathos por razones que incluían al Imperio de Vigarde, hace mucho tiempo que Vigarde está recuperando poder. Ahora ustedes tres, por favor síganme.- les dijo Dominus. El señor hizo un círculo con sus manos y una extraña energía formó una abertura, los chicos entraron por ella siguiendo al anciano.
Al entrar por la abertura, los muchachos se encontraban en un extraño lugar, no parecía estar en esa dimensión o en ese plano espiritual: se encontraban en una especie de plataforma circular muy amplia, tanto que parecía una sala del Templo.
- Sean bienvenidos a El Vértice. Este es un lugar espiritual retirado del mundo material. Ustedes van a ir a una aventura muy peligrosa y necesitarán ayuda de muchas personas pero también necesitarán ayuda mística, para eso están en El Vértice, van a aprender a invocar uno de los poderes místicos más poderosos, su poder elemental.-
- Y ¿cómo haremos eso?- preguntó Alex.
- Van a luchar contra uno de los espíritus de los antiguos Guerreros. Ellos dejaron aquí parte de la Esencia de sus Almas para que ayudaran a sus sucesores en su travesía. Ahora si pudieras Alex, pasa al centro.- le dijo Dominus
Obedeciendo al anciano, Alex pasó al centro y en el acto una barrera se colocó alrededor de Alex separándolo de los otros. Unas partículas extrañas de color verde se empezaron a reunir y formaron la figura de un hombre corpulento y calvo, llevaba un hacha, como Alex y una fuerte coraza con la ilustración de un bisonte en el centro.
- Mi nombre es Bissal, el espíritu de la tierra.-
- Yo soy Alex. Alex Ferros.-
- Vamos niño, muéstrame tu poder.-
Alex tomó su hacha y se lanzó hacia el hombre, pero este sólo arremetió contra él lanzándolo por los aires.
- Eres fuerte Bissal, pero no más que yo- exclamó Alex
- Muchacho, muéstrame lo que tienes.-
Alex volvió a atacar, esta vez lanzó su hacha hacia Bissal y éste se la devolvió pero Alex, con una velocidad increíble, se lanzó contra él pero éste se movió unos centímetros y le propinó una patada al muchacho.
- Muchacho, eres sólo palabras, no eres más que basura-
-¡No...Me... INSULTES! -
Alex se levantó rápidamente y su Souria brilló. Sentía como la fuerza lo invadía.
- Eso es muchacho, usa el poder de tu Gema, que para eso está- le gritó Bissal
El hombre tomó su hacha y se lanzó hacia Alex, Alex dio un hachazo y una línea de rocas se dirigió hacia el hombre.
- Esta vez, lucharé en serio- dijo Alex
- No, ya es suficiente Alexander Ferros, has usado el Poder de la Tierra. Has usado la magia desde lo más profundo de tu alma. Tu prueba se ha acabado.- le dijo Bissal - Además de mi poder, toma este medallón para fortalecer el poder de tu coraza con el poder de la tierra. Buena suerte en tu viaje.- Bissal desapareció y en su lugar estaba un medallón con la ilustración de un bisonte, similar a la de Bissal.
Alex se dirigió hacia dónde estaban los demás. Inmediatamente llegó, Dominus le hizo una señal a Nadia para que ocupara el lugar de Alex en el centro del Vértice. Cuando llegó, una gran ráfaga de viento se concentró en el centro y con ella se formó la figura de una hermosa mujer de cabello castaño. Tenía un estoque en una mano y un libro extraño en otra.
La mujer de cabello castaño miró a Nadia detenidamente, como si estuviera examinándola y luego le dijo
- Conque tú eres la heredera de la gema del viento y MI sucesora. Yo soy Fiona, me dicen Fiona del Viento Elegante.-
- Mi nombre es Nadia Avenades, Guerrera Mágica. Le voy a probar lo fuerte que soy.-
- Bueno, pues sin más miramientos, empecemos.-
La batalla acababa de empezar y ambas se veían muy calmadas, los movimientos eran suaves y rápidos. Nadia estaba atacando con toda su fuerza, hasta que Fiona se alejó, abrió el libro que tenía en la mano y recitó: ¨ Poder de los rayos, ven a mí, ayúdame Dios del Trueno y atraviesa a mi enemigo¨- y apareció detrás de Nadia, luego gritó: ¡Estocada de Rayo!- el estoque de Fiona se iluminó y un fuerte rayo golpeó a Nadia.
- Así no vas a mostrarme nada niña, ¡Vamos, muéstrame de lo que eres capaz Nadia Avenades, muéstrame de que es capaz mi sucesora!-
Nadia se levantó, hizo un rápido movimiento con la mano derecha, haciendo un círculo en el aire y lanzó su estoque al aire.
- ¡Esto es algo que desarrollé yo misma, algo que nadie más que yo ha visto!- exclamó Nadia. Mientras el estoque estaba en el aire, movió las manos rápidamente frente a ella, atrapó su estoque y dijo, ¨Poder del viento, muestra tu ira a mi enemigo y acaba con él, ¡Ráfaga Soberana!- en el momento que dijo el hechizo, una fuerte ráfaga de viento fue hacia Fiona, - Campo Mágico- exclamó esta, pero no fue lo suficientemente fuerte, el viento atravesó el campo de magia y() hirió.
- Muy bien niña, pero aún no muestras el verdadero poder de la Gema.- le dijo Fiona
La mujer se abalanzó rápidamente sobre Nadia, sin darle tiempo a esquivarla, saltó y lanzó fuertes ráfagas de viento a través de su estoque y en diferentes direcciones, lo cual desconcertó a Nadia. La chica, pensando que era un descuido, atacó sin pensarlo pero la mujer la señaló y gritó: ¨Para¨ y la chica se detuvo y cayó al suelo, sin poder moverse. La mujer alzó su estoque hacia arriba y dijo: ¨Poder místico y sagrado, vengan a mí espíritus de los rayos y del viento, acaben con todo lo que se me oponga, ¡Lanzas Sagradas! Todos los lados en los que había lanzado viento comenzaron a brillar, se levantaron muchas ráfagas de viento que tomaron forma de lanzas y se dirigieron hacia Nadia.
-No, no me golpearás con eso- gritó Nadia y su Souria brilló, el viento la envolvió y apareció detrás de Fiona y le propinó una fuerte estocada.-
- Parece que tengo una gran sucesora, Nadia Avenades, has pasado esta prueba, te voy a dar este libro de hechizos creados todos por mí, pero recuerda algo, tú no eres la única Nadia Avenades, hasta entonces, que la Luz te acompañe.- dicho esto desapareció en una ráfaga de viento dejando el libro en el suelo y a Nadia muy desconcertada.
Al fin, llegó el turno de Seth. No tuvieron que decirle nada, cuando Nadia salió del círculo el entró inmediatamente.
Unos segundos más tarde, un muro de fuego se formó en el círculo, provocando que los demás no vieran nada de lo que sucedía.
Seth vio a un hombre aparecer de una gran humareda: el hombre era alto y flaco, de pelo rojo intenso. En su mano tenía una espada muy peculiar: era fina y larga, tenía dos filos, la empuñadura tenía forma de rombo abajo y, en la hoja de la espada, se encontraban escritas unas extrañas runas. El hombre le dijo a Seth:
- Yo soy Lance, el Guerrero de Fuego.-
- Yo soy Seth Auros, tu sucesor.-
- Para eso estás aquí, para ver si eres digno, cosa que dudo, puesto que siento en ti una energía diferente a la que tienen tus amigos.-
- ¿Qué sientes Lance?-
- Siento en ti una parte de Oscuridad. Tu mismo te darás cuenta. Mientras tanto, que empiece nuestra batalla-
Dicho esto, Lance se lanzó hacia Seth rápidamente y Seth bloqueó sus ataques. Después de varios golpes, Lance exclamó:
-¡Vamos Seth Auros, ataca, que el fuego no es un elemento recesivo!- y siguió golpeando.
- No debo de pensar demasiado lo que voy a hacer porque Lance no va a darme oportunidad- pensó Seth. Bloqueó otro golpe y estaba a punto de chocar con la pared de fuego, le hizo presión a Lance, que tuvo que bajar su guardia, momento que Seth aprovechó para atacar fuertemente a Lance, que esquivó el golpe por muy poco. Seth, en lugar de atacar sin cuartel, trató de desarmar a su oponente, provocando un efecto contrario, siendo Seth el desarmado.
- No debes intentar hacer cosas que sabes que puedes hacer, si vas a atacarme, atácame directamente y sin dudar. Si dudas en una pelea vas a perder, aunque tu oponente sea más poderoso, no flaquees y ataca.- le aconsejó Lance.
- Lo tomaré en cuenta- dijo Seth, tomando su espada del suelo.
- Es hora de ir en serio.-
-¨Flamma Defaeco Omnis ille Exuro¨-murmuró Lance, mientras pasaba dos dedos por la hoja de su espada, esta comenzó a emitir un brillo rojo fuerte. Cuando Lance atacó a Seth, parte del fuego a su alrededor se dirigía hacia él. Cuando Seth no pudo esquivar más, un pilar de fuego lo absorbió, y este sentía un dolor terrible. De repente, pasó lo mismo que pasó cuando luchó contra el desconocido: se vio el mismo en una estancia circular y un animal alado en el centro. Cuando volvió en sí, un brillo rojo y negro salía de su Souria y Seth, que no se sentía como si mismo, le dijo a Lance:
¨Flamma Erado Omnis ille Exuro¨ y atacó rápidamente a Lance, que sintió que Seth no era el mismo. Seth le atestó tres golpes consecutivos, cuando realmente volvió en sí.
-No está mal Auros, pero ahí está lo que te dije antes, posees una parte de Oscuridad en tu alma, debes tener cuidado.- le dijo Lance. Mientras desaparecía, entró la espada en su funda y la lanzó al suelo, dándosela a Seth como regalo.
Spoiler para Capítulo 5: La Partida:
Cuando Seth terminó su prueba, Dominus lo miró de forma extraña, con esos ojos de ¨esto me da mala espina¨. Se dirigió a los tres chicos y les dijo
-A partir de ahora tienen un deber que realizar antes de encontrar a Dakron.-
-Pero que... ¿Pensaba que Dakron es lo más importante? Se supone que no debemos perder el tiempo.- exclamó Seth.
-Si, pero antes que nada, ¿Saben la verdad tras las gemas?-
-Pues que son sagradas y que tienen el poder de derrotar a Dakron, según nos dijo usted- le dijo Nadia
-¿Saben porque son sagradas? No tendría sentido que una gema como la de Alexander, que fue encontrada en esta misma cueva sea sagrada.-
-En eso... tiene razón-aceptó Alex.
-En ese caso, les diré: ya saben que las Sourias captan el aura de las personas y les dan poder, bueno, el aura de ustedes es diferente a la de las demás personas.-
-¿Y en qué se diferencia?-
-En que su aura es exactamente igual a la esencia de las Sourias Originales.-
-¿Entonces lo que tenemos que hacer es...
-Deben ir a dónde están las Originales y cada una de estas está guardada en cada una de las Cinco Naciones, custodiada por los reyes.-
-Y este será el gran viaje de vamos a hacer.- dijo Alex sarcásticamente
-Pues sí, ustedes tres tienen que sincronizar su aura completamente a la de las Originales. Deben ir primero al Castillo de Pheris, en la capital. Luego de esto, allí se les dará su próximo destino-
- Pero, señor Dominus, solo somos tres y según cuenta la leyenda, eran cinco Guerreros.- dijo Nadia.
-Tal y como sospeché, solo tú le pondrías caso a ese punto. Tal y como dices, son cinco, por lo que deben ir a buscar a los Guerreros faltantes en las otras dos naciones: Lausdren y Asigtar.-
-Aún así hay un problema ¿Cómo vamos a decirle a la realeza que somos los Guerreros?-preguntó Seth.
-Pues con esto- dijo Dominus, entregándole una insignia a Seth: la insignia tenía la forma de un rombo y el símbolo de las gemas en ella.
-También tienen que mostrarle esto a sus padres para que estén al tanto de lo ocurrido.-
-Lo haremos señor Dominus. ¡No dejaremos que Vigarde se alze de nuevo!- gritó Alex con mucho entusiasmo.
-Tienen un mes para preparar todo lo necesario, entrenar, mejorar, lo que quieran. Cuando pase ese tiempo, tienen que dirigirse a la capital, Beatus. Sin más, vayan en paz.- dijo Dominus y chasqueó los dedos. En ese instante, los muchachos desaparecieron y volvieron a aparecer en la entrada de la cueva. Seth escuchó la voz de Dominus resonar en su cabeza diciéndole: -Seth Auros, ten cuidado con lo que deseas-y su voz desapareció.
Los tres chicos se dirigieron a la aldea, cuando Nadia le preguntó a Seth
-Oye, ¿Qué fue eso que pasó cuando peleabas contra Lance? No parecías estar en tus cabales Seth-
-Ni yo sé lo que me ocurrió en ese...
-¿Se dieron cuenta de que esos tres locos nos dieron algo a cada uno?-
-Bravo Alex, bravo, te diste cuenta de lo más obvio de todo el día- dijo Nadia en tono de burla.
-Tampoco tienes que decirlo así.- dijo Alex, bajando la cabeza.
-Debemos avanzar el paso, que está anocheciendo- dijo Seth
Mientras tanto, muy lejos de dónde ellos se encontraban, un hombre envuelto en una capa negra, con cabellos anaranjados, entraba en una sala circular, sin una sola luz.
-Ya tomaron la prueba ¿verdad?- dijo una voz grave
-Si y es como pensabamos, son los Herederos de los Antiguos Guerreros.
Al chico Ferros, Bissal le dió su medallón, a la chica Avenades, Fiona le dió su libro y a Seth Auros, Lance le dió su espada.-
-Eso puede ser problemático, aunque contaba con algo así. Veremos cómo se desenvuelve todos cuando lleguen a Beatus.- dijo la voz grave y lanzó una fuerte carcajada que rompió el silencio de la sala.
Los tres muchachos llegaron a la aldea, se despidieron y acordaron que Seth llevaría la insignia ese día a su casa.
Cuando Seth llegó, su madre lo estaba esperando
-Seth Auros, explicame que está pasando, ¿cómo es que llegas a estas horas a casa?
Seth le enseñó la insignia y le dijo todo lo que pasó
-¡Ay hijo mío! No me digas que tú también te irás de mi lado.
-Lo siento madre. Tenemos un mes de preparación pero creeme, voy a regresar sano y salvo a tu lado y...
¡Voy a encontrar a ese maldito que mató a papá, porque estoy seguro que lo volveré a ver en este viaje y, lo voy a vengar a mi padre! Lo juro sobre su espada.
Con ese deseo de venganza, Seth comenzó a prepararse.
Ya habían pasado tres semanas del mes que les había dado Dominus, Nadia y Alex se dirigían a la colina donde Seth solía practicar ya que durante esas semanas apenas lo veían si iban a la colina o cuando les tocaba pasarse la insignia.
-Maldición, ese Seth, ya se volvió loco con eso de la venganza, ya son tres semanas en las que apenas nos hablamos.- exclamó Alex.
-Debes comprenderlo aunque sea un poco Alex, para Seth es muy difícil lo de la muerte de su padre y, si te fijas Seth cree que murió por su culpa y que no pudo hacer nada. Nosotros no sabemos lo que pasó realmente cuando nos fuimos a buscar a la señora Auros, cuando llegamos ya el señor Agnus estaba tendido en el suelo.-
-Créeme Nadia, comprendo a Seth más de lo que crees pero eso no es excusa suficiente.- replicó Alex.
Alex y Nadia terminaron de subir la colina y cuando llegaron adonde Seth solía practicar, lo encontraron sentado en el suelo.
-Sabía que venían.- dijo Seth
-¿Porque te remordía la conciencia de esta apartado de la sociedad?-
-Por que escuché a Alex gritar un kilómetro atrás que estaba loco por la venganza.-
-Típico- dijo Nadia - Lo mejor que hace Alex es gritar.-
-Cambiando el tema- dijo Alex ¿Por qué estás tan alejado estos días?-
-Tenemos que entrenar ¿No?-
-Que excusa más genial para alejarte de nosotros Seth.- dijo Nadia
-Chicos, ustedes no entienden, debo ser más fuerte, debo vengar a mi padre ya que el murió por mí.- dijo Seth
-Seth, no tienes que culparte por...
-¡Ustedes no estaban ahí, no vieron lo que pasó, cuando ustedes fueron a buscar a mi madre ese maldito me atacó, mi padre intercedió y el extraño lo mató, le atravesó un cuchillo por el corazón, justo frente a mí, no saben para nada lo que es eso!- exclamó Seth - Así que me propuse que en vez de llorar por mi padre yo acabaría con ese maldito.-
-Seth, sabemos que tiene que ser difícil para tí, somos tus amigos, estamos aquí para apoyarte.- dijo Nadia. Su voz sonaba dulce y conmovida.
-Bueno, vámonos a casa, ya se está haciendo tarde.-
Bajaron de la colina en silencio y cuando Alex se despidió, Nadia miró a Seth directamente a los ojos.
-Seth, por favor, no tomes el camino hacia la venganza, eso sólo te llevará a hundirte en la oscuridad.- y dicho esto se fue a su casa.
Cuando Seth ya se encontraba sólo se sintió terriblemente mal por cómo había tratado a todo el mundo esas tres semanas.
Seth fue a su casa y cuando entró, para su sorpresa, estaba Lyon Arcturus sentado en la mesa del comedor hablando con la madre de Seth.
-¡Maestro Lyon!- exclamó Seth.
-Te estaba esperando Seth.-
-¿Qué necesita maestro Lyon?-
-Solo vine a decirte que mañana les voy a dar a ti, Alex y Nadia una sesión de entrenamiento especial.-
Lyon se levantó, agradeció a Dalia, saludó a Seth una última vez y se fue.
Al día siguiente Seth se levantó temprano, estaba emocionado, experimentaba una emoción que tenía mucho que no experimentaba, no se sentía así desde el día que ingresó a la Academia de Guerreros de Iden.
Tomó sus espadas y bajó al jardín trasero.
- Sabía que vendrías aquí.- dijo la voz de su madre detrás de él.
- ¿Qué pasa mamá?
- Nada, sólo quería verte calentar antes de irte.-
- Buenooo... está bien.-
Seth empezó a calentar y luego de un rato paró y le preguntó a su madre
- Mamá, ¿si pudieras vengar a papá, lo harías?-
- No, no lo haría Seth.-
- ¿Porqué?- preguntó Seth
- Porque tu padre murió como quiso, murió en combate y sobretodo, murió protegiéndote a tí Seth.-
- ¿No crees que papá murió por mi culpa?
- No, no lo creo, por eso quiero que desempeñes tu deber sin rencor, sin odio, sin caer en la oscuridad. Sé qué es difícil pero debes hacerlo.-
- Lo siento madre, creo que no puedo cumplir eso.-
Seth levantó sus espadas y dijo
- Cada una de estas espadas tiene un juramento, esta espada, la espada de mi padre, simboliza mi venganza y esta otra, la espada de Lance, representa mi deber como un Guerrero de las Gemas.- cruzó las espadas y exclamó -¡Estoy seguro de que estos caminos se cruzarán, que el encontrar a Dakron me llevará a ese desconocido, esa es la razón por la que haré este viaje y cuando lo encuentre...- Seth bajó las espadas y las clavó en el suelo- ¡Entonces estas dos espadas atravesarán su corazón, cumpliendo con mi deber... EL DEBER DE LA VENGANZA!!!!!!-
Después de decir esto entró a la cocina con su madre, tomó algo de desayuno y cuando estaba a punto de salir a buscar a sus amigos su madre dijo algo.
- Seth...
- No sigamos con esto madre.-
- No es nada de eso, es que creo que deberías recortar tu pelo, ya casi llega a tu espalda.-
- No te preocupes, lo ataré. Y... mamá... quiero que sepas que no le temo a la oscuridad.-
Y dicho esto salió.
- Hijo mío, creo que ya te estoy perdiendo.
Seth salió de su casa, pasó por casa de Alex, cuando llegó tuvo que esperar a Alex un buen rato.
-Alex, al fin llegas.-
-¿Qué necesitas en esta tranquila mañana, la cual estaba disfrutando tranquilamente en mi cama?
-El maestro Lyon nos va a dar un entrenamiento especial hoy a los tres-
- Rayos… digo, ¡Qué bien!-
- Tienes 5 minutos para prepararte, ni siquiera voy a entrar.
Unos minutos más tarde Alex estaba ¨listo¨ así que fueron a casa de Nadia.
Cuando llegaron, la señora Avenades los invitó a pasar.
-La voy a llamar, esperen aquí.-
Pocos segundos después, bajó y les dijo- ella dice que pasen a su habitación.-
Subieron las escaleras y vieron una puerta entreabierta así que entraron.
- Buenos días chicos. ¿Qué los trae por aquí?-
- Pasábamos para decirte que el maestro Lyon nos va a dar un entrenamiento especial hoy, dentro de un rato. Te esperaremos unos minutos.-
- ¿Por casualidad sabes dónde nos lo va a dar?- preguntó Nadia
- No pero creo que sé donde, si lo piensas es un poco obvio.-
- Está bien, esperen un rato.-
Bajaron las escaleras y esperaron. Al cabo de un rato, Nadia bajó las escaleras.
-Podemos irnos.-
Comenzaron a caminar, cuando Alex les preguntó
-¿Alguno de ustedes sabe dónde demonios nos van a dar ese entrenamiento?-
- Bueno Alex, escucha esto.- dijo Nadia.- El MAESTRO Lyon nos va a dar un ENTRENAMIENTO para ver cuánto hemos avanzado.
- Ohh, tampoco me tienes que hacer quedar como un tonto.-
Caminaron un rato hasta llegar a la Academia de Guerreros de Iden.
Alex soltó un suspiro y dijo- La vieja academia.-
Llegaron al campo de pruebas y el maestro los estaba esperando.
-Al fin llegan. Bueno, empecemos de una vez. Como siempre, las damas primero.-
Nadia y el maestro comenzaron a luchar, luego de un rato el hombre la detuvo y dijo- Realmente has aprendido a dominar ambas artes, físicas y mágicas muy bien, por lo menos ya no tienes que sacar el bastón y usas el estoque como canalizador. Buen avance.-
-Gracias maestro.-
Nadia salió del campo y entró Alex. Otra vez empezaron a luchar y al rato el maestro lo detuvo también. –Mmmmm, vaya Alex, has mejorado bastante, tienes mucha resistencia y has mejorado la velocidad.-
-No ha sido fácil, la verdad.- y salió del campo.
Seth entró al campo y Lyon dijo –voy a disfrutar mucho esta pelea.-
Seth no respondió y comenzó a luchar sin pensárselo dos veces, parecía una pelea a muerte.
-Ya basta.- y Seth paró
- Tu estilo es muy versátil, rápido y fuerte.-
-Muy bien chicos, me agrada ver sus avances. Están listos para lo que les toca, espero verlos después de que todo esto pase. Pueden retirarse.-
Camino a casa, Alex dijo
-¿Realmente creen qué estemos listos para esto?-
-No sé- dijo Nadia
-De lo que estoy seguro es de que nos toca.- les dijo Seth.
El resto de la semana todo transcurrió un tanto raro, porque sentían, en especial Alex, que se estaban despidiendo de Iden.
Y así llegó el día de la partida.
Era muy temprano en la aldea de Iden, tal vez demasiado, los tres muchachos estaban en el centro, conversando y riéndose un rato, al fin y al cabo partirían a horas tempranas de la tarde, ya tenían todo recogido y preparado, solo tenían que salir. Se sentían bastante nostálgicos con respecto a irse pero, como había dicho Seth, era lo que les tocaba.
-Así que, ¿a qué hora nos vamos?- preguntó Alex
-A eso de las 4 o 5, cuando haya bajado un poco el sol.- respondió Seth
-Tenemos que llegar a Beatus lo más rápido posible y no sabemos qué cosas nos esperarán, ya que estoy segura de que en Vigarde no se quedarán cruzados de brazos esperando a qué encontremos a los elegidos y a las gemas faltantes, además de las Gemas Originales. – dijo Nadia, con un dejo de preocupación.
-Bueno, creo que ya deberíamos irnos a comer y reunirnos en las puertas de la ciudad cerca de las 3:30 PM para revisar el mapa y ver qué plan usaremos para llegar a Beatus.- comentó Seth.
-Entonces, nos vemos en un rato.- y así se separaron, cada cual a sus casas, antes de que todo empezara.
Seth regresó muy hambriento a su casa, más bien por la partida que por otra cosa; subió a su habitación y revisó, por última vez, que todo estaba listo. Su madre lo llamó para comer y bajó. La comida fue bastante silenciosa. A las tres de la tarde, cuando Seth iba a salir, su madre dijo que lo acompañaría hasta la entrada de la aldea para verlos irse. Se reunieron con los demás y justo antes de irse, los tres dijeron en voz alta:
-¡Adiós aldea de Iden!-, a la madre de Seth por un momento pareció que se le partió el alma.
- ¡Adiós mamá, nos vemos pronto!- Adiós mi querido hijo- dijo ella con tristeza.
Y así, Seth Auros, Nadia Avenades y Alexander Ferros se embarcaron en su travesía.
Spoiler para Capítulo 6: En camino a Beatus:
Los tres amigos salieron de los límites de Iden en poco tiempo. Según las indicaciones debían seguir al norte hasta llegar al pueblo de Cutt, donde encontrarían alguna caravana que los llevara hacia Beatus.
Cuando ya empezaba a oscurecer, se detuvieron a preparar un campamento. Con el campamento listo, Alex fue a buscar leña para una fogata, Nadia estaba buscando algo para cazar con ayuda de Seth, cuando oyeron un extraño ruido y, en el suelo, se proyectaron unas sombras y unos seres extraños, como los de la cueva, salieron de ellas. Nadia y Seth, por suerte, tenían sus armas a la mano y comenzaron a luchar con ellos; en ese momento, Alex llegaba con la leña, su hacha en mano y gritó
- Vaya a ¿ustedes también? Aún así es más divertido pelear juntos- y se unió a la batalla. Cuando los derrotaron, Nadia hizo un comentario - Chicos, me imagino que habrán tomado nota de que estos monstruos no tienen sangre.-
- Pues no, realmente no me había fijado, me había interesado más en saber cómo diablos se aparecen y desaparecen, porque había pensado que podríamos haberlos comido.- dijo Alex a lo que Nadia y Seth sólo se limitaron a mirarlo con cara de pocos amigos e ignoraron su comentario.
- ¿Creen que esos monstruos sean enviados para asesinarnos?- preguntó Nadia, con un tono asustadizo. –No sé, son más como una especie de advertencia, porque estoy seguro que quién los manda, tiene que ver con el maldito que asesinó a mi padre. Si quisieran matarnos, sólo tendrían que enviar a alguien parecido para que nos diera el golpe de gracia y no tendrían ninguna preocupación.- dijo Seth
-Preocupación, ¿quién tendría que preocuparse?- preguntó Alex
- Según mi padre, los caballeros reales de Pheris habían ido al Imperio Abandonado de Vigarde y dijo que últimamente había mucha más actividad, pero ahí no vive alma humana, por lo que probablemente se referían a estas cosas. En tres años, muchas cosas pasan, puede que alguien esté creando a estos monstruos.- dijo Seth
- Si lo que dices es cierto ¿por qué no ha habido noticia alguna en ninguno de los medios?- conjeturó Nadia – Pues, no tengo ni la más mínima idea, a decir verdad.- contestó Seth.
- Hay que buscar la forma de encender el fuego- dijo Nadia cambiando de tema – buscaré algunas piedras para… - en eso, Seth chasqueó los dedos y una llama encendió la leña que tenían en el suelo. – Ay Nadia, eres tan arcaica- dijo Alex en tono de burla. Lo único que Seth pudo sentir fue el indicador de la cólera de Nadia, es decir, el aumento del viento a su alrededor a lo que Alex, que también lo había notado dijo – Vaya vientos tan cambiantes los de esta región ¿no?-
Durante esa noche, Seth tuvo un sueño extraño: caía hasta tocar fondo en una sala extraña. Dio un paso hacia adelante y de un fogonazo, frente a él apareció una criatura alada, la misma de veces anteriores y de la misma forma en la que se presentó se esfumó, dejando tras ella una puerta con dos aves similares, una negra y otra escarlata, rodeando una espada y una inscripción que decía ¨El ave que renace de sus cenizas, Flamma Defaeco Omnis ille Exuro¨. El fuego empezó a envolver a Seth y este gritó -¿Espera, que eres?
Seth se despertó súbitamente, cubierto de sudor. Seth sólo se volvió a dormir y, a la mañana siguiente se embarcaron a Cutt, pero algo le dijo a Seth que no dijera nada a sus amigos.
Llegaron a Cutt, donde encontraron, efectivamente, una caravana en dirección a Beatus que partía en la tarde de ese mismo día. Tomaron todo lo que pensaron que iban a necesitar durante el camino y se fueron en la caravana. Al día siguiente, se encontraban en la Majestuosa Capital de Pheris.
Spoiler para Capítulo 7: Beatus, la ciudad real:
Beatus, una ciudad digna de ser la capital de un reino, era inmensa, bulliciosa, con ese ambiente que expedía la nobleza por todas partes: casas de grandes tamaños, con grandes jardines ornados y, en el centro de la ciudad, una fuente con un ángel que tenía seis alas.
- ¡Wow, esta ciudad es hermosa!- exclamó Nadia ¿Dicen que tienen viviendo en Pheris la mayoría de su vida y nunca han visitado su capital?-
- Yo sí he venido antes, con mi padre, recuerden que papá pertenecía a la Guardia Real, igual que el Maestro Lyon- contestó Seth.
- Me preguntó si habrá alguna gran biblioteca aquí, tengo ganas de leer sobre la historia de Pheris- comentó Nadia
- Pero por amor de... Nadia, ¿acaso no puedes parar de leer? Descansa, que se te va a fundir el cerebro.- dijo Alex
- Pues a ti no te vendría mal leer un rato, todo lo que haces es mover de aquí allá esa hacha de vikingo que tienes- replicó calmadamente Nadia, y acto seguido salió en búsqueda de su biblioteca.
- ¿Vikingo? ¿Qué es eso?- preguntó
- Se ve que no prestas atención en la clase de Historia Antigua de la Tierra Alex.-
- Bah, par de cerebritos. Ya que estamos los hombres solos, vamos a la tienda de armas, a olvidarnos de la fémina por un rato ¿sí?-
- No tienes remedio mi vikingo compañero. -
Pasaron por la Armería de la ciudad, y Alex, como todo un conocedor de armas, comenzó a caracterizar cada una de las armas y armaduras. Se veía que eran para gente con dinero, pues eran, en pocas palabras, piezas hermosas, con finos tocados y decoraciones.
-¡Pero si estas armaduras sólo sirven para decorar el torso, no creo que aguanten un buen golpe de mi hacha, y estas ¨espadas¨, no creo que corten ni mantequilla!- se quejó Alex por todo lo alto.
-¡Pues creo que te vendría bien ponerte algo más llamativo, que pareces un mendigo!- dijo una voz femenina a sus espaldas
Seth y Alex voltearon a ver quién les hablaba y vieron a una chica de pelo corto y rubio, con al menos 18 años, cuya() tenía rasgos refinados, nariz fina, ojos verdes y una armadura que Seth reconoció de inmediato la armadura blanca con las dos espadas cruzadas emanando luz en el lado derecho de esta, supo que pertenecía a la Guardia Real de Pheris, con los toques ¨femeninos¨.
-¿Y tú quién rayos eres?- preguntó Alex examinando minuciosamente a la chica, de la cabeza a los pies, en especial su ¨armadura¨, que era bastante reveladora como para atreverse a ir a una batalla con ella puesta – Te basta con saber que soy de la Guardia Real, así que no armen ningún lío- dicho esto se dio la vuelta y se fue.
- Esa es la primera armadura que veo que una chica usa y, no sé si te fijaste pero, también es la primera armadura de batalla que veo que tiene escote y, vale la pena, porque parece ser que está muy bien dotada- dijo Alex emocionado.
Salieron y se encontraron con Nadia – Si tuviera más tiempo, me detendría a leer con más calma- les dijo a los chicos – Pero la biblioteca con los libros de hechizos está en el castillo-
-Ya que no es tarde, deberíamos ir al castillo y presentar la insignia para ganar información sobre lo que pasa estos días en Vigarde- comentó Seth-¿Qué haremos después?- preguntó Alex –Pues deberíamos ir a buscar a los miembros faltantes, no sé, tal vez deberíamos ir a Asigtar primero, ya que es el que tiene mejor relación con Pheris- dijo Nadia –Sí, pero al castillo primero-
Se dirigieron al castillo, y los guardias de la puerta se presentaron ante ellos- ¿Qué quieren en el castillo real de Pheris forasteros?- preguntó uno de ellos pero ellos no estaban prestando atención, estaban observando la Torre Este, o lo que quedaba de ella- Les pregunté que a qué vienen- repitió el guardia – Venimos por una audiencia con el rey- dijo Seth –En este momento no está permitido dar audiencias con el rey, se está recuperando de un ataque directo al castillo la semana pasada.- contestó el otro guardia –Parece que hay alguien tratando de hacer un golpe de estado- -Bah, eso no tiene nada que ver con nosotros. Seth, muéstrales la insignia- le dijo Alex, cosa que Seth hizo de inmediato, a los guardias dijeron –Estamos advertidos de sus tretas baratas, ya estamos preparados para esto, ¡POR EL REY! – exclamaron los soldados y los atacaron de repente, no hubo casi tiempo para una reacción por parte de los tres muchachos, más que de autodefensa, Seth estaba paralizado, sabía que podía pelear, no era débil pero, no estaba preparado para atacar o herir a nadie, todas sus peleas anteriores eran contra monstruos o de entrenamiento – ¡Seth, responde, no podemos nosotros dos solos!- le gritó Nadia mientras se defendía
– ¡¡¡AAAGGHHHH, no voy a dejar que esto me detenga, maldición!!! – Exclamó Seth, desenfundando sus espadas para apoyar a sus compañeros pero, aunque los superaban en número, los guardias tenían más experiencia –Soldados, bajen sus armas- dijo una voz detrás de ellos, cosa que los soldados hicieron.
Seth y Alex pudieron reconocer a la persona como la chica de la tienda –Pero, mi capitana, estos mocosos tienen la insignia de la que nos advirtió ese señor.- replicó un guardia –Pero vaya idiotas que están hechos, ¿que acaso no ven la espada que este chico de pelo largo tiene, no la reconocen? – les gritó la chica, señalando la espada que era del padre de Seth - ¡Pero por la familia real es la Tyrfing!- gritaron -¿La Tyrfing?- dijo Seth, asombrado -¿Dónde conseguiste esa espada?- le dijo la chica a Seth, en tono amenazador –¡Oye, pero si tu eres la nena de hace un rato!- exclamó Alex –
-Parece ser que me perdí de algo mientras estaba en la biblioteca- dijo Nadia –Pues esta espada me la dio mi padre- le contestó –Mi nombre es Seth Auros, hijo de Agnus Auros- se presentó Seth –estos son mis compañeros Nadia Avenades y Alex Ferros - -Auros- dijeron los guardias, que se arrodillaron al instante –Como pudimos dudar de usted Sir Auros- dijeron -¿Pero qué demonios está pasando?- dijo Alex alarmado –Antes que nada, yo soy la actual Capitana de la Guardia Real de Pheris. Mi nombre es Galatea Helena Arcturus- le dijo la chica -¿¡ARCTURUS!?- respondieron los tres muchachos al unísono. –Soy la hija y la primera discípula de Lyon Arcturus- dijo Galatea, llena de orgullo –Bienvenidos al castillo de Pheris-
Spoiler para Capítulo 8: El Castillo Real de Pheris:
-Por favor, pasen al castillo y, mis más sinceras disculpas por lo sucedido aquí- les dijo Galatea a los tres – No es nada- respondió Seth, -Lo que quisiera saber es lo que pasó en el castillo- le preguntó Seth a la muchacha. –Bueno, eso es algo complicado de explicar, trataré de acortarlo lo mayor posible.-
-Veamos: en estos días, hay un extraño grupo moviéndose a través de toda la capital que se hace llamar La Anti-tiranía, según ellos, su majestad Dagda XIII no está administrando correctamente las cosas en su mandato y estos lo quieren derrocar. Los rumores dicen que el movimiento se formó luego de la última expedición al Imperio de Vigarde hace tres años… - ¡Espera un momento!- la interrumpió Seth –Chicos, ¿recuerdan lo que sucedió hace tres años? Yo recuerdo que mi padre llegó de una expedición a Vigarde y dijo que estaban algo activos-
-Aquí está pasando algo muy extraño.- dijo Alex -¿Me lo dices o me lo preguntas?- le contestó Galatea. –Uuuuyy, veo que no ponemos belicosos niña bonita- se mofó Alex –No sé de que me perdí en la biblioteca pero no necesito escucharlos pelear hasta que lleguemos a donde se encuentra el rey- replicó Nadia
-Con respecto a eso, van a tener que esperar un poco. El otro día sufrimos un ataque de un grupo de los anti-tiranos que llevaban una insignia similar a la que llevan ustedes. Por eso los guardas los atacaron. El problema está en que nuestro querido rey no es de esos reyes que se quedan quietos en su trono, llamó un par de sus guardias personales, se aseguró de que la familia real se mantuviera fuera de peligro y salió a la entrada armado completamente. Se dio cuenta, en medio de la batalla que el líder, un hombre con capa negra y larga, estaba a medio camino hacia la torre Este, donde estaba el Flamma Crystallis de Pheris y luchó con el líder de las fuerzas enemigas. Los soldados me informaron de la situación y fui a brindarle apoyo al rey. Cuando llegué, logré enfrentarme al desconocido.
El encapuchado era endemoniadamente poderoso, usaba unos hechizos muy destructores. Hirió a Su Majestad e hizo un último intento por robar la gema, pero en eso llegaron los refuerzos y destruyó casi toda la torre, con lo que escapó.- terminó de contar Galatea.
Cuando terminó de hablar, todos quedaron en silencio total, Seth se quedó petrificado, no podía seguir caminando- Sir Auros, ¿Qué le pasa?- preguntó Galatea.
-Creo que ese desconocido del que hablas fue el mismo desgraciado que asesinó a mi padre.- contestó Seth –Pues parece que va a pagar por más que una persona, ¡sentirá la ira de todo el Reino de Pheris!- exclamó Galatea .
Caminaron unos minutos más, en total silencio. – Sir Auros, Lord Ferros, Lady Avenades, en lo que arreglo todo para la audiencia con el rey, si quieren, pueden pasar a ver el entrenamiento de los reclutas – le dijo Galatea –Gracias, esperaremos allá y, por favor, puedes dirigirte a nosotros si esa formalidad Galatea. No es como si fuéramos más viejos que tú. Parece ser que estamos cerca en edad- le dijo Nadia gentilmente –Gracias por la consideración Lady Nadia- dijo Galatea en tono alegre –No se puede contigo ¿eh? noble y fuerte oh gran guerrera real- dijo Alex, otra vez, en tono de mofa a lo que Galatea respondió con una simple pero intensa mirada de enfado –Ya, ya, era sólo para aligerar la tensión bella rubia- contestó Alex.
Pasaron a la estancia indicada por Galatea y, efectivamente, vieron a un grupo de reclutas y su instructor. Los tres chicos se sentaron en un banco que estaba cerca. Duraron un buen rato observando a los reclutas y dos de ellos, a los que Seth reconoció como los soldados que estaban en la entrada del casillo- se separaron del grupo –Lo sentimos mucho por lo de hace un rato Sir Auros- dijo uno de ellos –Ah si son Biggs y Wedge. ¿Se dieron cuenta de su error?- exclamó Alex –Se nota que están arrepentidos Alex, no los molestes ¿quieres?- susurró Nadia
-No se preocupen. ¿Qué hacen aquí, no me parece que sean reclutas? Al menos, su forma de pelear no lo dice- les contestó Seth –Sólo estamos vigilando. Ese es nuestro trabajo- le contestó el otro soldado- -Pues continúen con su deber compañeros, nosotros nos quedaremos un rato más.-
Los soldados se fueron y, unos minutos después, el instructor llamó a Seth. El muchacho fue a su lado –Yo soy Theodore Rhylos, instructor de los reclutas de La Guardia Real de Beatus.-
- Yo soy Seth Auros, ellos son mis compañeros Alexander Ferros y Nadia Avenades.- le contestó Seth. Se fijó en Theodore, era un hombre alto, de al menos unos 40 años. El hombre no tenía cabello. Su cara era redonda y parecía endurecida por los años y la experiencia. Su cuerpo denotaba mucha fuerza, como los cuerpos de aquellos hombres a los que no te querías ni acercar por miedo a que te destrozaran. Tenía una armadura bastante grande y un grupo de armas en el suelo. –Quisiera que por favor Auros, les enseñaras la Tyrfing y la gran Flamberge a este grupo de incompetentes. – Ya sé que por Tyrfing se refieren a la espada de mi padre pero, ¿Flamberge?, me imagino que se refiere a esta otra no. –Sí, la espada que está presente a través de la historia como la espada de Lance el Valeroso que nos salvó de Dakron. – le explicó a Seth. -¿Cómo es que usted no se asombra de ver una espada así? ¿Cómo no duda de su veracidad?- preguntó Seth. –Pues por la insignia de la que los guardas me informaron. Si no lo sabían, ese era el estandarte que simbolizaba a la Alianza de la Luz. Esa es la misma razón por la cual los rebeldes utilizan esa insignia.- -Pues, puede verlas señor Rhylos- dijo Seth mientras sacaba sus espadas.
–¡Reclutas, acérquense!- gritó Theodore.
–En el día de hoy van a tener el honor de contemplar dos espadas que han pasado a través de la historia de nuestra nación. La primera es la Tyrfing, la espada del caballero Agnus Auros, que ha pasado a su hijo Seth y que es paz descanse.- dijo, alzando la espada para que todos la vieran. –La segunda es aún más importante. Es la espada Flamberge, que se usó en la guerra contra Dakron y que, de manera desconocida, ha llegado a manos de este chico.- acto seguido, todos los reclutas se emocionaron se acercaron más a Seth, le pedían consejos, detalles de cómo había conseguido las espadas, entre otras cosas. Theodore se alejó y fue hacia donde estaban Alex y Nadia.- Es un gusto conocerlos. Soy Theodore Rhylos.- les dio la mano y se fue en dirección al castillo. Seth luego señaló a sus amigos, ellos fueron adonde él estaba y hablaron un poco con los reclutas, les mostraron el medallón de Bissal y el libro de Fiona.
La charla con los reclutas continuó hasta que una voz que venía del balcón los interrumpió –Vaya, parece que se están divirtiendo. Eso es buena señal- los reclutas se arrodillaron al instante que oyeron la voz. Los chicos se dieron la vuelta y vieron a una mujer que debía estar en sus sesenta , un muchacho de pelo rubio, una chica de pelo largo y rubio también, un señor mayor, de cierto tamaño, con bigote y barba blancos y ropas de noble además de una corona sobre su cabeza. Detrás de ellos se encontraba Galatea
-Ustedes deben ser los guerreros de los que me habló Galatea.- dijo el señor –Yo soy Dagda XIII, rey de Pheris, ellos son mi familia, la reina Celia, mi hijo Ronald y mi hija Rose.- -les damos la bienvenida a Beatus nobles guerreros. Cuando se encuentren libre, los estaremos esperando en la sala del trono. Tenemos muchas cosas de que hablar.- dicho esto, se retiraron.
Galatea bajó a la estancia de entrenamiento y habló con los chicos –creo que es hora de que vayan a ver al rey. Está muy entusiasmado con conocerlos.- les dijo. –Síganme-
Caminaron un poco hasta que llegaron a un par de puertas bastante grandes –Pues es obvio que es aquí la sala del trono .Es decir ¡miren que altas son esas puertas!- exclamó Alex –Trata de ser más serio, vamos a ver a un rey, por si no te has dado cuenta- le dijo Nadia –Pero si era… -¡ Y nada de aligerar el ambiente!- interrumpió Galatea.
La muchacha procedió a tocar tres veces la puerta, y esta se abrió. Pasaron a la sala, donde se encontraba la familia real.
Spoiler para Capítulo 9: Dagda y el Flamma Crystallis:
-¡Qué felicidad el que hayan podido sacar tiempo para pasar por aquí!- exclamó el rey inmediatamente entraron los muchachos a la sala real. Se podía notar que el rey estaba esperando que llegaran, porque no estaba haciendo nada más que estar sentado en su trono con su familia al lado. Lo primero que hicieron fue una gran reverencia y Galatea hasta se arrodilló. El Rey Dagda hizo un ademán para que iniciaran su relato, con una expresión en su cara como la de un niño pequeño esperando un cuento –Su Majestad- inició Nadia –Mi nombre es Nadia Avenades y estos son mis compañeros: Seth Auros y Alexander Ferros. Tenemos algo importante que decirle Majestad- dijo Nadia, haciendo un breve silencio. – Tenemos sospechas de que el Imperio de Vigarde se alzará de nuevo señor. – comentó la muchacha directamente. –De hecho- continuó Seth –creemos que el responsable del ataque al castillo es un emisario del Imperio, porqué según la descripción que nos dio la señorita Arcturus, es la misma persona que terminó con la vida de mi padre.- terminó de explicar el joven con firmeza. –Eso era algo inesperado para mí muchacho. Ese tipo primero se lleva a uno de mis mejores caballeros y luego quiere que yo le siga, junto con mi pueblo. ¡Ese hombre tiene que tener alguna razón muy importante para hacer esto!- exclamó el rey e hizo una pausa –En otro ámbito, Señorita Arcturus, necesito que lleve en un rato a nuestros invitados a la biblioteca. Sus habitaciones serán las restantes en la torre este. Guíelos hacia allá primero y después bajen. Tengo algo que mostrarles.- -¡Sí Su Majestad!-exclamó Galatea con entusiasmo –Síganme- les dijo a los muchachos y estos obedecieron.
Como dijo el Rey Dagda, Galatea los condujo hacia las habitaciones indicadas; éstas eran bastantes similares unas con otra: un pequeño armario, una cama de buen tamaño, eran habitaciones sencillas. –Dejen lo que tengan que dejar, estaré en el pasillo.- les dijo Galatea.
Tardaron pocos minutos en deshacerse del poco equipaje que tenían y salieron al pasillo con Galatea, quién los acompañó a la biblioteca. En la entrada los estaba esperando el rey. –No nos demoremos más.- fue lo único que les dijo mientras entraba en la biblioteca.
Pasaron a la Biblioteca Real, en la que había una infinidad de libros. La única que estaba realmente entusiasmada por lo que había en ella era Nadia, que exclamó – ¡Increíble! Creo que tardaremos un poco en irnos de Pheris.- Siguieron caminando entre las inmensas estanterías hasta que el Rey dijo –Señorita Arcturus, busque el Libro de la Alianza por favor- le ordenó –Señor no es por importunar pero ¿les mostraremos el Flamma Crystalis?- -Pero por supuesto. De hecho, usted también tiene algo que hacer con respecto a lo que haremos ahora.- Galatea buscó el libro requerido por el rey. Este lo abrió y empezó a hojearlo mientras comentaba –Saben algo interesante, Sir Lance era un hombre muy astuto. De hecho, la forma en la que Pheris y su ejército está dividido es así porque él dejó unas claras instrucciones. Yendo al caso concerniente, hay un sistema de emergencia para situaciones similares. La Familia Real puede sellar el Flamma Crystalis, pero sólo los portadores de la Insignia, que son ustedes, pueden abrir el sello. Necesito que vigilen el cristal. – Terminó el rey –Pero si nosotros somos los únicos que podemos abrir la entrada al cristal, ¿Para qué necesita que lo vigilemos anciano?- dijo Alex, lo que llevó un color escarlata a la cara de Galatea –Pues porque según me dicen los reportes, el extraño tenía una Insignia similar, por lo que puede que tenga las mismas propiedades de la real.- explicó el monarca. Galatea le mostró el libro, que a simple vista parecía normal. Les hizo señas para que le mostraran la Insignia. Seth se la enseñó y el rey la puso en la cubierta del libro, provocando un extraño suceso: la última estantería fue cubierta con un brillo claro y rojo, formando un círculo frente a esta. Seth supo lo que tenía que hacer así que tomó la Insignia, se paró frente al círculo y la alzó, provocando que unos rayos de luz se dirigieran al objeto. –Creo que eso es todo. Sólo nos queda pasar.- comentó Seth y dicho esto, pasó a través de la estantería. Para la sorpresa de los demás, el muchacho se volvió una voluta de humo frente a ellos. –Pues al parecer es seguro- dijo Nadia, pasando también a través de la estantería. Los demás hicieron lo mismo y se encontraron al otro lado.
La habitación que los esperaba era bastante amplia, con un brillo rojizo provocado por el Flamma Crystalis que brillaba en el centro de esta. El cristal era de un tamaño aceptable, más alto que cualquiera de los que se encontrara en la habitación y tenía unas pequeñas llamas flotando a su alrededor. En el suelo había fragmentos de este, que resonaban con el cristal mismo. Empezando los muchachos a apreciar el salón, Seth se sintió llamado a acercarse al cristal. Al parecer, el rey se dio cuenta, porque de inmediato dijo –Bueno, ya es hora de que descansen nuestros invitados de honor ¿no? Yo me retiraré, nos veremos después.- y salió de la habitación. Antes de salir tomaron unos cuantos libros (en especial Nadia).
Como dijo el monarca, se dirigieron a sus habitaciones en la torre este. –Hasta luego chicos. Voy a bajar un momento con los reclutas para organizar la vigilancia alrededor de la ciudad.- dijo Galatea ya de vuelta en la torre –Espera, voy contigo. Tal vez pueda enseñarle una cosa o dos a eso principiantes.- agregó Alex y, luego de unos segundos cruzando miradas, ella solo bajó las escaleras y el chico la siguió. Seth entró a su habitación y Nadia tras él. Se tiró en la cama y comenzó a hojear un libro que había tomado de la biblioteca. La muchacha se sentó en una mesa pequeña que había cerca de la entrada y comenzó también a hojear unos cuantos libros. Por lo poco que Seth había podido ver cuando ella los tomó de la biblioteca, la mayoría eran de hechizos e historia de las naciones, que serían totalmente aburridos para Alex pero que incluso a él le picaba un poco de interés por ellos.
Unos minutos después, a Seth se le ocurrió preguntarle algo a Nadia –Sabes, nos conocemos hace un tiempo pero nunca había pasado por mi mente el porqué te mudaste de tu hogar en Cressiolent. - -Pues es una respuesta fácil y difícil a la vez. Fácil porque recuerdo el hecho y difícil porque no recuerdo los detalles.- le contestó –Lo que sucedió fue que un huracán asoló la parte en la que vivíamos. No recuerdo mucho porque me vi envuelta justo en el centro del mismo y todavía hasta hoy creen que fue mi afinidad con el viento lo que me salvó, pero que aún así la situación fue mucho para una niña como lo era yo en esos días. Mi padre decidió dejar todo a cargo de mi hermana mayor y los sirvientes y decidió mudarse.- -Vaya. Lo lamento mucho Nadia. Pero creo que fue una decisión extraña la de tu padre y ni siquiera sabía que tenías una hermana mayor.- continuó Seth. –Resulta ser que sí, tengo una hermana mayor. Se llama Maeve y tiene que tener como veintidós años ahora.- cuando terminó de hablar, se levantó y agregó –Voy a dejar unos cuantos libros aquí, para no ocupar mucho espacio en mi habitación ¿no te molesta verdad?- -No claro que no. Puedes dejar los que quieras.- le respondió Seth, y la chica salió de la habitación.
Los días que siguieron fueron bastante ordinarios: pasaban parte de la mañana en el castillo, vigilando las entradas y salidas. Alex pasaba mucho tiempo con Galatea y los aprendices, así como con Theodore, al punto de ganar ciertos niveles de confianza. Nadia pasaba el resto del día leyendo libros, regularmente en la parte más alta de la torre o en su habitación e incluso había momentos en los que hablaba con Seth o con Galatea (cuando tenía tiempo), sobre lo que leía. Seth se había auto nombrado el guardián de la Familia Real. Como servía para vigilar, practicaba con el Príncipe Ronald, quién era bastante bueno, mientras la pequeña Princesa Rose los veía e incluso dieron una pequeña exhibición a los principiantes, que estaban ansiosos por ver al príncipe luchar. Solía también visitar al rey en sus camarotes cuando este no estaba dando paseos por ahí con la reina por más que le decían que debía quedarse en cama. Esos cortos días fueron terminados una tarde que visitaban en cristal los cuatro juntos. –Creo que el brillo está aumentando- comentó Seth -Al parecer tiene razón Sir Seth, es como si…- pero una voz los interrumpió –Es el momento perfecto para comenzar, ¿no les parece?- los muchachos voltearon. Detrás de ellos estaba Theodore Rhylos, pero se veía extraño, estaba bastante pálido y sus ojos estaban en blanco, parecía una marioneta. En una de sus manos tenía una insignia falsa, que justificaba como había entrado, y en la otra su lanza. -¡¿Pero qué significa esto?! , ¿Qué le sucede Sir Rhylos?- -Galatea, no es el Theodore que conocemos- dijo Nadia –Alguien lo está controlando, y por la insignia, me hago una idea de quién.- agregó Alex. Seth retrocedió hacia el Flamma Crystallis, y lo tocó. En el momento en que lo hizo, algo extraño sucedió: el cristal se rompió y se convirtió en energía. Creó una barrera que los separaba de sus enemigos y la Souria de Seth se salió del brazalete y comenzó a absorber la energía. Seth sintió una reacción en la Flamberge, así que la desenfundó. La Souria se posó en la parte de la empuñadura que se encontraba antes de la hoja y se adhirió a esta. La barrera cayó y se prepararon para la batalla.
Spoiler para Capítulo 10:
La batalla comenzó y sintieron lo que debían hacer: inmovilizar a Rhylos y buscar a quién lo estaba controlando. –Imagino que el controlador no está demasiado lejos. Tenemos que dividirnos inmediatamente Rhylos esté inmovilizado: voy a hacer un hechizo, necesito que me cubran.- les dijo Nadia a Seth, Alex y Galatea. Los tres hicieron su mejor intento, pero el hombre los mantenía alejados fácilmente, aunque no lo suficiente para que Nadia pudiera realizar su hechizo – ¡Brisa aprisionadora!- exclamó, y una suave corriente de aire envolvió a Rhylos, en ese instante, los tres atacaron al mismo tiempo, inmovilizándolo por un momento. –Sir Seth, Lady Nadia, por favor, salgan de aquí y vayan a ver la situación en la que se encuentra el rey. Tenemos que mantener a la familia real a salvo. – Dijo Galatea –Entendido. Alex, cuida bien de esta chica ¿sí?- respondió Nadia. Con esto procedieron a salir lo más rápido posible.
-Muy bien niña, pero veamos que pueden hacer ustedes dos solos.- dijo el hombre –Sir Theodore Rhylos, en nombre de la Guardia Real de Pheris lo acuso... ¡De alta traición a la corona hasta que se pruebe lo contrario!- exclamó Galatea, con lágrimas en los ojos. Alex comprendió que ella sólo estaba buscando una forma de presionarse a luchar con una persona tan cercana. – No te preocupes Galatea, liberaremos al vejete de su control. Ahora vamos, ¿Cómo pretendes que salgamos una vez lo derrotemos?- le preguntó mientras corría hacia su oponente –En honor a la verdad ¡eso no lo pensé!- gritó Galatea siguiendo a Alex.
Seth y Nadia corrieron por los pasillos lo más rápido que pudieron. Se encontraron una buena cantidad de soldados que presentaban los mismos síntomas de control que Rhylos. –La persona que controle a estos soldados debe ser muy poderosa para mantener a tantos bajo su poder.- comentó Nadia en el camino. –Ahora mismo lo que me preocupa es la situación del rey y su familia.- respondió Seth –además, no se me ocurre como decirle que el Flamma Crystallis es añicos ahora.- agregó, mientras continuaban su turbulenta marcha por el castillo.
Galatea y Alex estaban teniendo un momento bastante difícil: apenas podían esquivar los ataques del veterano que estaba frente a ellos, hasta que a Alex se le ocurrió algo peculiar. –Sígueme el juego Galatea.- le dijo el muchacho mientras se abalanzó hacia Rhylos. –Vamos estúpida gema, ¡muéstrame para que sirven tú y este medallón!- pensó el chico en el momento que recibía un ataque frontal y las cosas fueron como esperaba: el golpe no le hizo nada. En el mismo momento, dio un pisotón en el suelo que con una fuerza tal, que empujó a Rhylos hacia atrás. Por un momento, los ojos de Theodore recuperaron su vida y el hombre tomó un poco de control sobre sí mismo. –G… Galatea… deben de ir donde está el rey…- dijo Rhylos. El… tipo que vino la primera vez… está arriba… quiere acabar con el rey… su control sobre los soldados en total… y sobre mí aún más. Si no terminan con su vida o él deja de usar su hechizo… no podemos salir de su control totalmente… y tendrán que matarnos. Galatea… si no puedo salir de esta… quiero que acabes personalmente conmigo…- terminó de decir el hombre. –Galatea, tenemos que movernos, antes de que el señor Rhylos pierda el control de nuevo.- dijo Alex –Pero, ¡no podemos dejar a Sir Rhylos aquí!-dijo ella, pero el comentario sólo sacó una risotada de Theodore -¡Si te preocupas tanto por los viejos, vas a envejecer antes de tiempo niña! ¡Salgan de aquí! Tengan esta cosa falsa que ese tipo me dio cuando comenzó a controlarme - exclamó y Alex tomó la insignia falsa y luego a Galatea por una mano y comenzó a correr.
Seth y Nadia por fin estaban en la entrada de los aposentos reales, pero la puerta estaba bloqueada. –Déjame esto a mí Seth.- dijo Nadia mientras moldeaba el aire a su alrededor y formaba una especie de esfera, que dirigió a la puerta y en el momento en que la misma estalló, entraron rápidamente a la sala. Los aposentos reales eran bastante grandes y eran dos habitaciones contiguas de tamaño similar. El panorama era uno que ya habían visto: en un lado estaba el rey, espada en mano, con su hijo, el príncipe Ronald a su lado. Al fondo, estaba la reina Celia con la pequeña Rose y del otro lado estaba el hombre enmascarado, con su ondeante capa negra y sus anaranjados cabellos. Al parecer, el estallido de la puerta distrajo a ambos de su pelea. –Pero vean quién está aquí, si no es el joven Seth Auros.- dijo el enmascarado. En ese momento, Seth sintió como su sangre se encendía: su oportunidad había llegado.
Espero que les guste.
Última edición por jeanpx10; 18-Jul-2011 a las 19:10
Razón: Capítulo 9
Se ve interesante, de tipo épico. Ciertamente no puedo decir que sea muy original pero se ve bien.
Tienes ligeros detalles en la redacción, la recomendación sería que lo leyeras para ti mismo en voz alta, encontrarás cosas que quizá no notaste al escribirla.
Personalmente a mi gusto no atrae mucho la historia ni destaca por su originalidad, pero yo creo que aun asi promete mucho, en mi opinion creo que va a pasar algo muy interesante a medida que avanze
jeje no se por que pero me hace acordar a Final Fantasy
hasta ahora va por buen camino, tampoco puedo opinar mucho, ni siquiera es el primer capitulo xD jejeje
para ser sincero el prologo de la historia no me llamo mucho la atencion...pero eso no quiere decir que no me haya gustado.
esperare el primer capitulo para ver que tal comienza =)
oo pues no entendi bien si es resumen o que, pero si no lo es la trama estaria muy acelerada o sea es muchisimo para muy pocos renglones. Pero fuera de eso parece como un guion para final fantasy XXXIV
Pues continua que aqui tienes lectores
Muy bien bro, se que es la primera parte asi que no puedo opinar demasiado por ahora, me hace acordar mucho a los juegos tipo Shining Force 1 y 2 jejeje
Muy bien, es agradable leer tu historia y la redacción es muy buena. Le daremos más tiempo, hay que ver como desarrollas tu historia, va por muy buen camino.
Interesante, me gusta como narras las batallas aunque, de nuevo, se esta recurriendo mucho al estilo "toriyama" (Dragon Ball) de hacer las batallas y no es que no me guste la serie pero estamos trantando de ser originales, ¿cierto?