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Esta es una historia que comenzo un amigo y que le ayude un poco en algunas partes
aqui esta la primera parte Angel Tears Spoiler para Primera parte:
CAPITULO I -Año 2108, Haguel, gran imperio de guerreros, donde la lealtad al reino es incluso mas importante que el amor a Dios, con una retorcida manera de mirar la realidad y un imperio recién formado en base a la avaricia y a la sed de poder. Haguel inicia el proyecto ´´mage´´ un proyecto destinado a crear armas humanas basadas en mutaciones biológicas experimentales para crear ´´magos´´, si así se les puede llamar, seres humanos con habilidades increíbles y remotamente parecidas a algo antes visto, todo con la intención de dominar mas territorio, conquistar nuevas tierras. A pesar de que los experimentos aumentaban la demanda de vidas humanas y la tasa de economía decrecía gracias a esto, el proyecto seguía en pie, sin importar los alzamientos del pueblo dolido por las perdidas y el sufrimiento… Año 2110. Parecería que fue ayer cuando los experimentos comenzaron, ya esta por terminar todo, pronto el imperio de Haguel será la mayor potencia en todo el mundo, conquistando países, naciones, incluso alianzas continentales, los magos serán el arma que dará inicio a todo aquello y mas, saciando aquellas ganas de gobernar…pero desatando la peor masacre que el mundo haya visto… Año 2111. Se inicia la fase final del experimento: erradicar las emociones y voluntades propias de los magos, para que sean solo herramientas que puedes usar y desechar, pero algo ha salido mal, los magos tienen voluntad propia a pesar de querer erradicarla de aquellos cuerpos humanos ´´comunes´´. Este intento de crear herramientas y no personas humanas con ´´habilidades´´ ha sido el mas desastroso de todos, se ven forzados a inaugurar el proyecto sin quitarle la voluntad a los magos...serán seres humanos comunes y corrientes. Se cierra el proyecto, un gran evento se acerca... Alcohol, algarabía y una que otra cosa pagana se muestran ante el poblado de Haguel. Todos están frente a lo que parece ser una jaula gigantesca tapada en un gran manto y luces adornan el espectáculo. Un alto dirigente político se acerca y dice unas palabras, no le presto atención. Termina el discurso y acciona un botón, el manto se levanta y frente a nuestros ojos vemos como dentro de la jaula se encuentran capsulas con gente dormida, o al menos eso parece. Presionan un botón más, y todos ellos abren los ojos. Así comienza la nueva Era Negra y la masacre mundial. Año 2115. ¡Dios! Ayúdanos, ¡En ti confiamos! nunca se había visto algo igual, las muertes suben cada segundo y la muerte de inocentes es el pan de cada día, Haguel es el mayor imperio, con su casi absoluta dominación mundial… Año 2120. Todo ha terminado, no queda mas nada, salvo la tierra muerta, infértil, huesos, cadáveres y una esperanza…una esperanza… Los magos se han adaptado a la sociedad, pues ya no son necesarios como armas, son personas ´´comunes´´ entre nosotros, no obstante viven en una aldea un poco apartados, pero anexados a la capital, Antharos. El Rey de Haguel ha enloquecido de poder, sin embargo no es suficiente, siente temor, temor a aquellos que lo han ayudado, si, temor a los magos. Cae la noche un día de invierno, algo malo viene, lo presiento. La guardia real, nunca antes utilizada, marcha hacia la aldea de magos, luego de unas cuantas horas van de regreso al castillo, pero…no queda ni un solo mago con vida…ni uno, salvo tu, estabas bajo unos escombros cuando oí tu llanto al ir a ver lo que quedo de Antharos-Este y te acogí como mi hijo, junto a Julios, tu hermano adoptivo…esa es la verdad, Anthos.-Terminó la larga historia de la Vida de Anthos, mientras este contemplaba a su padre Atónito. Spoiler para Segunda parte:
Anthos no sabia que pensar, tomo aliento y se dirigió a su habitación, tenia tanto en que pensar, se abalanzo sobre la cama y poso su rostro en la almohada.
-Los grandes guerreros no lloran.-Repetía una y otra vez mientras las lágrimas abandonaban sus ojos, algo reprimidas en un intento vano de no llorar. Allí se quedo unas horas, pensando, un torbellinos de dudas se apoderaban de el, pero no, no era tiempo para estupideces, debía seguir en su entrenamiento fuertemente para derrocar el reinado de Haguel, ahora mas que nunca, sabiendo que toda su familia había sido asesinada. Durante sus 16 años de vida, Anthos se había entrenado con un solo objetivo: dar fin a la opresión de Haguel y retornar la paz al mundo, paz que se le había sido arrebatada. -Anthos, Julios, vengan, debo mostrarles algo.-Era la voz de su padre, llamándolos unas horas mas tarde, que interrumpió sus pensamientos y lo despertó del trance. Luego de descender la corta escalera de madera que había en la pequeña casa, los jóvenes tomaron asiento en el comedor grande y rústico hecho a mano por el padre de los mismos. -Lo siento. Siempre serás mi hermano, a pesar de que no sea legítimamente.-Dijo Julios en un intento de consolarlo. -¡¡¡¡No seas imbécil!!!-Decía mientras le pegaba en la cabeza.-Ya somos hermanos legítimos.-Dijo esbozando una sonrisa, clara y limpia, aunque sus ojos aun estaban rojos y su rostro cansado de llorar. -Hijos, debo pedirles algo. Dijo el padre regresando de la cocina con unas tazas de chocolate caliente, posándolas en la mesa.-Escuchen, ya no son los niños que solían ser, ha llegado la hora de que sepan toda la verdad. Spoiler para Tercera parte:
-Creo que no necesito más verdades, ya son suficientes por hoy.
-Tal vez, pero esta vale la pena. Escuchen, durante la ´´Conquista´´ habían 12 poderosos magos que regían sobre los demás, cada uno con un arma sorprendente y que contralaban un elemento a la perfección, capaz de posesionar las almas de los caídos e incluso traer de vuelta a personas del mas allá, cada una proporcionaba poderes increíbles a quien la blandiera, usando almas como su ´´combustible´´, podría decirse, todas estas armas combinadas forman la Fase Gamma, un arma o recurso capaz de destruir este mundo y reconstruirlo, puede ser para bien, o para mal.-Hizo una pausa y respiro profundo.-Pero durante la ´´Masacre de invierno´´ los 12 reyes fueron asesinados y los gobernantes políticos de Haguel se hicieron de estas armas. Sin embargo, Faltaban 2 armas, y sin todas ellas no se puede completar la Fase Gamma de las 12 , Haguel busco durante años las dos armas faltantes….nunca las encontraron, pero un día 9 de las 10 armas que tenía el gobierno de Haguel desaparecieron misteriosamente, muchos dices que las almas de los magos a las que pertenecían las dos armas perdidas llamaron a las otras y hicieron que volvieran a donde rigen sus respectivos elementos para que ninguna persona las usara para mal y gracias a Dios aun no las han encontrado. Su misión, hijos míos, es encontrar esas 11 armas y usarlas en contra del gobierno Hagueliano y derrotar al rey de Haguel que aun permanece con la mas fuerte de las 12 armas que es la que contiene el alma del más fuerte de los 12 magos. -¡¿ESTAS LOCO!?.-Exclamo Julios levantándose de golpe de su silla, haciéndola caer al suelo.-Si todo el ejército de Haguel aun no las ha encontrado, ¿¡Cómo planeas que lo hagamos nosotros!? -Les daré un mapa de donde están enterradas las dos armas que se perdieron, lo encontré en casa de Anthos junto a la cuna donde estaba, sus padres biológicos fueron dos de los 12 grandes, que ocultaron bien sus armas y dejaron la magia solo para criarlo como una persona normal. -¿Y tu como sabes todo eso?-Pregunto Anthos. -Tu padre….-Hizo una pausa.- el era mi mejor amigo…prometí nunca contarle nada de esto a nadie, solo a ti, en caso de que el muriera, pues ya se sospechaba del atentado. Hubo un largo silencio, nadie dijo nada, sin embargo, Anthos derramo una última lágrima, luego se levanto de su asiento y con el puño golpeo con fuerza la mesa. -¡¡PARTIMOS MAÑANA MISMO!!-Exclamo con una sonrisa en el rostro, aun con el rastro de esa última lágrima. Spoiler para Cuarta parte:
CAPITULO II
Anthos era un tipo común, su cabello negro, un poco largo y enmarañado, era algo opaco, tal vez debido al maltrato en sus entrenamientos y el poco cuidado que él le daba. En cambio Julius tenía una cabellera rubia, siempre lúcida y radiante. Ambos tenían la misma estatura, no eran exageradamente altos, pero lo suficiente para alcanzar esa alacena que su padre no podía. A pesar de no ser hermanos de sangre, había un parentesco en sus rostros que daba la impresión de que eran verdaderos hermanos, claro, exceptuando su color de pelo. A la mañana siguiente, Anthos estaban listo para la travesía, sus maletas ya estaban recogidas, en un equipaje que encarnaba solo lo estrictamente necesario, no obstante, Julius estaba atareado cargando cosas que sólo harían sobrepeso y que en un viaje de supervivencia no le serían de utilidad, aunque su hermano las quitaría de en medio de todos modos. -¿Necesitas llevar eso?-Dijo Anthos señalando una guitarra que estaba en las escaleras. -Siempre está el aburrimiento....-Dijo Julius. -Son tus problemas...-Exclamó al tiempo que soltaba una carcajada. Bajaron las escaleras y posaron todo su equipaje junto al comedor, en un espacio vacío al lado de la puerta, esperando despedirse de sus amigos, además de su padre. Salieron a la calle, el clima estaba mas frió que de costumbre, se acercaba el invierno, y fueron a dar una vuelta por última vez a las calles de Haguel. Al cabo de unas horas los chicos regresaron a casa, comieron en un buen banquete de despedida, se despidieron de su padre, tomaron el equipaje y se fueron. Todo a penas empezaba. Los chicos tomaron un estrecho camino, luego de la calle principal, era una especie de pasillo angosto y largo entre dos edificios que daba hacia las afueras de la ciudad. Al cabo de un poco tiempo, los dos hermanos se toparon con un vagabundo, llamó bastante su atención en aquel momento. Su piel era blanca y una blanca barba adornaba su rostro, tenía el pelo enmarañado y vestía con jirones de ropa, cual si le hubieran sido pegados a la ropa. El hombre les hizo una seña con la mano y los chicos se acercaron, pero justo antes de que se acercara unos metros el hombre místicamente desapareció. Ambos se quedaron allí atónitos un segundo e intercambiaron palabras de incredulidad, unos segundos después, decidieron seguir adelante. Spoiler para Quinta parte:
Habían pasado unas dos horas desde el incidente del vagabundo, ya el cansancio empezaba a sentirse y apenas se veía la pequeña luz al final del oscuro pasillo.
-Maldición, odio este atajo, está lleno de bichos…¡¡Y VAGABUNDOS!! .- Se quejó Julius. -¡¡Deja de quejarte, nos hemos ahorrado un buen trazo!! Sin mencionar todos los tramites que tuviéramos que hacer en el peaje -¡¡Como si eso fuese problema!! ¡Prefiero eso a estar caminando horas en donde apenas y se ve la luz del sol! -Bah! Son solo pequeñeces.-Se burló Tan solo unos momentos después ya estaban fuera del callejón, extrañamente aún había claridad en el exterior, pero en las afueras de Haguel era muy distinto a todo lo demás. El terreno era valdío, con pocos árboles adornando el lugar y uno que otro claro en el horizonte, como pequeños segmentos de pasto con arbustos o árboles que daban la impresión de que eran pequeñas áreas de descanso. También había un par de ríos. Tomaron un descanso luego de horas caminando a pie. A pesar de salir saciados del banquete de despedida no habían descansado muy bien la noche anterior. -¡¡Aww!! ¡Me duelen los pies! -Siempre has sido un blandengue.-Decía Anthos a Julius -OLLE! -¿Que? ¿No tengo razón? ¡¡Siempre te cansas!! -Ya veras cuando te patee el trasero…en otro ámbito… ¿que has traído de comer? -Ya sabes, solo un par de sándwiches.-Anthos le hizo un ademán con la mano, sosteniendo uno de los sándwiches en su mano derecha, luego de que este aceptara el bocadillo, se lo lanzó por los aires y Julius lo atrapo torpemente con el pecho y los brazos. Transcurrió el mediodía y al menos ya no sentían fatiga. Los jóvenes examinaron el mapa que su padre les había dado, el pueblo mas cercano estaba a unos 50 kilómetros a pié, donde deberían conseguir un medio de transporte que los ayudaba, pues a este paso, no les seria muy fácil hacerse de las armas antes de que el gobierno las hallase primero. Pasaron tres días, los jóvenes estaban algo cansados, las noches eran frías y los días calurosos, habían pasado esos días alimentándose de provisiones muy bien economizadas para poder tener algo revitalizante. Ya podían ver el pueblo a unos 500 o 600 metros mas adelante. Luego de un rato los jóvenes se acercaron al poblado, extrañamente no había mucha gente viviendo allí y al parecer era un pueblo tranquilo, sin mucho movimiento, a diferencia de Haguel. Sobre la entrada del pueblo, se alzaba un letrero grande que decia: Bienvenidos sean a Yothas. Parecía un pueblo humilde, con uno que otro establecimiento comercial pequeño y la gente de allí se veía muy trabajadora. Spoiler para Parte 6:
Entraron a una posada, en el piso inferior se alzaba lo que parecía un pequeño restaurante. Una linda camarera de ojos verdes en seguida les atendió y tomo su orden, parecía comida para unas 6 o 7 personas, cosa que le causó gracia.
Julius no perdió ni un solo segundo para coquetear con la joven, a lo que Anthos replico que era una perdida de tiempo, no pasarían mucho tiempo allí y debían partir a la mañana siguiente. Se hospedaron en la posada aquella noche y a la mañana siguiente estaban como nuevos, saciados y listos. Fueron por el pueblo buscando cualquier vehiculo que les ayudara a avanzar con mas rapidez, contaban con mucho dinero para la ocasión y sabían que solo seria necesario hasta volver a Haguel, dentro de unos 5 o 6 días en coche desde Rina, el pueblo donde estaban las armas supuestamente. Anthos y Julius recorrieron la ciudad un par de veces y vieron uno que otro establecimiento donde podrían adquirir un vehiculo, pero considerando su edad, era ilegal obtenerlo, así que necesitarían algo de ayuda. -¡Maldición!- decía Anthos. -Vamos hermano, cálmate, ya veremos que hace- Hizo una pausa, noto que alguien los seguía un poco mas atrás, solo vio unos ojos verdes que los observaba, era ella, sin duda alguna no había otros ojos tan intensos. -Valla valla, ¿A quien tenemos aquí? ¿Eh Sofía? -¿Sofía?...Julius!! ¿No te dije que no…? -¡Ya ya! Ya te escuche lo suficiente, además, no puedo evitarlo, esos ojos son difíciles de encontrar. -Parece que tienen problemas.-decía la chica acercándose. -Estamos bien, gracias.-dijo Anthos volteándose y echando a andar. -¿Qué le pasa a tu hermano? -Ya sabes, le es difícil aceptar ayuda, es demasiado terco. -Hmn….-Hizo una pausa.-yo puedo comprar el auto por ustedes. -¡No gracias, estamos bien!-dijo Anthos dándose la vuelta y halando a su hermano del brazo para apresurarlo. -No podrán salir de aquí a pie, se les hará algo…cansado. -Está bien, supongamos que me interesa. ¿Qué ganarías tú? -bueno…nunca he salido de este pueblo….-Dijo algo insinuante. -¡NI LO PIENSES! -¡Yo no tengo problema a que venga con nosotros!-Exclamo Julius, soltándose de su hermano y abrazando a la joven. -Maldición…-exclamo Anthos a la vez que se ponía la mano en la cabeza Anthos no sabia que hacer, debía tomar una decisión que afectaría demasiado su viaje, ir con una mujer a bordo seria muy dificultoso. Anthos no paraba de hacerse preguntas a si mismo en su mente cuando de pronto se oyó una gran grito. El ruido venia de la entrada del pueblo. Anthos, Julius y Sofía se echaron a correr a la entrada y vieron a uno de los guardias tembloroso posando su mano para sacar su espada y mirando temerosamente a un hombre calvo y grande que estaba cerca, el hombre agito el hacha que llevaba consigo y grito. -No pienso preguntar de nuevo… ¿Donde esta Anthos de Haguel?-Pregunto el hombre -No se de quien me habla, pero ya váyase de aquí o llamare a la guardia de Yothas El hombre se enfureció y corrió hacia el guardia y lo golpeo con el hacha, enviándolo a este a unos 5 metros de distancia -lo diré por última vez, donde esta Anthos de Haguel?- pregunto el hombre -Aquí estoy.-Respondió Anthos sin pensarlo dos veces, posando una mano en la empuñadura de su daga de defensa que llevaba en el cinturón. Spoiler para Parte 7:
-Quedas arrestado por escapar de Haguel.-Dijo el hombre.-Mi nombre es Peter, soy caballero de la guardia real de Haguel…no me hagas usar la fuerza.
¿Arrestado?-pregunto Julius Así es…- dijo el hombre- salir de Haguel sin autoriza previa o sin consentimiento del rey es un delito y ustedes lo han cometido Oye grandulón, nosotros no hemos cometido ningún delito-exclamo Anthos…- maldición como se dieron cuenta que nos escapamos…- pensó Anthos Hermano, ¿Qué vamos a hacer...? Pregunto Julius -El nos quiere llevar de vuelta a Haguel, y nosotros no queremos volver allá, ¿cierto? Así que creo que tendremos que luchar…además nosotros somos dos y el uno, así que tenemos ventaja- dijo Anthos con una sonrisa. -S...Si...- contesto Julius- Sofía, busca un lugar seguro…nosotros nos encargaremos de esto…-dijo Julius a la vez que desenfundaba su espada. -jajá jajá piensan que tienen oportunidad de vencerme, pequeños mocosos Anthos sonríe y corre hacia Peter da un gran salto y lo ataca con la espada, Peter bloquea el ataque con su gran hacha, mueve el hacha y lanza a Anthos hacia tras, Anthos pone la mano en el suelo para detenerse y no seguir deslizándose hacia atrás, Peter se voltea y ve a Julius corriendo hacia él. Julius comienza a darle espadazos y Peter los esquiva moviéndose hacia atrás, Peter le sujeta el brazo que llevaba la espada y lo lanza por los aires a la vez que lanza el hacha hacia Julius como si fuera un boomerang -¿¡¡Como puede controlar una hacha tan grande con tanta facilidad!!? –se pregunta Julius Julius hace un “doge” en el aire y logra esquivar el hacha, pero el hacha regresa como si fuera un boomerang y usa su espada para bloquearla pero el hacha hace que la espada de Julius salga volando por los aires y caiga al suelo, luego del impacto el hacha vuelva hacia Peter y este la agarra, Julius cae encima de unas cajas. -ahora es tu turno Anthos… Peter corre y embiste a Anthos, luego lo levanta sujetándolo por el cuello Anthos trata de zafarse pero no puede… -es tu fin enano… Peter levanta el hacha para darle el golpe final a Anthos…pero entonces…. -¡¡Alto!! -dice un extraño sujeto que llega con un grupo de soldados Peter lo mira y pregunta -¿Quien eres tu? Soy Sirius, jefe de la guardia real de Yothas, deténgase ahora o me veré obligado a matarlo por interferir con la tranquilidad de este lugar -jajá jajá, ¿Arrestarme? ¡¡¡Acaso no sabes quién soy yo!!! -Peter suelta a Anthos y se pone el hacha en el hombro- soy el gran Peter, jefe de la escudería de Haguel -No eres más que un simple idiota que se cree fuerte-dice Sirius -¡¡¡Como te atreves!!! Te mataré por eso- Peter lo mira enfurecida menté -Idiota….. Segundos después se ve como el hacha de Peter sale volando y cae unos metros detrás de el y a Sirius atrás del corpulento hombre. -Eres muy rápido….en un abrir y cerrar de ojos pudiste quitarme mi hacha y aparecer justo detrás mío…eres impresionante -Eres débil…-le dice Sirius al momento que se guarda la espada- segundos después la armadura de Peter se desmorona y éste cae al suelo. Anthos, reincorporándose, levanta la cabeza y ve a Peter con la armadura hecha trazos tirado en el suelo luego se queda viendo a Sirius, Julius se levanta de donde estaba y Sofía va a donde él. -¿Estás bien?- pregunta Sofía. -Si-contesta Julius al momento que la mira con una sonrisa. Sirius comienza a caminar y le dice a los guardias que los traigan. Spoiler para Parte 8:
CAPITULO III Anthos se encontraba en una pequeña habitación con una mesa enfrente, trata de pararse pero se da cuenta de que esta sujetado a la silla. En ese momento entra un sujeto y se sienta en una silla giratoria. -Bueno Anthos o como quieras que te llames… ¿quien eres y que buscas aquí? -¿Quien es usted? -Te salve la vida, ¿acaso no te acuerdas? Anthos lo mire y recuerda la pelea contra Peter y cuando este lo tenía sujetado llego un sujeto y lo salvo -Tú eres el sujeto que llego junto con los guardias… -Así es, me llamo Sirius y soy el jefe de la caballería de este pueblo. Bueno, ahora contéstame lo que te pregunte, ¿Quién eres y que buscas aquí? Anthos lo mira fijamente. -¿Dónde está mi hermano? Sirius se levanta de la silla y se sienta sobre la mesa -Primero contéstame lo que pregunte y luego te diré donde está tu hermano -Me llamo Anthos y vengo de Haguel -Haguel, ¿eh?….interesante. ¿A qué viniste a Yothas? -Estamos buscando algo que nos pidió mi padre y pensamos en parar aquí a descansar -¿Qué les pidió? -No es algo que deba hablar con usted -Si me dices que es, tal vez pueda ayudarte Anthos lo pensó un momento y luego le respondió--Bueno…Estamos buscando las dos armas perdidas de los antiguos magos Sirius se sorprenden y sonríe -¿Las buscan para el rey de Haguel, no? -Claro que no, él fue quien creó a los magos como armas de luchas para pelear en las guerras, eso….no es humano, el solo quería hacerlos luchar y destruir otras ciudades… -El creo a los magos pero los magos crearon las armas, cada una junto con su dueño controlaban un elemento en especial. Pasaron los años y el rey vio que con esas armas que habían creado usando sus magias se habían vuelto demasiado fuertes, lo suficientemente fuertes como para revelarse ante Haguel y el. Entonces ordeno que eliminaran a los magos para quedarse con las armas, lo que no sabía era que al morir, las almas de los magos poseían las armas…las armas contienen el espíritu de su respectivo dueño, es como si tuvieran vida. Poseían 10 de las 12 armas, solo les faltaban dos para la “Fase Gama”, pero un día desaparecieron 9 de las 10 que tenían, dicen que fueron las almas de los magos de las dos armas restantes que llamaron a las otras y las hicieron volver a donde rigen sus respectivos elementos. -Conoces la historia- dice Anthos mirando hacia un lado -Todos la conocen Sirius se para y desata a Anthos de la silla -¿Qué pasa, ya te caigo bien?-pregunta Anthos Sirius sonríe y le dice -Nunca me caíste mal Anthos y Sirius caminan hacia la puerta, Anthos se dirigía a abrir la puerta cuando Sirius lo detiene -¿Cómo piensan encontrar las armas? -Mi padre nos dio un mapa donde se encuentran las dos armas que nunca encontró el gobierno de Haguel…luego de ahí buscaremos las demás. -¿Crees que unos niños como ustedes podrán encontrarlas? -Tendremos que intentarlo… La puerta de la habitación se abre y salen Sirius y Anthos. Al salir Anthos ve a Sofía y a Julius esperándolo fuera. Anthos comienza a saludarlos con una gran sonrisa en la cara -¡¡¡Estoy de vuelta!!! -grita Anthos muy alegremente. Spoiler para Parte 9:
CAPITULO IV
Anthos se encontraba en una especie de recibidor, parecía una pequeña oficina, con una habitación contigua, donde se encontraban Sirius y Anthos anteriormente, mas adelante se encontraba un escritorio desordenado, con unos cuantos papeles enmarañados y una taza da café vacía, mas atrás, al fondo de la habitación, había un archivo mediano, con unos cuantos adornos arriba y en la pared del fondo, un gran mapa de la ciudad, con puntos rojos en las áreas amenazadas. -¡HEY HERMANITO! ¿Que tal la tortura? ¿Te sacaron algo? -Muy gracioso…hace calor allí, casi no hay ventilación y hay poca luz, pero en lo demás, estoy bien, gracias por preguntar -Decía en tono sarcástico. -Si fuera ustedes dejaría el pueblo –Interrumpió Sirius- es solo cuestión de tiempo que el imperio de Haguel venga tras ustedes, no quiero que sigan poniendo en peligro a mi gente con matones como ese que vimos hace un rato. -Tiene razón, debemos irnos-dijo Sofía. -¡¿DEBEMOS?!-Exclamo Anthos-¡¿Qué quieres decir con DEBEMOS?! -Que voy con ustedes –dijo alegre, con una sonrisa en el rostro. -Esto es asunto de hombres, además, solo serás una carga. -¡¿ME ESTAS LLAMANDO DEBIL?!-Dijo Sofía totalmente exaltada, tomando a Anthos por la camiseta, pegándolo a una pared, casi elevándolo del suelo. -Te crees muy ruda, ¿No?-Dicho esto, Anthos tomo la mano de Sofía, obligándola a soltarlo, luego la aparto y la miro fijamente- este es el trato: si me derrotas, puedes venir, pero si pierdes, te quedaras aquí con tu familia. -Por mi esta bien-Dijo la chica, recuperando su alegría y saliendo a la calle. -¡así me gustan…que me maltraten!-dijo Julius en broma, Sirius no pudo evitar reírse. Anthos dejo a los demás atrás, siguiendo a la chica, una vez en la calle, Sofía lo esperaba con las manos en la cintura, apoyada céntricamente en su pierna derecha. Anthos ni siquiera se molesto en desenvainar su espada. -Veo que me tomas a la ligera, Anthos -Veo que te sobreestimas. Sofía se quito su suéter, dejando a la vista una camiseta sencilla, luego rasgo sus pantalones por encima de las rodillas, dejando a la vista sus flacas, pero perfectas piernas, y unas botas pesadas y altas, luego tomo los jirones de los pantalones y los uso como bandada, evitando que su pelo le impidiese ver o entorpeciera la pelea, finalmente, se envolvió los jirones sobrantes a los puños, Anthos se quedo estupefacto. -Estoy lista, cuando quieras podemos empezar- Dijo Sofía con una sonrisa en el rostro, la gente empezaba a acercarse. Anthos bostezo, tapándose la boca con la mano derecha -Adelante. Spoiler para Parte 10:
Antes de Anthos poderse poner en guardia, Sofía ya estaba solo a menos de un metro de el, apenas pudo verla moverse y sintió un puñetazo de lleno en la cara, que lo envío varios metros hacia atrás, dejándolo adolorido.
-¡¿Cómo demonios…?!-Dijo limpiándose un rastro de sangre que hilaba de su boca con el dorso del puño. Sirius y Julius observaban la pelea en la puerta de la comisaría… -Anthos no sabe con quien se esta metiendo…. -¿Que quieres decir, Sirius?-el chico lo miro estupefacto. -Me subestimaste, Anthos-Dice Sofía a la vez que se truena los dedos de la mano con la que había golpeado- Tenia años que no peleaba…creo que aun estoy en buena forma-Sonríe una vez mas, abalanzándose sobre Anthos a una velocidad increíble, dejando atrás un rastro de polvo. -¡Maldición! Anthos apenas tuvo tiempo de sacar su espada y usarla para bloquear el ataque, dejando el puño de la chica pegado a ella. Su corazón latía fuerte, no había luchado con un enemigo tan rápido, y a la vez tan fuerte, era obvio que esta chica tenía algo fuera de lo común, sus ojos se abrieron y sus pupilas se dilataron. Julius y Sirius ya estaban viendo la pelea, contemplando entre la gente, el joven rubio estaba fascinado por la demostración de poder que daba la chica, dando saltos de emoción, en cambio Sirius observaba atentamente… -Hace unos años, cuando Sofía apenas tenia 12 años, comenzó un riguroso entrenamiento en el cual le enseñé todo cuanto sé y la forme casi al nivel de un jefe de Davison de guardia…no es una chica cualquiera, en solo una semana se convertirá en mi compañera de equipo, de no ser que gane esta pelea… -¿Eso quiere decir que Sofía le va a patear el trasero? -Tal vez…veamos que pasa… Anthos lanzo a Sofía unos metros mas hacia atrás, incorporándose, tal parecía que esto seria mas difícil de lo que el pensó, ya no importaba si la chica se quedara o lo acompañase, ahora la veía como un enemigo al que debía superar para probar su poder y su existencia, su mentalidad de guerrero no podía ser dejada, en ese momento derrotarla era su único interés. -Veo que ya me tomas en serio…eso me anima un poco –Sonrío de nuevo. Anthos había perdido el control, se abalanzo a toda velocidad contra Sofía, tomándola desprevenida, propinándole un rodillazo en el estomago, enviándola lejos. El golpe resonó cual una explosión, mucho polvo salio desprendido del lugar de la colisión, y la chica salio desprendida hacia atrás, Anthos luego apareció detrás de ella, en camino, listo para golpearla de nuevo, justo cuando la chica tomo la mano de Anthos y lo lanzo al suelo, ocasionando otra brutal explosión. Anthos yacía en el suelo, todo su cuerpo le dolía, no podía levantarse, apenas podía moverse. -¿Puedo considerarme vencedora?... ¿O quieres que te patee un poco mas? Spoiler para Parte 11:
Anthos no pudo tolerar el comentario, enseguida sus fuerzas regresaron y se puso de pie con tal rapidez que parecía una recuperación inmediata, tomó su espada y se la lanzo a Sofía, dando vueltas horizontales en el aire, esta la esquivo, pero de repente, Anthos apareció en el aire sobre Sofía, dándole un golpe con ambas manos, enviándola al suelo. Una nube de polvo no lo dejaba ver que paso con la chica
Luego de el rápido movimiento, Anthos esbozo una sonrisa mientras comenzaba a descender, cuando de repente, Sofía estaba saltando en dirección al chico, dándole un puñetazo fuertemente en el rostro, con gran fuerza y velocidad. No lo podía creer, Anthos de Haguel había sido derrotado… La gente comenzó a aplaudir a la chica, mientras Anthos caía al suelo una vez mas, confundido, un millón de preguntas pasaban por su mente. La chica se abalanzo sobre Anthos, abrazándolo feliz de poder unirse a la pareja en la aventura, sin embargo, el se encontraba aturdido y mas confundido que nunca... Spoiler para Parte 12:
CAPITULO V
Sofía se encontraba agradeciendo al público muy alegremente -Gracias, gracias, los voy a extrañar-exclamaba. Anthos estaba tratando de pararse aun atónito por la derroto- que clase de guerrero soy…me deje ganar por una chica-decía Anthos en su mente. -Descuida hermano-decía Julius a Anthos al tiempo que le ponía la mano en el hombro para consolarlo-después de todo, Sofía es una chica entrenada por Sirius. Una expresión de sorpresa se reflejaba en la cara de Anthos. -Bueno bueno, creo que ya es hora de que partan hacia Rina-exclamo Sirius Todos se dirigieron hacia la salida oeste de Yothas que era la que conducía hacia el camino de Rina. -Aquí es cuando nos marchamos hacia nuestro objetivo. Me alegra mucho que vengas con nosotros Sofía, después de todo es bueno tener una chica de compañera- decía Julius sonrojado al momento que se pasaba la mano por los cabellos. ¿Uhh? ¿Sofía? -¡¡¡Maestro, lo voy a extrañar mucho!!!-gritaba Sofía con los ojos llenos de lagrimas- le agradezco todo lo hizo por mi, perdóneme por no poderme unir a su equipo. -No es para tanto Sofía-le decía Sirius poniéndole la mano en la cabeza- eres como una hermanita para mi, tienes que hacer lo que te haga feliz y si es esto, pues adelante. -Ya es suficiente de despedidas, vámonos- se quejaba Anthos al tiempo que empezaba a caminar. -Espera Anthos-Grito Julius a la vez que corría detrás de Anthos de una forma tonta- ¡¡¡Vámonos Sofía!!! -Adiós maestro- dijo Sofía al tiempo que se volteaba para marcharse -¡¡¡No dejes que Anthos se mete en problemas!!!- Dijo Sirius en forma sarcástica. -¡¡No te preocupes!! Unas horas mas tarde los chicos se encontraban camino a Rina, decidieron no comprar el auto y optaron por comida y medicinas para el viaje, no tenían prisa por llegar, solo querían llegar bien a su destino. El camino hacia Rina parecía ser más fértil, había mucho pasto en todo el lugar y uno que otro árbol adornaba el entorno, una fresca brisa acariciaba el rostro de los chicos, haciendo esta vez el camino mas placentero. No habían recorrido mucho, cuando de repente un pedazo de tela paso por frente a los ojos de Anthos, este lo siguió con la vista, de repente, en la lejanía, vio de nuevo a aquel vagabundo observándolo fijamente. -¿Anthos? ¿Que te pasa?-Preguntaba Julius. -Mira-dijo señalando en la dirección al hombre- es el…-pero este había desaparecido. -Es el… ¿? -¡El vagabundo! Estaba ahí hace un instante, ¡Lo juro! -Debes estar alucinando, tal vez estás cansado… -Ya va a anochecer, a unos metros de aquí hay un río, podemos acampar a orillas y comer algo, eso te sentara bien –decía Sofía alegremente, mientras tiraba del brazo de Anthos. Spoiler para Parte 13:
Al cabo de un rato, los chicos llegaron a un rio, ya estaba anocheciendo, la luna comenzaba a salir y el rio comenzaba a brillar y todo se oscurecía, Sofía y Julius comenzaron a armar una tienda mientras Anthos encendía el fuego…
-Oye Sofía… ¿Por qué armamos solo una tienda? ¿No debemos dormir separados? -Hmn…tienes razón…-se llevo el dedo índice a la boca-… ¡Ya sé! ¡Ustedes dormirán afuera! -¡¿Qué?! ¿Pero si es nuestra tienda! -¡Bah! Mañana compraremos otra en Rina. -Oigan…iré a buscar más leña-Julius se alejo, adentrándose en el bosque. -¡¡No te vallas muy lejos!!-Grito Sofía. -Yo pescare algo, no podemos acabarnos la comida pronto –Dijo Anthos, poniéndose en acción. -¡Y yo…eh…me siento inútil! –Sofía se dejo caer al suelo, cruzando ambos brazos y piernas e inflando las mejillas, dándole cierto toque infantil. Anthos miro a la chica con una sonrisa, luego se puso a pescar con una caña improvisada. El rio era no era muy caudaloso, pero lo suficiente para poder pescar uno que otro bocadillo, la luz de la luna era tenue, pero firme, haciendo el agua brillar y ayudando al chico a ver su presa. Anthos se sentó de brazos cruzados y cerro los ojos esperando algún movimiento de su ´´caña´´, momentos después ya tenia una buena ración de comida para la cena. Al cabo de un rato Julius apareció con una cantidad provechosa de leña, al parecer seria una noche cálida. Sofía preparo los pescados, mientras los chicos luchaban en el agua. -¡SE VAN A RESFRIAR!-Les gritó, pero los chicos no le prestaron la mínima atención. Un rato después ya los chicos habían cenado y acampaban a la intemperie en bolsas de dormir, en cambio Sofía no podía dormir debido a que era su primera noche acampando, cualquier ruido le causaba exaltación y a pesar de estar en la tienda, sentía frio, pasaría una mala noche… Al otro día Anthos y Julius amanecieron como nuevos, enérgicos y radiantes, en cambio Sofía tuvo problemas hasta para levantarse y apenas pegó ojo en toda la noche, su aspecto era similar al de un Zombie y su pelo estaba tan despeinado como el de Anthos. -¿Dormiste bien?-Bromeaba Anthos -¿Hace falta decirlo?-Contesto Sofía sin mucho ánimo-iré a darme un baño antes de irnos. Los chicos se pusieron a recoger las cosas que habían utilizados y a desmontar el pequeño campamento. Quince minutos más tarde ya habían terminado y Sofía aun no había regresado. Spoiler para Parte 14:
Los chicos estaban sentados esperando a Sofía.
-Aaahh ahhh, estoy aburrido y Sofía aun no ha vuelto- Exclamaba Anthos aburrido -Oye hermano…¿no crees que deberíamos ir a echar un vistazo? Ya sabes, para asegurarnos de que está bien. Anthos mira a Sirius con ojos cortantes-¿Ahora te has vuelto un pervertido?- -No no- Julius mueve las manos- es solo que me preocupo por ella- -Siempre te ha gustado espiar a las chicas, pero sabes cómo es Sofía, nos mataría si tratáramos de hacer algo así. -Anthos…no encuentro mi brazalete.. -¡¿Qué?! No me digas que lo perdiste!! Sabes bien que papa te mataría si se enterara! -Creo que se me cayó anoche cuando buscaba leña….cerca del lago -Bueno, yo lo buscare, quédate aquí- Anthos se para y parte a buscar el brazalete -Si ves a Sofía le dices que lamento no acompañarla- le dice Julius riéndose a carcajadas- Esto será divertido. Sofía se encontraba bañándose en un pequeño lago cerca de donde Julius buscaba leña la noche pasada, había dejado su ropa en la orilla y se había sujetado el pelo para no mojárselo, como siempre solía hacer, su cuerpo resplandecía a la luz del sol y sus manos, llenas de tierra empezaban a aclararse, se relajo en las aguas del lago y se recostó en una especie de balneario natural, formado de piedras grandes en alineación circular dentro del mismo lago. Sofía se comenzaba a relajar, cerro sus ojos y se recostó sobre una de las piedras que formaban el balneario, apoyando la cabeza en la misma, luego miro al cielo y comenzó a pensar ensimisma… Por otro lado, Anthos se encontraba camino al lugar, miles de preguntas pasaban por su mente, las palabras ‘’ ¿Te das por vencido? O ¿quieres que te siga pateando el trasero?’’ seguían retumbando en su cabeza, aun su orgullo de guerrero seguía lastimado por haber sido derrotado tan fácilmente por aquella chica… -Aun no puedo creerlo…¿cómo pude perder?...creo que no soy tan bueno después de todo…ahora…¿dónde estará ese brazalete?. Anthos comenzaba a escuchar el sonido del agua, por su mente no pasaba la idea de ir al lago, solamente quería encontrar ese brazalete y largarse cuanto antes, sin embargo el camino era fondoso y lleno de arbustos, solo cerca del lago había un pequeño claro, donde habían pilas de madera cortada para los campistas. El chico se adentraba más y más en el bosque, pero a la vez se acercaba mas al lago sin darse cuenta. Al cabo de unos momentos pudo ver la pila de leña a unos metros de donde se encontraba. De repente vio un resplandor proveniente del piso…era el brazalete de Julius, que brillaba con tal furor cual estuviese llamándolo. Anthos olvido completamente a Sofía y se abalanzo hacia el lugar en búsqueda del brazalete, antes de darse cuenta se encontraba en el claro, justo en frente del lago donde la chica se encontraba. Ninguno de los dos se había percatado de la presencia del otro, Anthos recogió la pulsera y se quedo parado inspeccionándola, asegurándose que estuviese bien, y Sofía tenía los ojos fijos en el cielo, Anthos se aproximo al rio, adentrándose un poco para lavar el brazalete, estaba a solo unos 4 metros de Sofía, pero aun así ninguno se dio cuenta de que el otro estuviese allí. -Diablos! Qué suerte que estas en buen estado!- dijo mientras elevaba la pulsera hacia arriba, viéndola mas de cerca, rompiendo el silencio y revelando su presencia- No imagino haber venido hasta aquí solo para encontrarte hecha un desperdicio! Sofía se sorprendió al escucharlo, no pudo evitar bajar la mirada y ver a Anthos de pie frente a ella, sin tener la mirada en la chica, pero aun así, solo a unos pocos metros, mientras ella tomaba un baño completamente desnuda a la luz del sol. Spoiler para Parte 15:
De repente la chica hizo un movimiento brusco, en un intento fallido de tapar su cuerpo con las manos, Anthos no pudo evitar levantar la mirada, puesto que había olvidado que la chica se encontraba allí. Sus miradas se toparon un solo segundo, Sofía tenía las mejillas totalmente ruborizadas, y Anthos toda la cara roja, por primera vez veía a Sofía como una hermosa mujer y no como un enemigo a muerte. Ambos se quedaron unos instantes en shock, hasta que el grito de la chica despertase al chico de su trance y lo enviara de vuelta a la realidad.
-ERES UN PERVERTIDO!! -NO! ESPERA! DEJAME EXPLICARTE! VINE A BUSCAR ESTE BRAZALETE!! LO VEZ?! -SI! ¿COMO NO?! -POR QUE NO TE VISTES EN LUGAR DE GRUITARME?!-Anthos se empezaba a sonrojar más, cual si fuese posible, y se tapo los ojos con las manos. -QUE?! AHORA TE GUSTO!? DEJA DE HACERTE EL SERIO Y PASAME MI ROPA! PERVERTIDO!!!! -YA TE DIJE QUE NO QUERIA VENIR A VERTE!!-Anthos tomo la ropa de Sofía y se la lanzo, pero como conservaba los ojos cerrados, la lanzo a varios metros de ella y cayó en el lago, mojándose toda. -MIRA LO QUE HAS HECHO!!! Anthos abrio los ojos para ver que había pasado- AHH LO SIENTO!, NO FUE MI CULPA!! -DEJA DE VER!! -Y QUE QUIERES QUE HAGA!! Mientras estos dos discutían, Julius se encontraba oculto detrás de los troncos viejos, riéndose a carcajadas de lo que pasaba. Un rato después, ya se había calmado la situación un poco, Sofía aun seguía desnuda, no obstante ya no se sentía tan apenada como antes, en cambio Anthos se había puesto de espaldas, sin perder el tono rojizo en su piel, tomo la topa de Sofía y la tendió sobre unas ramas al sol para secarlas, luego comenzó a marcharse a donde estaba el campamento. -Piensas dejarme sola y desnuda en medio del bosque?! Debes estar más loco para hacer eso que para espiarme!! -Ya te dije que no te estaba espiando! Vine a buscar este brazalete!-Anthos se guardo el brazalete en el bolsillo y se quito el suéter de mangas largas que llevaba-Toma, ponte esto mientras esperas que se seque tu ropa, esto es incomodo, sabes? -Pero fuiste tú el que ocasiono todo este rollo!!! -Ya ya, solo ponte eso y espera que se seque la ropa-Anthos le lanza la camisa Anthos se sienta debajo de un árbol al tiempo que Sofía sale del agua con la camisa puesta y se sienta debajo del mismo árbol. Cada uno estaba de un lado diferente, como si una pared los separase. -¿Por qué me sigues?-dice Anthos -No te estoy siguiendo, ya quisieras que yo lo hiciera- decía Sofía mientras cruzaba los brazos Hubo un largo silencio durante unos minutos hasta que Anthos le dirige la palabra. -¿Durante cuánto tiempo entrenaste con Sirius? -desde que tenía 10 años -¿Y tus padres? -…… -¿Uhh? -Murieron cuando era una niña….-Anthos se sorprendió al oír esto ya que no esperaba oír algo como eso de una chica tan alegre y con tanta energía como Sofía.- Luego de eso conocí a Sirius y me acogió como si fuera su hermana… -sí, parece un buen tipo. Sofía se voltea y le grita- CLARO QUE LO ES, ES COMO UN HERMANO MAYOR!!!!- A Sofía se le sonroja la cara al darse cuenta que quedo a solo unos centímetros de la cara de Anthos- Ahhahaha, lo siento….- le decía Sofía mientras volvía a su lugar toda sonrojada. -Hmmm…..mira, al parecer ya se seco tu ropa, tómala y vámonos de aquí, no podemos seguir perdiendo tiempo. Sofía toma su ropa y se cambian mientras Anthos mira hacia el lado contrario a donde ella esta. Spoiler para Parte 16:
CAPITULO VI
Ya se encontraban a poca distancia de Rina, su siguiente parada, era un pueblo grande, con mucha actividad comercial, tierra de mercenarios y mercaderes. En el centro del poblado se hallaba una gran plaza, con tiendas y carpas que tenían productos varios, desde finas ropas y joyería, hasta contrabando de armas, todo a un increíble precio. Julius estaba muy malhumorado, tenia calor, estaba sudado y ni mencionar que ya eran las 4 de la tarde y no habían comido nada en todo el día, sus pies le dolían, y se abría paso entre la gente a empujones. Los chicos entraron al umbral del lugar, con unas grandes y gruesas puertas de madera que se cerraban durante la noche, caminando luego por un ancho pasillo, también con mercaderes, que llevaba al centro de la ciudad. Mientras caminaban varios mercenarios les mostraban y ofrecían sus mercancías diversas. Los chicos comenzaron a disgustarse por la molesta cantidad de mercaderes insistentes que los atosigaban, avanzaron al centro de la plaza y allí doblaron en dirección al Este, pronto encontraron un mapa de la ciudad y una posada donde decidieron descansar y tomar algo. La posada tenía un aspecto lúgubre, oscuro, a pesar de que afuera había una claridad increíble, en el recibidor se hallaban unos postes para los abrigos y sombreros, seguidos de mesas de madera, un tanto rusticas, como talladas a corte manual, sin embargo, a pesar de los cortes desalineados, había una simetría increíble en los tajes, cual si hubieran sido cortados solo de un movimiento. Más adelante se encontraba la barra, donde un cantinero de camisa larga y visera pasaba un paño limpio a los vasos, como en todo bar. Los tres jóvenes se acercaron a la barra, Anthos ordeno una cerveza, a pesar de ser joven, hacia año y medio que tomaba, se sentía reconfortado con un buen vaso de cerveza fría luego de una caminata, Sofía solo pidió un vaso de agua, aun miraba incrédula a Anthos al verlo beber, en cambio Julius… -¿Tienes caramelos de limón? -¿EH!? Chico, esto es un bar -el cantinero hizo una pausa para reírse a carcajadas, luego todos en el lugar comenzaron a reírse y a burlarse de él. -No le veo la gracia –Julius se mostraba más serio que de costumbre, con los codos apoyados en el mostrador y las manos unidas al nivel de la boca. Sofía no pudo evitar reírse también, sin embargo Anthos y su hermano seguían sobrios y serios, totalmente en silencio. -¿Puedes contestar mi pregunta? –Dijo Julius- ¿Tienen caramelos de limón? -¿Estás hablando en serio?-dijo el cantinero, poniendo el vaso vacio sobre el mostrador, lo lleno de cerveza y se lo lanzo deslizado a un cliente con traje y sobrero negro que se encontraba en el otro extremo, su cara no pudo ser vista. -¿Tu qué crees?...me estas poniendo de peor humor, sabes? Los chicos escucharon en rugir de vidrio rompiéndose, segundos después, un hombre tenía su mano en el hombro de Julius y le atinaba al cuello con una botella rota y filosa. -Escucha, niño- dijo el hombre- esto no es una puta dulcería, así que mejor te largas y dejas tus bromas de mal gusto? Spoiler para Parte 17:
-¿Te parece que bromeo?
El tipo no pudo evitar ser interrumpido por un intrépido movimiento de Julius, quien tomo la botella de la mano del tipo rápidamente, y lo lanzo al piso, dejándolo indefenso, luego le puso el puño en la cara. -Escúchame bien, infeliz, vas a salir de este bar y antes de que me valla me traerás un caramelo de limón. Julius soltó al tipo, que enseguida se incorporo, sacando una espada.. -PEQUEÑO ESTUPIDO! ¿Qué te has creído?! ¿No sabes quién soy? -Sí, un idiota con aires de ser la gran cosa. -Soy Artharos, líder del mercadeo de Rina. -Por lo que veo no todos son fuertes –dijo Julius. -Eres un insolente!! –Artharos se abalanzo sobre Julius, blandiendo su espada. Julius lo esquivo, y la espada quedo incrustada en el mostrador, sin embargo, corto parte de la cola del cabello del chico. -Ahora si me las pagaras! Julius sujeto la mano de Artharos, sin dejarlo moverse, luego le propino un rodillazo al estomago, y después le pego un codazo en la coronilla, plantándolo de cara en el mostrador, luego tomo la espada y le hizo una calva a lo largo de la cabeza. -Bien, ya estamos a mano, ahora lárgate! Tomo al corpulento hombre y lo lanzo por los aires, rompiendo una ventana y enviándolo afuera, todos en el bar estaban boquiabiertos mirando a Julius, este se sacudió las manos y se sentó nuevamente. Al sentarse, Sofía lo mira con la boca abierta, completamente estupefacta, Anthos sin embargo, estaba tomando su cerveza como si nada pasara, solo miro a Sofía de entre ojos, con el vaso tapándole casi toda la cara. -¿Viste eso?! -¿Qué?-dice Anthos. -¿Julius es tan fuerte?!! -No lo subestimes, cuando esta de malhumor ni yo me pongo en su camino-dice Anthos tomando otro trago.-Cantinero! La cuenta. -Es cortesía de la casa – El cantinero estaba comenzando a sudar.- pueden tomar una habitación si gustan. -Gracias, muy generoso – Julius le sonrió simpáticamente, luego lo volvió a mirar.- Oye, ¿tienes caramelos de limón? -No señor…pero enseguida le traigo unos cuantos. -MUCHO MEJOR! – Julius sonrió como un niño en navidad. Spoiler para Parte 18:
El trió subió a descansar por una rustica escalera, parecida al juego de mesas, llegando a un angosto pasillo, bien limpio, con varias puertas, tal como todo lo demás. Entraron a una amplia habitación que tenía dos camas, un gran sofá, una pequeña nevera, un baño, y al final de la habitación había un pequeño balcón.
-Aaahhh!!!!!! Esto es genial!!!!- Exclamo Sofía con mucha felicidad- tenemos dos camas, baño, nevera, es casi como un pequeño hotel- Sofía estaba que casi saltaba por toda la habitación- al fin podremos pasar una buena noche. Esa será mi cama- dice Sofía señalando la cama de la derecha- y ustedes dormirán en aquella. ¡¡¡QUE!!!!¿ESTAS PENSANDO QUE DORMIRE CON EL!!!!?- gritan Anthos y Julius señalándose el uno al otro. -Pues claro, no estés pensado que dormiré contigo luego de lo sucedido en el lago, ya sé que eres un pervertido- exclama Sofía señalando a Anthos con el dedo. -QUE NO SOY UN PERVERTIDO!!!!, ya te dije que estaba buscando un brazalete y de casualidad llegue a dónde estabas!! -Bueno, eso ya no importa, de todas formas no vas a dormir conmigo. -Pero si yo no quiero dormir contigo de todas formas- susurró Anthos para que Sofía no lo escuchara. Mientras Anthos y Sofía discutían Julius camino al balcón para observar el pueblo. Julius se apoyaba en la barandilla del balcón. La suave briza acariciaba su rubio cabello, aun que le habían cortado la cola que llevaba aun conservaba el pelo un poco largo. -Maldición, ese inútil me corto mi cola. Tiene suerte de que no lo haya matado-Julius levanta la cabeza y observa la calle, a diferencia de la entrada del bar y la entrada a la ciudad, esa ventana parecía dar lugar a una calle mucho más tranquila, sin mucho movimiento y sin mercaderes cercas.- al menos podremos descansar un buen rato aquí, este lugar parece tranquilo.......-Julius ve a un hombre cruzando la calle que llevaba un traje y sombrero negro- ese…¿no es el mismo tipo del bar?-Julius lo sigue con la vista y ve que se dirige hacia un callejón donde poco segundos antes había entrado un extraño sujeto que llevaba un maletín- ¿acaso está siguiendo a aquel hombre…? Bueno, tal vez sea un policía encubierto…… o un mercedario…-Julius hace una pausa- Baahh, sea lo que sea no son mis problemas, yo me voy a descansar. Como me gustaría estar en casa tomando chocolate caliente… La voz de Sofía desde la habitación interrumpió sus pensamientos.-JULIUS!! TENEMOS CHOCOLATE CALIENTE! -Retiro lo dicho….-siguió pensando ensimismado- …como llegue a este punto? Estoy en un pueblo de nadie, con un hermano que no es mi hermano, una ex compañera de jefe de división…ahora mismo ya no sé quien soy en realidad…¿Quién soy? ¿De donde vengo? ¿Qué es lo que hago aquí? Necesito respuestas… Un torbellino de preguntas atacaban la mente del chico, sin embargo ahora habían cosas más importantes…debían encontrar las armas, tenían una misión, no podía echarlo todo a perder. Julius dejo el balcón y entro en la habitación, cuando de repente, justo en ese instante un gran explosión voló la porción de barandilla del balcón donde estaba, el joven salto y dio una vuelta en el suelo y después saco su espada del bolso que se hallaba en el piso. Spoiler para Parte 19:
Por otro lado, Sofía estaba en el piso, un pedazo de madera del balcón, la hirió en el hombro, una herida profunda, mientras Anthos la socorría.
De repente un hombre con sombrero y traje negro entro a la habitación, tenía una bufanda que tapaba su rostro, y unos guantes de cuero negro, además, llevaba una capa larga y tenía una espada tan larga y ancha como un ser humano promedio, era una espada peculiar, no tenia protección sobre el mango y tenía un cristal incrustado donde terminaba la empuñadura y una aberturas mas, como si mas cristales pudieran ser incrustados. -¿Quién demonios eres?!-grito Julius al desconocido. -Mi nombre no es de importancia-hizo una pausa y se arreglo el sombrero. -¿Que quieres?-Grito Anthos, mientras sostenía a Sofía en el suelo. -Este chico estaba espiándome, no correré riesgos. -¿Espiándote?! ¿Estás loco? De repente se oyó una sirena en la calle, al parecer la policía local se acercaba, el hombre tomo su espada y salto de la habitación, tal como había entrado… -¿Qué demonios fue eso?! –grito Sofía mientras se tapaba el hombro. -No lo sé, pero hay que averiguarlo. -¿Estás bien?-Anthos tomo la mano de la chica para mirar la herida. -¿Lo ves?! Eres un pervertido! Querías quitarme el tirante de la blusa!! -¿QUE?! ESTAS LOCA!!-Anthos se alejo, señalándola con el dedo índice.-POR QUE ME LLAMAS ASI!? QUERIA VER TU HERIDA!! -Porque lo eres!! Solo buscas una oportunidad para verme!! -Ya te dije que no!! ESTOY HARTO DE TI!! -HARTA ESTOY YO DE TI!! PERVERTIDO!! -DEJAME EN PAZ!! Anthos tomo su toalla y se encerró en el baño para ducharse, cerró la puerta de un portazo, Julius salía nuevamente al balcón, recogió un botón algo inusual que hallo, debía ser del hombre misterioso, luego de un momento, el joven rubio regreso a la habitación, mientras escuchaba el ruido de la ducha. Sofía vendo rápidamente su herida con unos vendajes que llevaba en la mochila, luego salto a la cama como si nada y encendió la televisión para pasar el rato. -¿Te quieres quitar? No puedo ver.- Sofía comenzó a mover a Julius de donde estaba. -Pero, pero…¿no ves que acaban de tratar de matarnos?! ¿Como lo tomas tan a la ligera? -¿Matarnos? Querían matarte A TI, yo no tengo la culpa de eso. -Es cierto, pero también te hirieron a ti. -Bah! Es solo un rasguño, mañana sanara, Sirius dice que tengo muchas plaquetas, o algo así. -¿Mañana? Esa herida es muy profunda!! -No te preocupes…ahora déjame ver la televisión. Recién comenzaba una película épica, en una sección llamada ‘’Grandes clásicos del cine’’ la película se basaba en un ambiente épico y la historia trataba de un anillo poderoso, o algo así, era una película de casi 150 años de antigüedad, del 2006, más o menos. Anthos salió del baño al poco rato, vestía unas bermudas cortas, sin ninguna camiseta y con una toalla sobre la cabeza, se seco un poco el pelo con ella y luego la lanzo por los aires, tapándole la cara a Sofía con ella. -Olle!-La chica le grito, mientras le arrojaba nuevamente la toalla.- Iré a ducharme, mas te vale que no espíes! PERVERTIDO. -Sí, sí, lo que sea, mientras menos te vea… Spoiler para Parte 20:
CAPITULO VII
La noche transcurrió tranquila, sin complicaciones, Sofía y Julius ocuparon las camas, Anthos sin embargo, se quedo en el balcón, con unas mantas y una almohada vieja, para él la comodidad era algo trivial, sin embargo, no pudo dormir mucho en la noche, comenzaba a tener dudas, tal como su hermano unas horas atrás, sin embargo, estas se trataban de su valor como guerrero, ya no sabía si podría cumplir su misión, no pudo derrotar a Sofía y Peter lo hubiera aniquilado si no hubiese llegado Sirius al rescate, ya no sabía que senda tomar como guerrero. Ahora solo quedaba esperar a ver que pasaría, el joven se hallaba confundido… -Bien! Hora de seguir! ¿Están listos?-Sofía tenía todo listo y se veía descansada, tan lúcida como nunca la habían visto. -Odio admitirlo, pero es cierto, no hay tiempo que perder.- Anthos también tenia sus cosas empacadas y listas. -Baaah, Anthos, ¿por que eres tan cuadrado? Podemos dar una vuelta por la ciudad, no sé, hacer algo entre hermanos hoy, es un buen día para holgazanear! -¿Esa es tu excusa para estar acostado a estas horas? Mejor será que te duches y estés listo antes de que me vaya, o tendremos serios problemas. -Rayos, yo que ya estaba preparado para no hacer nada todo el día….-Julius no estaba remotamente vestido, llevaba una pijama larga, acompañada de un gorro de dormir algo gracioso, parecido al de un duende de St. Claus. Se levanto de la cama, se ducho de inmediato, y al rato también estaba listo para irse, no obstante, paso cerca de 15 minutos cepillándose, y otros 10 para peinarse, de todos modos no pudo terminar, Sofía lo tomo por el cabello y lo llevo a jirones hasta la planta baja de la cantina. Abajo todo seguía igual, excepto por que no había clientes y las sillas estaban volteadas sobre las mesas, solo estaba el cantinero, limpiando vasos como siempre, quien los saludo al instante. -Hey! ¿Debo saludarlos? -Eso creo, ¿conseguiste caramelos de limón?-Pregunto Julius, con una mirada amenazadora, luego de un silencio, continuó-BAAH, solo bromeaba. Ambos se echaban a reír. -A propósito.-Dijo Julius.- El hombre del sombrero negro y la gran espada nos ataco anoche, ¿sabes quién es? -Aquí entre nosotros.- el cantinero dejo el vaso aparte y luego se apoyo del mostrador, susurrándoles algo a los chicos.-Tengan cuidado, es un caza recompensas, se dice que ha matado a más de cien hombres, no quieren meterse con él. -Otra pregunta.-Dijo Anthos. – ¿Sabes algo de las doce armas de Haguel? Estamos tras sus pistas. -Veo que les gusta jugar con el peligro.-El cantinero tomo otro vaso y comenzó a limpiarlo.-Vallan a Kathra, al Oeste, allí encontraran a un anciano llamado Wayne, el les dirá qué camino seguir. Anthos miro el mapa que su padre le había dado, al parecer el cantinero tenia razón, el próximo destino en su viaje era Kathra, un pueblo a unos quinientos kilómetros al Norte, sería un camino más largo que los anteriores, les llevaría unos 4 días de camino, no tenían tanto tiempo, debían apresurarse, ya la guardia Hagueliana debería de estar enterada de lo que paso en Yothas y pronto estarían tras ellos, todo era una bomba de tiempo, debían moverse. -Escuchen, yo que ustedes tendría cuidado, la guardia real de Rina estuvo aquí anoche, les dije que ya ustedes se habían ido, no los quise molestar…pero…esos tipos son muy fuertes, si yo fuera ustedes, tendría mas cuidado y no haría tanto escándalo, sean más cautelosos en el siguiente pueblo, por lo general los jefes de guardia real no son muy amistosos. -¿Que quieres decir!?- Sofía se sobresalto, recordando que Sirius era un jefe de guardia real. -Que a mí no me gustaría tener que meterme con uno de esos tipos.- respondió el cantinero, dejando el vaso y tomando otro.-Bueno chicos, mejor se van pronto. -Sí, gracias por la información. –Anthos le dio la espalda y le hizo un ademan con la mano, luego se echo a andar. -Ya sabes como dicen, los cantineros son la mejor fuente de información, adiós. Los jóvenes salieron a la ciudad, estaba igual de turbada que el día anterior, pero en el centro se hallaba la mayor concentración de gente, al parecer un gran evento se llevaba a cabo, Anthos, Julius y Sofía se acercaron. Había una gran tarima, con pilares que formaban un cuadrilátero, sobre el cual se hallaba un gigantesco letrero que decía: ‘’Torneo de pelea anual’’, cosa que llamo la atención de Anthos. Spoiler para Parte 21:
-Oye chico, ¿quieres inscribirte?- le pregunto un organizador.
Anthos lo pensó un segundo, luego dejo su equipaje y se inscribió. -¿Qué haces?!-Julius le agarro el hombro. -Déjalo Julius, supuse que se inscribiría, necesita probarse a si mismo. -Pues yo también me inscribiré. Ambos chicos tomaron la pluma y escribieron sus nombres en una lista de unos 20 hombres más, el organizador leyó los nombres y luego les dijo: -¿Forajidos, eh? Veamos qué tanta suerte tienen, pueden pasar. Sofía se quedo de brazos cruzados, les deseo suerte y los exalto a seguir. Ambos subieron a la gran tarima, habían unos cuantos hombres corpulentos y sobresalientes en cuanto al físico de los demás, nada fuera de lo común, solo un grupo de combatientes como cualquier otro. Anthos tomo un número, al igual que todos los demás, luego se formaron en una fila, esperando ver quien sería su combatiente. Paso un largo rato mientras organizaban el torneo, luego de unos cuantos fuegos artificiales y de palabreo, la acción comenzó, la primera batalla era de dos hermanos que también habían ido juntos al evento. Todo fue muy reñido, pero al cabo de unos 20 minutos, que parecieron eternos, la batalla termino. Ahora era turno de Anthos, se levanto de su asiento, se dirigió a la gran tarima y mostro su número de confirmación. Su oponente era un hombre inmenso, musculoso, solo vestía unas botas y una licra corta, llevaba una gran barba y poco cabello sobre su cabeza. -¿Están listos?- El árbitro tomo las manos de ambos competidores. –Pueden usar cualquier arma, tipos de técnicas, pero ninguno, bajo ninguna circunstancia puede matar a su contrincante. PELEEN!! Anthos se abalanzo al gigante a una buena velocidad, cosa de la que este carecía, luego pateo su muslo externo, haciéndolo arrodillarse ligeramente, luego siguió propinándole golpes, pero para su sorpresa, el hombre parecía no sentir nada. -Pensé que en este torneo solo se inscribían debiluchos de la zona…pero veo que me equivoque…-Decía Anthos mientras retrocedía un poco. -No todos son tan fuertes como yo, no te preocupes.-el gran hombre tomo unas dagas que tenía en las botas. –Mi nombre es Tadeus. Mucho gusto. -Yo soy Anthos, de Haguel. -Hmn…interesante. Tadeus salto hacia Anthos, haciendo temblar el suelo, luego le atino un zarpazo a la cabeza, que Anthos esquivo agachándose, para luego lanzar a Tadeus al suelo con una patada barredora, pero Tadeus solo quedo arrodillado. -Eres fuerte chico…pero aun te falta mucho… Tadeus tomo la pierna de Anthos y lo envió por los aires hacia arriba. -Creo que eres tu quien debe aprender!! Tadeus vio que Anthos había clavado su daga en el sobrante de la bota, dejándolo clavado al piso, no podía levantarse. Luego descendió con un puñetazo directo a la cara del hombre, dejándolo inconsciente. El árbitro levanto la mano de Anthos haciendo muestra de que había ganado la pelea- Y el ganador es…..- el árbitro hiso una pausa y le susurro en el oído- niño, ¿cómo es que te llamabas?- Anhtos lo miro entre ojos y le dijo- me llamo Anthos…- el árbitro volvió a levantar el brazo de Anthos y continuo gritando por el micrófono- Anthos!!!!!!!!!!!! Así es, Anthos!!!. Spoiler para Parte 22:
Anthos baja de la tarima y el turno ahora es de Julius, Julius sube a la tarima y muestra su número. El árbitro lo toma y sube el otro participante, era un hombre joven de apariencia algo rara, parecía acabado de salir de un siquiatra, llevaba una franela y un pantalón largo con agujeros, en las guanteras que llevaba cada una tenía una hoja afilada de cómo si se tratase de pequeñas espadas.
-¿Este es mi oponente?- decía Julius con una mano en la cintura El árbitro da la señal de empezar la pelea. Los dos contrincantes se quedan parados sin mover un solo dedo, Julius lo mira detenidamente esperando el primer ataque para así saber cuál es su forma de pelear, ya que según lo que parecía debía de ser una muy extraña. -Hey. ¿Cómo te llamas?- el hombre se queda mirando a Julius moviendo la cabeza hacia los lados, luego la deja inclinada hacia un lado y le contesta- Willbets, me llamo Willbets- Willbets, ¿ehh?, bueno, déjame decirte que vas a perder Wilbetsl- le contesta Julius- Julius comienza a correr hacia Willbets pero justo cuando comenzó a correr su oponente comenzó a reírse de una manera psicópata- Julius se detiene y lo mira confundido- ¿acaso estás loco? El hombre deja de reírse y lo señala con una de las hojas afiladas que llevaba en la guantera- déjame decirte algo niño….vas a perder. Julius apretó los labios y comenzó a correr de nuevo hacia Willbets, dio un salto y intento darle una patada al caer pero Willbets la esquivo con un ligero movimiento, al fallar Julius intento hacerle una barredora para hacerlo caer pero Willbets salto ligeramente y con sus manos se apoyo en la pierna de Julius, luego le atino una patada directa a la cara haciendo caer a Julius. Julius se reincorporo sacudiéndose el polvo- eres buen peleador aunque estés algo loco- después de esto Willbets comenzó a reírse de nuevo y corrió hacia Julius tratando de atacarlo con la hoja afilada de la mano derecha, Julius espero que llegara hasta donde él y le sujeto el brazo con las dos manos luego, rápidamente tomo su espada con una de las manos y le atino a la afilada hoja para romperla- Nooo!!!!, mira lo que has hecho!!!- le grito el hombre al tiempo que lo atacaba con la otra mano pero Julius dio un salto retrocediendo- Noooo, nooo!!!!- gritaba el hombre poniéndose las manos en la cabeza- pasaron unos segundos y Julius lanzo su espada al suelo y esta cayo rodando justo delante del hombre. Willbets se quedo mirando su reflejo en la espada mientras movía la cabeza hacia los lado como normalmente hacia, luego de unos segundos Willbets levanto la vista y vio a Julius a solo unos centímetros de él, este le propina un fuerte puñetazo en la cara que saca a Willbets de la tarima. El árbitro levanto la mano de Julius señalando que había ganado la pelea. Mientras tanto Sofía saltaba de alegría animando Julius.- Así se hace Julius!!!!- gritaba Sofía. Julius le guiño un ojo a la chica, al tiempo que tomaba asiento y pasaba su mano por su cabello, extrañando su Larga cola rubia… El tiempo seguía corriendo y mas peleas se llevaban a cabo, Anthos y Julius estuvieron combatiendo bajo el seudónimo de ’’Los truenos de Haguel’’ seguían peleando peleas cortas, pero intensas, ganando cada enfrentamiento, cuando de repente, mientras Julius ganaba su último combate, la voz del micrófono resonó en sus oídos… -JULIUS LO HACE DE NUEVO!! SI SEÑOR!! LOS TRUENOS DE HAGUEL SE ENFRENTARAN EN LA FINAL DENTRO DE UNA HORA! QUE LES PARECE?! DUELO DE HERMANOS! Spoiler para Parte 23:
Anthos y Julius quedaron atónitos al momento de escuchar esas palabras, el tiempo se había ido volando, y, antes de que pudieran darse cuenta, se verían enfrentados en la gran final. Los chicos bajaron de la tarima, para encontrarse con Sofía, que los miraba con gran emocion, sin embargo, no podía evitar sentirse incomoda…
-Bueno…tenemos un receso…-Decía Anthos mientras bajaba la mirada.- ESO QUIERE DECIR QUE TE PREPARES!!-Anthos golpeo la cabeza de su hermano al tiempo que le sonreía, luego ambos partieron rumbo a la posada para tomar algo y descansar un segundo, mientras Sofía les sonreía a sus espaldas y los miraba con cierta ternura. Al llegar la posada, los chicos subieron a la habitación de inmediato, saludando vagamente al cantinero, cuando estuvieron allí Julius de inmediato se encerró en el baño, arreglando su pelo con unas tijeras y un cepillo, tomo un baño, se puso ropa limpia y cuando salio, tenia una apariencia distinta, su pelo estaba muy corto y parejo, vestía una camiseta azul oscuro, con un chaleco sin mangas de color blanco, con bordes azules y unos pantalones, blancos también con líneas azules a lo largo, que hacían juego con lo demás, su rostro lucia lucido y claro, exceptuando un pequeño rasguño que tenia en la cara. Sin embargo Anthos, todo lo contrario, al llegar solamente arranco las mangas de su chaleco e hizo una especie de bandana improvisada, dejo su gran espada y metió los pantalones adentro de las botas, para que la tela no molestase, se puso un par de bandanas en las muñecas para el sudor, mientras Julius salía del baño, solo se puso a hacer flexiones y ejercicios para calentar, luego de que su hermano dejara el baño libre, simplemente se echo un balde de agua para aligerar un poco el calor y el cansancio. Todo estaba listo, era la hora de la verdad. Anthos y julius llegaron a la gran tarima, Sofía recibió a Julius con un abrazo, sin embargo se limito a sacarle la lengua a Anthos al tiempo que despeinaba su cabello(que ya estaba hecho un desastre). A pesar de todo, sus miradas se cruzaron por un segundo, Sofía le sonrió, mientras se ruborizaba un poco, Anthos por su lado, se había puesto algo intimidado, pero agacho la mirada y tosió sobre actuadamente, Sofía se sintió un poco decepcionada, aunque lo sabia ocultar vagamente, Anthos se aproximo a las escaleras, dándole la espalda a la chica, mientras ella lo veía avanzar, luego, de súbito, el chico volteo y le devolvió aquella sonrisa, dándole una grata sorpresa grata que la ruborizo una vez mas y la obligo a agachar la mirada. Spoiler para Parte 24:
CAPITULO VII
Los dos hermanos se encontraban cara a cara, este era el combate decisivo, cada movimiento seria crucial, el publico se amontonaba exorbitantemente alrededor del gran escenario, el ruido era ensordecedor, nunca se había visto Rina con tal multitud, al parecer todos gozaban de una buena pelea cuando se avecinaba. Anthos y Julius se miraban a la cara con seriedad, emocionados por la batalla, claro esta, se avecinaba el choque de ‘’Los Truenos de Haguel’’. De súbito, sonó la campana, la gente se volvió loca con tal sonido, no podían esperar más a que comenzara el enfrentamiento, pero sin amargo, ellos solo se miraban fijamente, parados… -Hace tiempo que no luchamos…-Dijo Anthos rompiendo el silencio. -Tienes razón.-Julius lo miraba a la cara. -Creo que hay que revivir los momentos de cuando éramos niños. -Es posible…oye Anthos…prométeme que lucharas como nunca antes. -Solo si prometes no llorar cuando te gane.-Dijo Anthos mientras sonreía. -Creo que eres tu el que llorara… El público estaba desesperado y vociferando como locos, cuando de repente, los chicos corrieron uno hacia el otro a velocidad incomparable, chocando sus puños, luego Anthos lanzo una patada a Julius, que bloqueo con sus brazos unidos en cruz, deslizándose hacia atrás por el impacto. Luego de un instante, Julius golpeo con fuerza el mentón de Anthos, elevándolo del suelo, pero este recobro el equilibrio y callo parado después de hacer un ‘’Roll’’ en el suelo, propinándole una barredora a su hermano. - rápido como siempre Anthos. -No tanto…solo lo suficiente. En solo un segundo Anthos ya se hallaba a la carga, golpeo el pecho de Julius con la palma de la mano, enviándolo unos metros atrás, Julius quedo justo al borde de la tarima, con los talones fuera de el ring, a punto de caer y echarlo todo por la borda, cuando Anthos lo sujeto y lo envió de vuelta al centro. Julius corrió hacia Anthos, luego esquivo un puñetazo de su hermano, tomo su brazo completo y lo envió arriba por los aires, luego salto y lo sujeto, dando una vuelta y lanzándolo al suelo con brusquedad, para luego caer de picada con un puñetazo, cuando Anthos se movió, haciendo que el puñetazo hiciera un agujero en la tarima. Anthos se levanto y contrarresto el movimiento aplicándole una llave a su hermano. -Nada mal Julius, pero te faltan agallas…-Anthos tenia un hilo de sangre notorio bajando por mejilla derecha, que goteaba sobre la cara de su hermano en la posición en que se encontraban, sostenía la mano de julius doblada por detrás de la espalda.-Para ganarme necesitaras mas fuerza, debo admitir que eres muy rápido. -No…no puedo… decir lo mismo…de ti, hermano. -Solo es cuestión de que entre en calor, no te preocupes. Anthos torció mas el brazo de Julius, haciéndolo gritar de dolor, pero luego, con una fuerza inmensa, Julius giro el brazo rápidamente, haciendo que Anthos callera al suelo. -Creo que esta vez tu eres quien necesita mas fuerza, o no Anthos? -A ver que dices ahora! Anthos se levanto rodando hacia atrás, para luego salir disparado con ese mismo impulso, pegándole un rodillazo de lleno al estomago de Julius, luego le hizo un ‘’Chop’’ a la espalda, dejándolo nuevamente a milímetros de salir del ring, pero esta vez de espaldas a Anthos, quien no perdió la oportunidad, e hizo un agarre por la espalda, lanzándolo bruscamente hacia atrás, haciéndole mucho daño y rompiendo la madera de la tarima nuevamente. -Nada mal Julius, nada mal.-Decia Anthos mientras se abalanzaba sobre su hermano nuevamente, pegándole una serie increíble de puñetazos, dejándolo muy débil y lastimado.-Pero me temo que esto es todo… -¿Todo? -Dijo Julius mientras se limpiaba la sangre de la boca.-Si apenas estamos empezando! Julius increíblemente se levanto del charco de sangre en que se hallaba y se abalanzo sobre Anthos, luego se agacho, haciéndole una barredora, y mientras Anthos caía al suelo, lo pateo hacia arriba con la rodilla, y luego le dio un codazo para clavarlo de golpe al suelo, perforándolo una vez mas y haciéndolo sangrar por la boca. -Nada mal.-Anthos se comenzaba a levantar lenta y dolorosamente. -Y eso que apenas estoy calentando! Julius pateo a Anthos, que en ese momento se encontraba a gatas, incorporándolo y le propino una tanda de puñetazos a toda velocidad, luego lo pateo con fuerza, pero antes de que se alejara, lo halo por la bandana que llevaba para enviarlo fuera del ring… Anthos se encontraba en el aire, solo a unos 5 cm del suelo, boca arriba, con sus ojos cerrados y el cuerpo cansado, sabía que este no era el final. Abrió los ojos de súbito y dio una vuelta en el aire, quedando así boca abajo, luego clavo sus botas en la madera, rompiéndola y dejando un largo rastro destruido bajo sus pies. Con sus pies se impulso hacia delante, tal como había llegado allí, golpeando a Julius fuertemente en la cara con un puño, haciéndolo sangrar de nuevo, luego apretó sus piernas con fuerzas hacia atrás, una vez en el suelo, haciéndole una segunda llave. -Quiero que sepas…que nunca habías peleado así de bien, no contra mi, te felicito hermano.-Anthos hablaba al oído de Julius mientras lo tenia sujetado y su sangre se derramaba sobre su hermano. -Habl…hablas co…como si…la…la victoria…fuese tuya.-Julius casi no podía hablar, su cuerpo había llegado al límite. -Vamos, sabes que estas en…en tu limite… -Eso…eso…ESO ES LO QUE CREES!!! Julius se libero con fuerza, luego tomo a Anthos por el pelo, sembrándolo de cara en la madera, lo levanto y golpeo su estomago repetidas veces, hasta dejarlo sin aliento, luego lo pateo lejos, quedando así los dos chicos tal como habían comenzado, uno a cada extremo, los dos exhaustos y adoloridos, sangrando y gimiendo. La multitud estaba atónita, ante la pausa aparente los aplausos y vítores se hacían mucho mayores, en un increíble momento de tensión, Sofía miraba sorprendida todo el potencial que los jóvenes estaban explotando, se había dado cuenta de que Anthos no peleo de esa manera ni siquiera contra ella, incluso, comenzó a pensar que se había dejado ganar por ella…¿seria acaso que el verdadero deseo del joven era la compañía de ella? Miles de preguntas pasaban por su mente mientras los dos hermanos se mantenían firmes, uno frente al otro. -Bien Julius, aquí estamos, tal y como empezamos. -Así es…creo que ha llegado el momento de la verdad… -Tienes razón, esto se decide justo ahora.-Dijo Julius adoptando una postura de pelea. -Pues bien, el publico espera!-Julius siguió el gesto de su hermano. Anthos y Julius corrieron uno hacia el otro, ambos dejaban sangre y polvo atrás, a velocidades extremas para una persona común y corriente, luego ambos colisionaron, creando una gran explosión que hizo que pedazos de madera salieran disparados en todas direcciones, y ni mencionar un polvo denso como la bruma, que no permitía que ninguno de los dos pudiera ver. Pasaron 5 minutos (que parecieron eternos) y el público aun miraba atónito la nube de polvo que aun no se había dispersado. De repente todo se aclaro y pudieron ver claramente tanto a Anthos, como a Julius fuera del ring. Sin embargo Anthos estaba colgando del borde de la gran tarima, sostenido por las muñequeras que tenía, que habían encajado en un pedazo de madera floja, Julius sin embargo, se hallaba sujetado con las manos…pero uno de sus pies estaba tocando el suelo del exterior. Anthos de Haguel había sido el vencedor. Spoiler para Parte 25:
Ambos chicos subieron de nuevo a la tarima, o al menos, lo que quedaba de ella, se dieron la mano mientras se miraban y sonreían un momento, luego, el arbitro tomo la mano de ambos y las alzo en el aire, justo entonces hubo otra explosión tras ellos y ante el humo y polvo apareció nuevamente el hombre del sombrero y ropa negra, blandiendo su gigante espada. Anthos y Julius habían caído al suelo y solo lo veían acercarse.
-Tu…-Dijo Julius, levantándose y corriendo hacia el. -¿Crees que puedes derrotarme?-El hombre misterioso golpeo a Julius fuertemente con el contrafilo de la espada, enviándolo unos metros hacia atrás. Ambos chicos estaban cansados, adoloridos y heridos, no podrían resistir otra pelea, no obstante, Anthos se levanto, como siempre lo hace, y corrió también hacia él, esquivando un primer espadazo, dando un salto sobre el movimiento horizontal de la espada, luego callo con un puñetazo sobre el hombre, quien simplemente lo detuvo con una mano y lo envió sobre Julius, que aun estaba en el suelo. -Bien, debo admitir que ambos tienen un gran potencial, pero les falta mucho por aprender, aun así, debo matarte.-Dijo mientras señalaba su espada a Julius. -PUES TENDRAS QUE MATARNOS A AMBOS! –Grito Anthos mientras se echaba a la carga una vez más. Anthos y el otro guerrero combatían disparejamente, Anthos atacaba sin cesar mientras el hombre solo constaba de un par de movimientos para bloquearlo, pero Julius seguía en shock en el suelo, asombrado por que su hermano aun tenia fuerzas para seguir luchando, en cambio el ya no podía ni sostenerse de pie, se sentía insignificante una vez mas. El público miraba atónito la escena, mientras algunos corrían y escapaban. Julius miraba fijamente la espada del combatiente, no parecía común, no tenía protección en el mango y era más grande que el mismo, tenía un cristal incrustado y dos ranuras más similares, además, con cada movimiento, parecía dejar un fino hilo de fuego… ¿qué seria eso? Sus manos temblaban, no podía moverse mucho, estaba cansado y adolorido, este era el fin. Lo ultimo que vio fue a su hermano caer de repente a su lado mientras su oponente se aproximaba, tomando su gigantesca arma con la punta hacia el, sus ojos se cerraron y sintió un chorro de un liquido espeso cayendo sobre su rostro… ¿sangre? Abrió sus ojos para ver a Sofía sosteniendo la punta de la espada con sus puras manos, provocando varias heridas. Spoiler para Parte 26:
-SOFIA!-gritaron Anthos y Julius al unisonó.
-¿Qué esperaban? ¿Que los dejara morir? -Lárgate! Es peligroso… -Cállate Anthos, puedo encargarme. -Ya veo, así que también quieres morir?-interrumpió el extraño.-Bien, me presento, soy Will el caza recompensas, pero muchos me llaman el caballero negro. -Así que eres tú, la guardia de Rina ha estado tras de ti desde hace mucho tiempo, entregas criminales por la recompensa y luego los liberas para entregarlos en mas pueblos y seguir cobrando por su cabeza.-Dijo Sofía mientras lo pateaba hacia atrás. -Hmn…muy inteligente y fuerte para andar con estos zopencos… En ese momento Anthos se levanto del suelo, lleno de ira, sus ojos irradiaban odio, golpeo fuertemente en la cara a Will, tirándolo al piso, y luego desenvaino su espada se dispuso a cortarlo, pero este lo bloqueo con su gran espada y lo envió al piso nuevamente. Luego de un segundo el lugar comenzó a llenarse de agentes de seguridad del evento. -Bien, me marchare esta vez, no me gusta matar inocentes, pero recuerden, nos volveremos a ver. Will estallo como una bomba y desapareció, Luego Anthos y Julius perdieron el conocimiento. Spoiler para Parte 27:
CAPITULO VIII
Anthos despertó en una especie de sala de hospital, su hermano estaba en una cama contigua y, para su sorpresa, Sofía se hallaba en una silla junto a la cama, sentada, pero la parte alta de su cuerpo estaba recostado en Anthos, arriba de su estomago, cerca del pecho, aparentemente se había quedado dormida. -¿Dónde estoy? ¿Qué me paso?-Paso su mano por su cabeza mientras se sentaba, luego no pudo evitar ver a la chica recostada en su pecho. Sofía se levanto con el movimiento del chico, exaltada, quitándose rápidamente de donde estaba.-HEY! ¿Cómo te sientes? ¿Mejor? -¿Te quedaste a cuidarme? -No! ¿Cómo crees?! Es que debía quedarme mientras mejoraba mi mano!-Le mostro la mano derecha envuelta en vendajes.-No tengo por que cuidar a un pervertido! Sin embargo…la próxima vez que te arriesgues así, si no te mata Will…LO HARE YO! En que demonios estabas pensando?! -No podía permitir que saliera con la suya! -Si, y ahora por obstinado estas en bata en la cama de un hospital, mas muerto que vivo!! -Me extraña, ¿no que no te importaba lo que le pase a un pervertido?! -CALLATE!!-Sofía le grito tan alto a Anthos que Julius se levanto, cayéndose de la cama.-Juius!! Lo siento, te levante? -¿No pueden tener sus discusiones matrimoniales luego?!El chico se levanto como loco, rascándose la cabeza y caminando al baño. Luego de un silencio incomodo Anthos bajo la cabeza, mientras Sofía daba media vuelta y se dirigía hacia la salida. -Oye Sofía…gracias por salvarnos… Sofía volvió a girarse, acercándose al muchacho una vez mas.-No fue nada….La joven tomo asiento nuevamente donde estaba antes, acercándose más al chico.-pero no siempre estaré ahí…pero, ya se volverán más fuertes y yo de seguro seré a la que tendrán que rescatar- Sofía ex soltó una sonría a Anthos-. Anthos se levanta de la cama y bosteza. – ¿dónde está mi ropa?, ya hemos perdido bastante tiempo en este pueblo y ese caza recompensa casi nos mata, busca a Julius y nos marchamos. Sofía estaba sorprendida de la rápida recuperación de Anthos, tan solo había pasado una noche y estaba como si nada hubiera pasado y eso la alegraba. Era un día soleado, con una brisa calidad, la ciudad estaba relajada, las afueras también….era un buen día para estar al aire libre. Los chicos se habían marchado del hospital. Las heridas no eran tan graves como para pasar más tiempo ahí y más cuando debían ir hacia Kathra. Los chicos tomaron la salida oeste del pueblo, salida que llevaba hacia Kathra. Ya llevaban unas 5 horas de viaje y todavía faltaba mucho camino para llegar. -Ese caza recompensa me las va a pagar, solo espera que consiga una de esas armas- decía Julius- lo voy a hacer pedazos. -¿en serio crees poder vencerlo?- preguntaba Anthos -Claro que sí!!! , es un fanfarrón, se cree la gran cosa solo porque tiene una espada increíble. Sofía se detiene -¿Sucede algo Sofía?- le pregunta Julius -Ahora que mencionas su espada… ¿no les parecía una espada poco común? -Tampoco es tan guay la espada, lo único poco común que tiene es que es bastante grande, después de ahí todo normal….-Anthos golpea la cabeza de Julius- Ahhhh!!! Por qué haces eso!!!? -Porque esto no es una broma, esa espada tenía algo extraño. Lo primero es que tenía un cristal incrustado y cuando la agitaba dejaba un rastro rojo. Eso no es normal. -Ahora que lo pienso tienes razón, es bastante raro que una espada tenga un cristal incrustado. -sí, pero dejemos eso para después, ahora debemos preocuparnos por llegar lo más rápido posible a Kathra.- dijo Anthos apresurando el paso- Los días fueron pasando, caminaban toda la mañana y la tarde, y en la noche descansaban, los chicos ya no armaban la tienda, tan solo encendían una pequeña fogata y dormían en bolsas de acampar. 4 días mas tarde habían llegado a su destino donde conocerían a una persona que les contaría más sobre las armas y los ayudara a localizar las dos primeras que debían buscar. Pero…… ¿esa persona estaría dispuesta a ayudarlos? Spoiler para Parte 28:
CAPITULO IX
Kathra era un pueblo descuidado y desierto, las casas apenas tenían techo y sus cimientos ya estaban débiles a causa del tiempo, exponían su exoesqueleto de metal, ya corroído por el tiempo, las ventanas estaban rotas y polvorientas, el suelo estaba destrozado y, aparentemente, ya no quedaban habitantes. Las casas-o al menos lo que quedaba de ellas- estaban alineadas en dos largas filas, dejando un espacio en medio, como una especie de calle, pero cubierta toda de polvo, tapando el pavimento, que ya se hallaba destrozado. Un viento frio y fuerte paso por la ciudad, sacudiendo todo el polvo y formando un pequeño torbellino, que desapareció al cabo de unos instantes. Anthos comenzó a caminar en las desiertas calles, seguido de su hermano y Sofia, todo aquello cuanto veian era solo escombros y restos de hogares. Los tres pasaron la noche en una especie de mansion que aun tenía unos cuantos restos de techo y no estaba tan arrasada, tenía dos niveles, en el primer piso había un gran recibidor, con dos largas y elegantes escaleras en los costados, una de ellas estaba incompleta, cortada justo a la mitad, mientras que a la otra le faltaban solo unos escalones. A la mañana siguiente, Anthos encontró una pequeña choza, que, a diferencia de las demás edificaciones, estaba completa e intacta. Enseguida llamo a los demás y pasaron adelante. La casucha era algo amplia, no mucho, con retoques rústicos de madera, tenía un pequeño recibidor, seguido de un comedor improvisado que tenía una mesa rustica, similar a las del bar, que llamaban mucho la atención. Había también unas angostas escaleras, que daban a un piso superior, aparentemente alguien aun vivía en el lugar, pero no se encontraba en casa. Anthos se apresuro a subir las escaleras, una sombra recorrió el recinto, pero ninguno la alcanzo a ver, luego un frio viento entro en la habitación. El joven subió las escaleras y luego entro a una pequeña habitación que solo tenía una pequeña cama y un escritorio, también como la mesa de abajo. Un poco más atrás, se hallaba una espada algo peculiar, incrustada en una especie de trípode, algo irregular, la espada tenia cierto brillo inusual de color azul. Julius y Sofía pasaron a la habitación, pero de repente la puerta se cerro de golpe… Spoiler para Parte 29:
-¿QUE FUE ESO!?-Grito Sofía.
-No lo sé.- respondió Julius mientras desenfundaba su espada. Anthos corrió hacia la espada brillante, pero justo en el momento que la toco, apareció el brazo de un hombre sujetando el suyo…el brazo de un vagabundo de barba larga y desteñidos ropajes: el mismo que habían visto en ocasiones anteriores. -TU! -Así es, pequeño Anthos.-Dijo este. -¿Como sabes mi nombre?! -Los he seguido…oh…como me recuerdas a tu padre… -¿QUIEN DEMONIOS ERES??!!-Anthos retrocedió un poco, empuñando su espada. -Cálmate, todo a su tiempo Anthos, todo a su tiempo…bajen sus armas, no les hare daño. -No lo hagan!-grito Anthos, deteniendo a los demás, que ya comenzaban a bajar la guardia. ¿Como sabemos que podemos confiar en ti? -Los he seguido todo este tiempo, incluso mientras duermen, ¿porque habría de matarlos ahora? -Tiene sentido.-Dijo Sofía mientras bajaba la guardia, los demás le siguieron. -Permítanme presentarme.-Dijo el vagabundo-. Mi nombre es Ellio, y no, no soy un vagabundo. -Bien, ya estabas asustándome.-Dijo Julius mientras tomaba asiento en el suelo, sacando de su bolsillo un caramelo de limón y llevándoselo a la boca. -¿Como sabes mi nombre? -Pregunto Anthos al hombre mientras le lanzaba una mirada asesina, era obvio que aun desconfiaba de él. -Yo…era buen amigo de tu padre… Anthos no podía creer lo que escuchaba, si eso era cierto, ¿por qué no se había mostrado oficialmente ante ellos? -¿Y POR QUE DIABLOS NO TE PRESENTASTE ANTES?! - Anthos perdió el control y enseguida salto sobre Ellio, tomándolo por el cuello de la camisa y enviándolo de lleno al suelo.- ¿Dónde diablos están las armas de mis padres?! -Anthos…-Decía el viejo Ellio mientras lo miraba desde el suelo. Sé que estas alterado, pero debes comprender que… -¿COMPRENDER QUE?! Hemos perdido mucho tiempo valioso mientras tú nos veías la cara! La guardia real podría estar haciéndose con las armas en este momento!! -Pero no lo harán, el único que puede desbloquear esas armas…eres tu Anthos… Dicho esto, Ellio desapareció, apareciendo luego detrás de Anthos. -¿Como dia…? -Puedo teletransportarme a corto plazo…es por eso que nunca pudieron tocarme… Anthos intento saltar nuevamente sobre Ellio, pero este volvió a aparecer tras Anthos, dándole un fuerte bastonazo en la cabeza.-Debes aprender modales, chico. Julius se levanto de donde estaba sentado, le pego a Anthos y luego volvió a sentarse tranquilamente, chupando su caramelo, era como una especie de tubo de sabor Limon, corto, recubierto por una envoltura, que según se iba agotando, el chico lo iba descubriendo cada vez mas. -Deberías tomarlo con calma.-Dijo Julius mientras destapaba un poco más el dulce.- Primero escucha lo que tenga que decir. -Pero… -Nada de peros.-Sofía lo regaño mientras también le pegaba en la cabeza. -YA DEJEN DE PEGARME. -Escucha Anthos.-Ellio volvió a hablar.-Mira, esta es la situación, no me había acercado, porque debía asegurarme de que fueras el chico correcto, tu verdadero padre es Antharos, y tu madre se llamaba Mina, dos grandes magos, de los principales del imperio de Haguel… Spoiler para Parte 30:
Ellio comenzó a contar la historia a los chicos, quienes se sentaron a escucharlo.
-Recuerdo que yo era muy pequeño cuando me robaron de casa, el gobierno me tomo prestado cuando comenzaron los experimentos de magos, yo soy de los primeras especies de magos que fueron creadas exitosamente, digamos que un modelo algo mas anticuado, pero nosotros no fuimos enviados a la luz, nadie supo de nosotros, pase la mitad de mi vida en un tubo de ensayo, viendo como mis hermanos y hermanas morían frente a mis ojos, siendo usados para probar nuevos tipos de experimentos, pero en el momento justo de que fuera mi turno en la mesa de observación, apareció tu padre, un científico brillante que se ofreció para hacerse las pruebas, salvando mi vida. Fue así que se convirtió en el primer mago ’’Modelo 2.7A’’, JA, como si fuésemos maquinas, se descubrió que el tipo de sangre O– mostraba resultados compatibles con las mutaciones, y SOLAMENTE ELLOS podían ser magos 2.7A satisfactoriamente, pero yo soy O+, por lo tanto, tu padre no solo se hizo el primer mago moderno…sino que también salvo mi vida, así fue como siempre lo vi, como un hombre justo y solidario, el también invento las 12 armas de Haguel. Nosotros los magos más antiguos fuimos exiliados, los suertudos, a los demás, los mataron sin compasión. En un principio, el gobierno confiaba plenamente en los magos, pero la gente los veía como una amenaza, una aberración, por lo que la gente tenía muchos atentados en contra de los magos, todos querían matarlos, de algún modo sentían que la vida de sus seres queridos había sido tomada por ellos, cada día morían al menos 3 personas que intentaban matar a los magos con armas de fuego, bombas, espadas, lo que fuera, pero esas armas tan primitivas no eran nada en comparación al poder de estos, así que los magos fueron exiliados a un pequeño poblado cerca del imperio principal Hagueliano, para evitar conflictos entre la gente y los seres místicos. Asimismo, se hizo ilegal portar armas de fuego, los mismo magos pidieron eso al gobierno y ellos mismos se encargaron de hacer redadas incautando absolutamente todas las armas de fuego y dándoselas al gobierno, también se hicieron tratados con las otras pequeñas naciones para que las armas de fuego quedaran completamente extintas, además, la tecnología que no fuese medica fue completamente detenida, es por eso que hoy en día no pudimos avanzar mucho desde el 2075. Bueno, el caso es que al cabo de unos años, el pueblo mostro su descontento al gobierno sin cesar, matándose unos a otros, hasta que los altos dirigentes decidieron extinguirlos, para no soportar más derramamiento de sangre, fue cuando Mina, hija del presidente, tu madre, Anthos, se opuso a la medida y huyo al pueblo de los magos para advertirles, pero nadie la escucho, fue cuando conoció a tu padre y se enamoraron, tu padre fue el único que confió en sus palabras, y la convirtió en Maga para tratar de protegerla, su padre la quería matar por traición, pero no fue tan fácil, hubo una guerra enorme entre ambos bandos, así que cuando todo se detuvo, el imperio desarrollo una tecnología aun superior, la debilidad de los magos, ‘’Radiación Supernova’’, pero tu padre había previsto eso, y mientras estabas en el vientre de tu madre, Antharos modifico tu ADN, para que fueras una versión mejorada de los magos, inmune a la radiación del imperio, luego unió tu ADN a las armas suya y de Mina, por lo tanto, tu eres el único que puede desbloquearlas. Luego el imperio ataco Haguel una noche de invierno, con una bomba radioactiva, pero tú no moriste, y Yax, un guerrero humilde, en contra del imperio, te acogió como su hijo Esa es toda la verdad Anthos…TU verdad. Anthos no dijo nada, solamente se dirigió a la puerta y luego salió de la casa, tomando asiento en el piso polvoso, mientras veía la puesta de sol más hermosa que había visto y pensaba una y otra vez en sus padres biológicos. -¿Oye pequeño…estas bien?-Ellio salió a su encuentro, sentándose a su lado. -Sí, supongo…solo necesito pensar un poco. -Tu padre fue un buen hombre, siempre lo estime mucho y tu madre…tu madre era espectacular, solo querían que supieras que te amaron hasta el último instante de sus vidas. -Gracias Ellio… -No hay de que, chico.-Elio se levanto del suelo y comenzó a entrar a la casa, cuando Anthos le hablo nuevamente. -Oye viejo, lamento…lo…lo que paso… -Bah, no hay problema.-Ellio entro en la casa al tiempo que Sofía se encontraba con Anthos, Cruzándose un instante. -¿Lo amas, no?-Dijo Ellio a la chica en ese simple instante. Sofía se detuvo en seco y luego se volteo para dirigirle la palabra, pero Ellio ya no se encontraba allí, había desaparecido. Spoiler para Parte 31:
CAPITULO X
La noche llego y Anthos se levanto del suelo y camino hacia la casa, topándose con Sofía en el proceso, quien solo se limito a decirle ‘’lo siento’’ y lo miro con algo de pena, el chico solo sonrió en señal de que todo estaba bien, luego ambos entraron juntos a la casa, encontrándose con Julius, quien aun estaba en el suelo con lo que quedaba de su caramelo, miraba el piso algo absorto, parecía estar perdido en sus pensamientos, y Ellio, quien tallaba una especie de dije en madera con una navaja. -Chicos, creo que deben de acostarse ya.- dijo Ellio dejando la navaja a un lado y levantándose del suelo- mañana los llevare donde están las armas de los padres de Anthos. Ellio subió las escaleras junto con los chicos, los llevo hacia una puerta y la abrió. -En esta habitación pueden dormir tu y Anthos- les dijo- luego salió de la habitación y abrió la puerta que se encontraba justo al frente. – Aquí puede dormir la jovencita- Ellio les deseo buenas noche y se marcho a su habitación. A la mañana siguiente Ellio los reunió en la pequeña mesa de la cocina. -¿Ya nos vamos?- pregunto Anthos con entusiasmo -Todo a su tiempo Anthos. -Anthos siempre es así de apresurado- dijo Sofía con el codo apoyado en la mesa y su mano en la boca- ven y siéntate aquí. -Desde aquí puedo escuchar todo lo que van a decir- Ellio miro a Anthos con una mirada aterradora, insinuándole que lo mejor sería que se sentase, Anthos no protesto y se sentó donde estaban los demás. -Bien, se preguntaran porque los reuní aquí ¿no es así?- Todos asintieron con la cabeza-les dije que los llevarías donde están las armas, ¿no?- todos asintieron nuevamente- el caso es que no es tan sencillo como creen que es… -¿A qué te refieres anciano? -Se cual es el lugar en donde se encuentran las dos armas, es bastante cerca de aquí. -Entonces cual es el problema- dijo Julius -El mayor problema de esas armas no radica en encontrarlas y tomarlas…..el mayor problema radica en salir con vida después que las despiertas… -¿A qué te refieres!!!?- pregunto Anthos -Una vez que llegas al lugar donde se encuentra el arma, tienes que despertar el alma del mago que vive en ella y después……después…debes de luchar contra el…no importa el arma que sea, una vez que la despiertas debes de luchar, incluso con las armas de tus padres Anthos, una vez que estén despierta deberás de luchar contra ellos…. Anthos no podía creer lo que acababa de oír, ¿tendría que luchar con sus padres para poder tomar las armas? -¿Que quieres decir?- Anthos se levanto de la silla, apoyándose con ambas manos de la mesa. -Escucha, para poder desbloquear el poder de un arma, debes primero domar el espíritu que lo posee. -¿Eso quiere decir que mis padres están vivos? -No Anthos, solo sus poderes permanecen en las armas y un poco de su espíritu. -Oh… La poca ilusión del chico se desvaneció casi instantáneamente, mientras agachaba la cabeza y la chocaba contra la madera de la mesa. -Vamos Anthos, aníñate, al menos ya estamos cerca de las armas!!-Replico Julius mientras le daba unas palmadas en el hombro. -Tienes razón, debemos irnos, Ellio, hacia donde debemos ir.-Dijo Anthos levantándose de la silla energéticamente. El hombre hizo un silencio eterno, los miro a todos de reojo antes de darse vuelta y echarse a andar en dirección a la puerta de salida. -…Síganme.-Dijo luego de un momento y así lo hicieron. Ellio los llevo a lo largo de la gran calle principal, hasta una especie de palacio que se alzaba sobre todas las demás casas. Era enorme, con varias torres y edificios adjuntos, muchos de los cuales estaban corroídos, otros simplemente destrozados, como si varias explosiones hubieran sido llevadas a cabo allí, tenía un gran portón de metal en la entrada, que llevaba a una colina, algo oxidado y corroído por el tiempo, Ellio lo abrió y paso dentro de las tierras, seguido de los demás. Luego de una media hora más o menos de caminar hacia el palacio, llegaron a la entrada, una inmensa puerta de madera, preciosa, como nueva, con un arco tallado alrededor de la misma, tenía las inscripciones ‘Aquí yace el poder de una nueva era’ grabadas en el arco y las piezas de metal que la sostenían al edificio estaban intactas, como nuevas, la puerta era inmensa y majestuosa, como si el tiempo no la hubiese tocado lo mas mínimo. -Bien, aquí es. Dijo Ellio, rompiendo el silencio. -¿Y por qué no entramos?-Reclamo Julius mientras sacaba uno de sus caramelos de limón y retiraba la envoltura. -Simplemente no podemos.- Respondió Ellio mientras se sentaba frente a la puerta. -¿Que quieres decir?-Pregunto Sofía incrédula. -Bueno, en todos mis años como residente de este poblado esta es la única puerta que no he podido abrir. -¿Y por qué no vamos por otra entrada.-Dijo Anthos. -No podemos, todas han sido destruidas para que solamente esta pueda ser usada. -¿Y que se supone que debemos hacer? -Muy bien Anthos, esta es la parte difícil de todo esto, escucha, hay una leyenda que dice que pasadas las 8 de la noche, la gran puerta se abre y solamente deja pasar a las personas de cuerpo puro, pero eso no es todo, se dice que cuando la puerta se abre se despiertan unas criaturas mitológicas que habitan dentro de ella, y que solo con el poder de la mente pueden ser vencidas. -Pero tu estarás con nosotros, no hay de que temer, eres fuerte y…-Julius fue interrumpido. -No, yo no puedo pasar. -¿QUE?! ¿QUE DEMONIOS!!? -Como te dije, solo las personas de cuerpo puro pueden entrara allí, como dije antes, yo soy parte de un experimento y tengo defectos biológicos, por lo que yo los esperare aquí afuera. -¿Y qué hay de Anthos? El es un mago también.-Julius retiro un poco más de la envoltura mientras hablaba. -Anthos es un mago perfecto, puro, si así lo quieres ver, no tiene defectos como yo. -Genial, entonces habrá que esperar que anochezca.-La chica tomo asiento apoyada en una gran roca que había en los alrededores, Anthos la siguió. Luego de estar sentado un rato sin hacer nada, Sofía hablo para romper el silencio. -Oigan, ¿quieren hacer un entrenamiento mientras llega la noche? Los chicos agudizaron sus oídos y miraron a la chica de inmediato. -¿Que dijiste?-Pregunto Anthos. -Bueno, podemos matar el tiempo usando estas rocas….-Señalo un camino de rocas medianas que había-Bueno, la práctica consiste en atrapar piedras desde diferentes ángulos y caer en las rocas medianas del suelo sin caerse. -¿Y eso de que me servirá?-Julius le resto atención y se concentro en su caramelo. -Bueno, su equilibrio mejorara notablemente, además de su velocidad en batalla. -Bahh, yo ya soy bastante rápido, no lo necesito. -¿Y tu Anthos, que dices? -Bueno.-Anthos se puso de pie a un costado del camino rocoso, mientras Sofía se posaba del otro. -Bien, yo lanzare rocas al aire y tu las atraparas, ¿de acuerdo? -Cuando quieras. Spoiler para Parte 32:
Sofía lanzo un puño de piedras, que salieron en todas direcciones, Anthos hábilmente las atrapo, pero a la hora de la caída, cayó sobre el filo liso de las rocas y cayó al suelo.
-Sabía que no podrías a la primera. Lanzo nuevamente otro puño y el chico las atrapo todas, pero antes de descender, ya Sofía había lanzado más rocas. -Debes pensar rápido, este entrenamiento te enseña cómo reaccionar también. -Bueno, pues hagamos esto!!-Anthos siguió atrapando rocas. Al cabo de unas horas comenzó a anochecer, Anthos y Sofía se encontraban descansando bajo un árbol cuando se percataron de ello. -Rápido, hay que darnos prisa.-Dijo Sofía. De repente se levanto y tomo a Anthos de la mano, halándolo hacia donde estaban los demás. La gran puerta comenzaba a abrir, Julius y Ellio se encontraban parados frente a ella, La puerta hacia un sonido bastante fuerte mientras se abría. -Ya es hora de que entren- dijo Ellio- ¿Dónde están los otros dos? -Aquí estamos!!!- grito Sofía mientras venia corriendo sujetando a Anthos. -Ya están todos aquí….dense prisa y entren. -Ellio, ¿estás seguro de que no puedes entrar? Porque al parecer no hay ningún sistema de seguridad o algo parecido.- dijo Julius -Parece como si no hubiera nada pero… ¿quieren que le demuestre que pasa si intento entrar? Bien, les mostrare. Ellio camino hacia la gran puerta, subió los escalones y se paró a un 1 metro de la puerta. -Todo parece normal- dijo Anthos mientras se disponía a subir los escalones pero en ese preciso instante Ellio dio un paso más y la entrada se empezó a iluminar de rayos, Ellio siguió avanzo y un rayo salió directo hacia el pero logro esquivarlo, siguieron saliendo mas rayo que Ellio esquivaba fácilmente pero luego salió una bola de luz que logro golpearlo y lanzarlo hacia donde estaba Sofía. -¿Te encuentras bien Ellio!!?- dijo Sofía acercándose. -Si…Estoy bien- Ellio se puso de pie nuevamente- ¿Ya lo ven? Por eso es que no puedo entrar, ya que mi alma no es pura. -Ya veo- Anthos comenzó a subir los escalones- Bueno Ellio, te veremos más tarde……y te aseguro que vendremos con esas armas!! Los chicos entraron por la gran entrada. Mientras tanto, Ellio tomo asiento debajo de un árbol. -Esta será una larga noche- Ellio bosteza y se recuesta del árbol a la vez que mira la luna llena. Anthos y los demás entraron al recinto, la puerta se cerró tras de ellos, observaron atentamente la habitación, era un recibidor lúgubre, con varios candelabros colgando del techo y unos pronunciados arcos de aspecto gótico, habían unas escaleras dobles, que se unían al final, y en el centro un angosto corredor repleto de cuadros. Comenzaron a avanzar por el gran salón, la madera crujía al pisar, debido a los años de la misma, lo que daba un aspecto aun más tenebroso al gran castillo. -Démonos prisa, no me gusta este lugar. -Decía Julius al tiempo que desenvolvía otro de sus caramelos. -¿No ves lo grande que es este lugar? ¡Nos tomara días encontrar las armas! -Pues no perdamos el tiempo.-Dijo Anthos mientras comenzó a ascender por las escaleras, enseguida los demás lo siguieron. No había luz alguna en el corredor, solo muchos cuadros con retratos abstractos y personas algo deformes, los chicos siguieron caminando, no se percataron cuando una de las figuras en un cuadro volteo su cabeza, cual si estuviera viva, mirando a los tres jóvenes. Sofía comenzaba a aterrarse, e inconscientemente tomo la mano de Anthos, que la miro algo desconcertado. -Tengo miedo…me aterran los espacios pequeños. -Descuida. Siguieron caminando por el corredor un buen rato, bastante incómodos y alertas, tenían la impresión de que algo los asechaba desde la oscuridad…algo peligroso. De repente un viento helado lleno el largo pasillo, seguido de una explosión un poco más alejado de ellos, todo se lleno de polvo y humo, cuando de repente, de la densa nube salió una especie de tentáculo, que halo a Sofía dentro de la bruma, soltándola de la mano de Anthos, la chica soltó un grito mientras se perdía en el espesor de la nube de polvo. -¡Sofía!-Anthos grito a la chica y luego desenfundo su espada y corrió en dirección al atacante, Julius lo siguió. No podían ver nada dentro de la bruma que los abrazaba, cuando de pronto Anthos fue azotado fuertemente y lanzado al piso, al igual que su hermano. Al cabo de unos segundos el polvo que los cegaba desapareció, mostrándoles frente a ellos a la bestia. Era de apariencia humanoide, con el tamaño de unos 4 o 5 hombres, de su espalda brotaban unos seis tentáculos gigantes, Sofía en uno de ellos, inconsciente, su piel era de color blanco, con los ojos y las pupilas de color negro, sin cabello y con deformidades en todo su cuerpo. Anthos no pensó dos veces antes de ir a la carga por el monstruo, esquivo varios ataques y finalmente corto el tentáculo en el que se hallaba su amiga, quien cayo bruscamente al suelo. Julius no se quedo de brazos cruzados y lanzo dagas al atacante, quien las bloqueo con facilidad, luego uso su espada en contra del atacante, apenas rasguñándolo en la cara, cuando de repente sano completamente y el tentáculo cortado salió nuevamente de su espalda casi instantáneamente. -Maldición, ¿Que podemos hacer? Toma a Sofía y corran, yo me encargo de este imbécil- Replico Anthos clavando la espada en el suelo y sujetándose a ella. El joven de pelo rubio tomo a la inconsciente Sofía y se dispuso a correr, cuando de repente otra explosión los tomo por sorpresa, llenando nuevamente el aire de polvo y escombros y lanzando a Julius y a la chica metros hacia atrás. -YA LARGUENSE.-Grito Anthos al tiempo que sacaba su espada de la madera y se echaba sobre la bestia una vez más. Spoiler para Parte 33:
Julius solo vio la silueta de su hermano incrustando su arma en uno de los tentáculos, fijándolo al suelo, mientras sacaba una daga de su pierna y la clavaba en otro. No alcanzo a ver más y huyo con la dormida joven.
Mientras tanto, Ellio, fuera del castillo, miraba la luna al tiempo que se sumergía en sus pensamientos. -Se que estas ahí, sal de donde estés. -Impresionante Ellio, veo que no has perdido el toque. -Decía un hombre con ropaje y sombrero negro que sostenía una gigantesca espada mientras salía de las penumbras. -¿Qué quieres aquí? -Vamos, tú lo sabes mejor que nadie. -Déjalos en paz, ya han tenido suficiente. Will tomo asiento frente al mago.-Solo quiero a Julius, luego me marchare sin causar más estragos. -¡No me hagas reír!-Ellio frunció el ceño mientras tomaba a Will por la camiseta.-No te permitiré que toques a ninguno de estos muchachos, son quienes traerán la paz y la justicia de una vez por todas. -¿Paz? ¿Justicia? Tú no sabes de justicia. Yo soy el único que puede guiarlos por ese camino, tú no eres más que un mago experimental. -Un mago experimental capaz de hacerte pedazos ahora mismo. -Ellio, Ellio, viejo amigo…nos volveremos a encontrar. Dicho esto el caballero negro desapareció entre las tinieblas, dejando al anciano solo una vez más. Mientras tanto Anthos se encontraba luchando contra la bestia, tomo su espada del tentáculo al que la había clavado y procedió a cortarlo por la mitad de un solo tajo, luego de tanta batalla. -Bien, ahora debo buscar a Julius.-Dijo mientras salía en dirección a su hermano y a la joven. Anthos corrió por un buen rato, hasta encontrarlos en una especie de habitación, Sofia se encontraba recostada en una cama, su pelo estaba suelto completamente, como en pocas ocasiones, Julius yacía a su lado, vigilándola, Anthos no pensó dos veces antes de acercárseles. -¿Qué paso, estas bien Anthos? ¿Qué diablos era eso? -No lo sé, pero hay que estar preparados para más. ¿Cómo está Sofía? -Sigue inconsciente, pero estará bien. Anthos puso su mano en la frente de Sofía, luego tomo asiento en el suelo.-Debemos descansar ahora, montaremos guardia, solo despiértame antes de dormirte. El joven cayó en el sueño, aun con su mano en la frente de la chica, poco después Julius también sucumbió al cansancio y quedaron dormidos. Despertó bañado en sudor, había amanecido acostado en el suelo de la habitación, junto a la cama de la joven, había pasado allí toda la noche, se puso de pie y se dispuso a abandonar la habitación. -¿A dónde vas?-Sofía había despertado también. -Aun no encuentro esas armas y no sé cuánto tiempo perdimos… -¿No será que quieres ver a tus padres?...Anthos, acéptalo, ellos ya están muertos y nada cambiara eso -Solo quiero…olvídalo… -¿Y qué harás? ¿Piensas salir solo y dejarnos aquí? -Al menos aquí estarás mas a salvo.-Dicho esto abrió la puerta y se marcho. Spoiler para Parte 34:
Recorrió el angosto pasillo un buen rato hasta llegar a otro enorme salón, tenia forma algo redonda, con lámparas y candelabros en la pared adornando el lugar, tenía muchas decoraciones incrustadas en las paredes, cual si fuesen talladas, con unos vitrales hermosos en la parte superior, la gran mayoría rotos, este salón estaba también lleno de cuadros, pero, increíblemente todos y cada uno de ellos estaban completamente vacios, una claridad encandecerte se filtraba por los ventanales, haciendo el más hermoso escenario jamás visto por el chico.
Comenzó a caminar por el gran salón, cuando de repente cayó en cuenta de que se encontraba parado justo sobre unos círculos con unos escritos en alguna lengua extraña, parecía un hechizo, de inmediato supuso que era obra de sus padres, así que trato de descifrar los escritos, luego de un rato se dio por vencido y se acostó sobre los dibujos, cuando una voz cálida y familiar interrumpió sus pensamientos. -Eres hijo de magos…pero eso no te hace uno de ellos, no puedes ir por ahí haciendo ‘’hechizos’’ haces el ridículo. -Sofía se encontraba recién entrando al recinto al tiempo que se sentaba junto al muchacho. -Ojala y fuesen inventos míos…esto ya estaba aquí cuando llegue…creo que es obra de ellos, de alguna manera debería ser capaz de activar esto…quiero decir: mis padres son magos, algo debí heredar, ¿No crees? -No lo sé, no soy una experta en la materia, se tanto como tu… ¿Oye, te diste cuenta que los cuadros están en blanco? -¿Ahora que lo dices…no tenían unos raros dibujos con personas deformes? ESPERA UN MOMENTO! Eso que nos ataco anoche…ESTABA EN UN CUADRO!! Recuerdo haberlo visto al entrar! -¿Insinúas que los cuadros salen a atacarnos? -No lo se, pero es lo mas lógico que se me ocurre… -Espera un minuto…eso quiere decir que si los cuadros están en blanco…-Fue interrumpida por Anthos. -LOS DEMONIOS ANDAN SUELTOS POR EL CASTILLO!! Justo en ese momento escucharon un rugido feroz venir justo detrás de ellos, al voltearse encontraron a una bestia gigante, como si fuesen todas las criaturas de los cuadros unidas en una sola, era horrible, su piel, si así puede llamársele, era de un color verde oscuro, sus dientes amarillos y putrefactos, además de su deforme y melcochoso cuerpo. Anthos apenas pudo ponerse de pie cuando el monstruo le propino un zarpazo, enviándolo de lleno al otro extremo de la habitación, dejándolo inconsciente. Sofía se quedo sola, traumatizada, totalmente paralizada, mirando a la criatura, no podía moverse, vio como se acercaba la enorme garra de aquella bestia justo a su rostro, cuando de repente una espada la detuvo, una espada blandida por un guerrero rubio que masticaba un caramelo de limón…Julius. -¿Se puede saber que te sucede? Estas como boba desde que entramos aquí!-Julius dio un salto hacia el semental demonio rasgando su brazo, provocándole dolor, la bestia gimió antes de tomar al chico y lanzarlo por los aires. Julius recupero el equilibrio y, mientras caía, lanzo una daga al ojo izquierdo de la abominación, luego cayó sobre su rostro y clavo su espada sobre el otro ojo, cegándolo completamente. -Así se hace Julius, pero aun te falta algo de…coraje!-Anthos apareció de la nada, uniéndose a la lucha, se trepo por el cuerpo del gigante a base de saltos y finalmente hizo un tajo justo en el pecho, después cayó en el suelo, guardando su espada, momentos después el monstruo cayo vencido ante sus pies. El joven lanzo una mirada de decepción a Sofía, quien solo tenía una gota de sangre en su cara, que había goteado de Anthos al ser golpeado la primera vez. -Nada mal, Anthos, nada mal. -Tú tampoco estuviste de brazos cruzados. -Lanzo una sonrisa al chico. De repente el suelo del lugar comenzó a brillar y de pronto, simplemente desapareció, todo quedo envuelto en una oscuridad abrazante. Spoiler para Parte 35:
Los chicos juntaron sus espaldas preparándose para lo que sea que viniera. Se empezaron a oír unos pasos en toda la sala, aquellos pasos venían de todas direcciones, Anthos apretó la mano y frunció el ceno.
-Chicos, estén preparado para lo que venga. Los pasos cada vez se oían mas cerca, cuando una persona se detuvo delante de Anthos, era lo que parecía una réplica exacta de el mismo. Anthos hice un intento de llamar a Julius y Sofía pero estaba tan sorprendido que no podía ni hablar. Pero él no era el único que estaba sorprendido, Julius y Sofía también tenían lo que parecía ser una réplica de ellos mismo delante. -¿Pe…pero…como?- Dijo Sofía tartamudeando La réplica de Julius se acerco a el y comenzó a hablarle. -¿Por qué te sorprendes? Soy tu. -No…eres solo una ilusión, no eres de verdad. -No, soy parte de ti Julius. Esa parte de ti que ocultas hacia los demás, tus verdaderos sentimientos hacia los demás, odio, envidia….- NOOOO!!!!- Julius lo interrumpió- Cállate, no sabes de que hablas. -¿Por qué lo sigues ocultando? déjales ver a los demás tus verdaderos sentimiento hacia ellos, déjale ver a Anthos esos sentimientos que tienes encerrados. Porque no se lo dices? Julius se deja caer al suelo. -Julius…- Anthos se voltea hacia el.- No lo escuches, solo trata de confundirte. -¿Anthos, porque no comienzas tu?- Dijo su réplica- dile la verdad, dile que siempre lo has mirado como un ser inferior, no solo a él, sino a todos los demás…porque eres hijos de magos y ellos son unos simples humano. -¿Anthos, tu…?- Dijo Julius mirándolo y derramando unas lagrimas -NOOO!!!, no es cierto Julius, sabes que eso no es verdad!!! -Claro que sabes que es verdad Julius!!!- Dijo su réplica- Por eso le tienes enviada, porque te hace ver inferior, te hace dudar de tu existencia, se burla de ti a tus espaldas!!! -Julius….yo nunca pensaría que eres inferior a mí…. Julius comienza a derramar unas lágrimas y golpea el suelo con su puño. – No puedo, no puedo, quiero salir de este lugar. -Chicos, no los escuchen, no duden de sí mismo- la réplica de Sofía desaparece -Sofía, tu replica a desaparecido….- Dice Anthos levantándose. -Eso es porque no he dudado de mi misma en ningún momento. Solo deben de confiar en ustedes mismo y desaparecen las ilusiones. Anthos voltea hacia su replica con una mirada de confianza y seguridad en sí mismo. –Sofía tiene razón, solo eres una ilusión. -No lo soy Anthos, solo soy esa parte de ti que no muestras a nadie. -No, no lo eres. En ningún momento de mi vida he pensando que soy superior a los demás solo porque soy hijo de magos….nunca me ha pasado algo así por la cabeza. La réplica de Anthos desaparece. -Vamos Julius, no te dejes confundir- Le dice Anthos. Julius se pone de pie y se seca las lágrimas. -Sabes, por unos momentos dude de mi mismo….y tal vez sea cierto que no estoy muy seguro de algunos de mis sentimientos, pero ninguno de ellos tiene que ver con Anthos…ni con ninguna de las personas que son importantes para mí. Siempre he tenido muy claro lo importante que son para mí y lo mucho que les admiro… especialmente a Anthos. La ultima ilusión, la de Julius, desaparece, y toda la habitación se ilumina. -Puufffs, al fin desaparecieron- Anthos se apoya en los hombros Julius. -Si, al fin- Sofía salta hacia los chicos y los abrazas. – Somos un buen equipo después de todo jeje. Se oye una explosión a lo lejos, luego otra y otra….de repente una de las paredes de la habitación es destrozada. Spoiler para Parte 36:
-Tú de nuevo!!!!- grita Sofía señalando a alguien. Los chicos se voltean y ven a Will.
-Así que aquí estaban- Will reposa su espada en su hombro.- Tuve que romper muchas cosas para llegar hasta, incluso mate a una quimera jajaja. Pero no estoy aquí para matarlos, lo que quiero son las armas. ¿Ya las encontraron? -No la hemos encontrados y si lo hubiéramos hecho, no te la daríamos de todas formas.- Contesta Anthos acercándose al caza recompensa. -Anthos, Anthos, no tienes porque poner esa, ¿qué te parece si cooperamos hasta encontrarlas y luego me las das? -Ya te dije que no te las daremos…… Anthos…Anthos…eres…tú...- Se escucha una voz en toda la habitación- -¿Quien dijo eso? -¿Fantasmas?- dice Will -Aaayyy, no, no, no, Ya no quiero más fantasmas raros- grita Sofía como loca- Anthos….párate…en….el….circulo… -¿Quién eres? Hazlo…. Anthos mira a Will y este le asienta con la cabeza. Will toma posición de combate y Anthos se para en el gran círculo que se hallaba en medio de la habitación. Spoiler para Parte 37:
De momento no ocurrió absolutamente nada y Will no hizo más que soltar una carcajada enorme.
-JAJAJA, ¡Valla susto que me diste chico! Por un momento pensé que…! Will no pudo terminar la frase cuando Anthos, parado en medio de los jeroglíficos comenzó a elevarse unos metros del suelo, su cuerpo emitía cierto brillo, como un aura de dos colores, Rojo y Azul que desprendía su cuerpo. El caza recompensas no tuvo más alternativa que montar guardia y retroceder un poco, cubriéndose de la cegadora luz que le golpeaba la cara. Unos segundos después descendieron del techo dos espadas gemelas, hermosas, excepto por sus colores, del lado derecho se hallaba una espada roja y del izquierdo una espada azul, que simbolizaban Fuego y Hielo, respectivamente. Ambas espadas ocuparon cada una, una mano del joven guerrero, quien se hallaba en trance y ataco a Will casi inmediatamente sus pies tocaron el suelo. -Veamos que tanto quieres estas armas… Anthos se movía hábilmente con ambas espadas, además de una velocidad impresionante al moverlas, debido a lo ligero de su material, sin embargo Julius sabía que esa no era la forma de luchar de su hermano, este había dejado de ser el mismo y solo podía pensar en una cosa: atacar a Will y a quien se interpusiera en su camino. -Ja! Viniste a buscar las armas sin saber cómo controlarlas, ¿no es así?-Decía Will tranquilamente esquivando a duras penas los poderosos ataques. Sé que no estás en tus cabales niño, pero debo decirte que esta no es tu fuerza, sino la fuerza de las almas que habitan en esas espadas, y si tu alma no es lo suficientemente fuerte, ellas tomaran tu cuerpo. -…A…Ac…¡¿ACASO TE PARECE QUE NO ESTOY EN MIS MALDITOS CABALES?!.-Anthos dio un giro, atacando con ambas espadas y luego se agacho, pateando a Will por las piernas, lanzándolo al suelo.- ¿Sabes cuál es la diferencia entre nosotros? -Decía Anthos mientras el aura bicolor lo rodeaba y sus pupilas estaban de color blanco.-…Que mi alma es tan pura como el agua y ninguna fuerza en el mundo cambiara eso. Anthos ataco a Will, quien hábilmente se puso de pie y retrocedió. -Heh! Te he subestimado…no obstante, si sigues usando esas armas tu cuerpo colapsara más temprano que tarde… -¿Ah sí?...JULIUS! ATRAPALA! -Anthos le lanzo a su hermano el arma azul, que al atraparla, cambio el color de sus pupilas a azul, y sintió un enorme poder recorriendo su cuerpo, Anthos por igual, al librarse de una de las armas, la otra pudo plenamente ocupar su cuerpo y sus pupilas se tornaron tan rojas como la sangre.- ¡Acabemos esto de una maldita buena vez! Tan rápido como Anthos termino de hablar, ambos hermanos se aproximaron a atacar a Will, quien los esperaba listo para la acción. Al encontrarse, las tres armas chocaron fuertemente, lanzando chispas, luego de separarse, Julius hizo un ‘’swing’’ con su espada, que emitió un pico de hielo en dirección a Will. -¡WOW! ¡Genial! – Julius parecía emocionado como un niño en navidad. -Veamos que puede hace esta hermosura.-Anthos apretó la espada entre sus puños, y en seguida esta se encendió en fuego.-Perfecto. Luego de unos segundos la espada flameada dejo de emitir poder alguno de repente y Will golpeo fuertemente a Anthos, enviándolo de bruces a una columna, que agrieto al chocar. -¡¿PERO QUE DIABLOS?! –Julius estaba desconcertado. -Sorprendido, ¿Julius? Veo que Ellio no les ha hablado de mi… -¿A que te refieres? – Dijo Sofía, que se encontraba ayudando a Anthos a incorporarse. Spoiler para Parte 38:
-Ellio…- El caza recompensas hizo una pausa- Ellio es mi abuelo. – Todos quedaron sorprendidos ante la noticia. – Y como sabrán, como nieto de mago, también soy uno y mi habilidad es, nada más y nada menos, que controlar el fuego.
Anthos se sentía completamente impotente, al saber que era un mago, pero no sabia cual era su habilidad en específico…se sentía un completo inútil, y más ahora que no podía disponer de su nuevo poder. -No te preocupes hermano, déjame este payaso a mí. – Julius se alzo a la carga nuevamente, lanzando uno que otro pico de hielo hacia Will para distraerlo, luego atacando con la espada, sin embargo, el caballero negro siempre lograba esquivarlo. -Tienes talento chico, serias un buen caza recompensas. -¡Ni lo sueñes! -Que lastima, habrías sido el compañero perfecto. -¡Cierra la boca! – Julius ataco nuevamente, esta vez con su espada en forma de hielo solido, haciendo un corte en el brazo derecho de Will, que enseguida se congelo. -Heh…sabia que esto pasaría tarde o temprano…esa espada tiene el poder de congelar la sangre del adversario…que suerte que solo ha sido mi brazo… Will enseguida descongelo su brazo y se dispuso a huir por donde había llegado, pero hizo una pausa antes para dirigirse a Julius. -Dejare que usen las armas hasta nuevo aviso, al menos ya las tengo aseguradas y puedo concentrarme en las demás, pero espérenme, volveré por ella cuando menos se lo esperen, y quiero que al menos sean buenos oponentes… Los chicos guardaron silencio por unos segundos hasta que Sofía se acercó a Julius. -¿Puedo verla?- pregunto Sofía tocando el arma -Sí, claro- Julius le pasa la espada a Sofía, quien la observa determinadamente -Es muy bonita, me gusta el color azul que tiene, y mira, está hecha de hielo solido y aun así es bastante liviana, es mucho más liviana que una espada común. -Sí, es extraño, pero no se puede esperar menos, fueron hechas por magos. Julius observa a Anthos que se encontraba contemplando el lugar- ¿Anthos, sucede algo? -Me pregunto de quien era esa voz que me hablo…. ¿crees que hayan sido mis padres? -Puede ser….después de todo estas eran sus espadas. -Si…..ya es hora de que salgamos de aquí, vayamos donde Ellio…- Anthos emprende marcha y los demás le siguen. Spoiler para Parte 39:
Los chicos salieron del templo, ya estaba amaneciendo, se habían tomando un buen tiempo para hacerse con las armas. Mientras tanto Ellio los esperabas recostado de un árbol a unos metros del templo.
-Hasta que por fin salieron jeje- Ellio se pone en pie.- ¿Les costó trabajo? -Esto exhausta!!!- Sofía corre y se tumba en el pasto cerca del árbol.- Ese monstruo contra el que peleamos, nos enfrentamos a unas ilusiones de nosotros mismo y encima nos encontramos con ese caza recompensa que quería que le diéramos las armas. -Ya veo. Pero al final se hicieron con las armas jeje, son unos chicos bastante fuerte. A ver, préstenme las armas. – Anthos y Julius le pasan las armas a Ellio quien las observa- En efecto, estas son las elementales de Fuego y hielo, Hacía bastante tiempo que no las veía. Ellio les devuelve las armas a ambos. -Hay un pequeño detalle con estas armas elementales, que supongo, que ya se habrán dado cuenta. -¿Cual es?- Pregunta Julius -Cuando alguien las usa en combate, el color de las pupilas de esa persona cambia al color del elemento que representa el arma. -Ahora que mencionas eso, cuando los chicos usaron las armas, sus pupilas cambiaron de color….Las de Anthos se volvieron rojas y las de Julius azul cielo. -Entonces eso quiere decir que Anthos estaba usando la espada de fuego y Julius la de hielo, ¿no es así? -Sí, así es- Responde Anthos -¿Y si una persona usa dos armas a la vez?- Pregunto Julius -El color de las pupilas variaría dependiendo de cuales sean las dos armas. ¿Por qué? ¿Alguien usa las dos armas a la vez? -Sí, yo…- Responde Anthos -¡¡¡Idiota!!!- Ellio golpea a Anthos en la cabeza- -Aaaayayayay ¿Por qué haces eso!!? -¡¡¡No vuelvas usar dos armas a la vez!!! -Pero, ¿por qué? -Porque tu cuerpo no lo soportaría…acabarías destrozándote tu mismo….No vuelvas hacerlo pequeño. Anthos recordó lo Will le había dicho y se quedo pensativo unos momentos -Ellio… -¿Si? -¿Es cierto que Will es tu nieto? -Aahhh…ese Will…así que se los dijo. Sofía se levanta de un salto – ¡¡¡Si, nos lo dijo!!! Y también nos dijo que como es tu nieto y eres un mago, ¡¡¡el también es un mago!!! -Bueno, tampoco es que sea un mago del todo -¿A que te refieres con eso?- pregunta Sofía -Verán, la madre de Will era mi hija y, era una maga, pero su padre es humano, así que Will es solo mitad mago, pero aun así controla muy bien la magia. -Hmmm, Will es más fuerte de lo que pensaba- Dice Anthos rascándose la cabeza -Después de todo es mi nieto jajajaja- Ellio comienza a reírse a carcajada y golpea la espalda de Julius.- pero es un buen chico. -Sí, parece bastante fuerte, y encima me quiere matar JAJAJAJA, por suerte es un buen chico- Julius comienza a reírse junto con Ellio. -Están locos- Les dice Sofía -Bueno ya, ¿haciendo debemos dirigirnos ahora Ellio?- Pregunta Anthos mientras guarda su nueva espada. -¿Para buscar las demás armas? Pues la verdad no sé. -¿¡¡Como que no sabes!!!? -Saben muy bien que las armas están escondidas y muy pocas personas saben exactamente su ubicación… -Y ahora que haremos…- Dice Sofía dejándose caer al suelo. -Yo tengo que ir hacia Dhandrest, un pequeño pueblo al noreste de aquí. Ire a visitar a un viejo amigo que vive allá para hablar acerca de la situación que ha surgido con respecto al imperio de Haguel y las armas. -¿Y nosotros qué? -Pregunta Julius -Pueden venir conmigo, Tal vez el pueda ayudarlos con la ubicación de las armas. Después de todo es un gran investigador. -Entonces nuestro siguiente destino es Dhandrest, ¿eh? Entonces pongámonos en marcha- exclamo Anthos con una sonrisa. Spoiler para Parte 40:
CAPITULO XI
Los jóvenes viajeros y el anciano llegaron a Dhandrest, un poblado humilde de gente trabajadora, completamente ajeno al caos que reinaba en los demás condados del gobierno Hagueliano, al parecer la vida tenía su curso natural y las personas vivían tranquilamente, una aldea muy acogedora. -¡¡Me encanta este lugar!! ¡Es tan bonito! Me recuerda mucho a Yothas, me pregunto si habrá una comisaría aquí también… - Sofía estaba muy emocionada con dicha aldea. -No, a diferencia de los demás pueblos, este nunca ha tenido policías, nunca los ha necesitado, aquí solo hay paz y quietud, de hecho, muchas personas no conocen la existencia de Dhandrest. – Dijo Ellio mientras buscaba algo en su bolsillo. -¡¡GENIAL!! Este es el lugar perfecto para vivir, aquí me mudare cuando me case. Los dos hermanos y Ellio, luego de una pausa de unos cinco segundos no pudieron evitar reír a carcajadas hasta rodar por el suelo. -¡Mujeres! – Exclamaron los tres al unísono. -¡Oigan! ¿Acaso no saben que harán con su vida en un futuro? -Por si no te has fijado, yo ya estoy en ese futuro, ¿Mis arrugas son de adorno o que? -Bueno, ¿Y qué hay de ustedes dos? ¿Qué harán luego de que encontremos las armas y puedan volver a su vida normal? -Yo, como siempre lo he dicho. -Decía Julius mientras se llevaba uno de sus preciados caramelos a la boca. – Abriré una cafetería en las afueras de la ciudad, fuera de tanta contaminación, en un pueblo como este, a los 30 me casaré y tendré tres lindos hijos tan feos como Anthos. -Y que hay de ti, Anthos, ¿Serás un pervertido toda tu vida o servirás de algo en el futuro? -Pienso vender flores disfrazado de dinosaurio purpura –Dijo el chico en tono sarcástico mientras se echaba a andar. -¿Siempre tienes que ser tan desagradable conmigo? - Sofía se echo tras él mientras Julius decía ‘ahí vamos de nuevo’. -Es solo que aun no se qué hare cuando pase todo esto, aun así, tengo mucho tiempo para pensarlo… ¿Tu que tienes en mente? -Pienso casarme y mudarme a un pueblo pequeño y tranquilo y dedicarme únicamente a mi esposo e hijos. -Heh! Típico sueño de adolescente frustrada… -Para tu información, Cumpliré 18 la semana próxima. -QUIERES DECIR QUE ERES UN AÑO MAYOR QUE ANTHOS! – Julius no salía de su asombro cuando su caramelo salto de su boca y cayó al suelo. -¡¿SOY UN AÑO MAYOR QUE TU?! -¡¿ERES UN AÑO MAYOR QUE YO?! -¡¿QUIEREN DEJAR DE HACERSE LA MISMA PREGUNTA?! – Ellio reprochaba a los chichos mientras les golpeaba la cabeza con su bastón. – Pero no se preocupen, pueden seguir adelante con sus planes matrimoniales. -¿!Oye anciano, estás loco!? Lo último que quiero es casarme con una paranoica como Sofía – Decía Anthos amenazando al anciano con el puño. -Eso dicen todos…ja ja ja…Bien, ahora debemos encontrar a Wayne, ya habrá tiempo de sobra para hablar de su futuro. -Wayne, EL HOMBRE DEL QUE NOS HABLO EL CANTINERO EN RINA! – Grito Julius mientras se llevaba otro caramelo a la boca. -Exacto, se supone que estaría en Kathra, pero las persecuciones constantes lo llevaron a mudarse aquí, a Dhandrest, vive en el faro del pueblo. -Bueno, ahí esta el faro. –Aclaro Anthos echándose a caminar. Spoiler para Parte 41:
Los viajeros, al cabo de un rato caminando, llegaron al susodicho faro, tenía un aspecto ya desgastado, muy alto, los focos ya no tenían la luz encendida y tenía un aspecto lúgubre y descuidado.
-No pienso entrar ahí.-Dijo Sofía mientras se aferraba al brazo de Julius. -Más loca no puedes estar, ¿Te atreviste a entrar a un palacio encantado lleno de cuadros vivientes y demonios y no quieres entrar a un viejo faro? -Bueno, al menos el castillo era bonito… Los tres volvieron a reírse y exclamaron ‘’mujeres’’ una vez más. -Bien, entonces quédate afuera. – Anthos le dio la espalda a la chica mientras entraba al faro con los demás. -¡OIGAN! ¡NO ME DEJEN SOLA AFUERA! Una vez dentro, el grupo se vio en una sala similar a la casucha donde estaba hospedado Ellio unos días atrás, tenía una especie de chimenea en el fondo, con uno que otro mueble y estanterías de libros en los lados. Había decenas de botellas de cerveza vacía en el suelo y cientos de libros tirados por doquier. -Genial, tanta cerveza despreciada. -Decía Anthos mientras agarraba una botella vacía. -Digamos que Wayne tiene cierto problema con su alcoholismo…por eso vive aislado del tranquilo poblado, lleva un tiempo retirado del medio de las luchas, pero solía ser un buen guerrero. Subieron lentamente las escaleras en forma de espiral, muy estrechas, lo que los obligaba a permanecer muy cerca, pero a pesar del incomodo lugar, alumbrado con velas, Ellio mantenía la calma y la serenidad, mientras Anthos y Julius no quitaban la mano de la empuñadura de sus nuevas espadas. Sofía, por su lado, sostenía una de sus dagas en una mano, mientras con la otra se sujetaba al brazo de Anthos. -No hay de que temer, si están conmigo Wayne no representa ningún peligro para ustedes. – Aclaro Ellio al ver el estado de cuidado de los demás. -Nunca se sabe… - Respondió Julius, tirando la envoltura de su último caramelo, mientras llegaban a la cima del faro, donde había nada más y nada menos que un hombre de espaldas, sosteniendo una botella semivacía. Spoiler para Parte 42:
-¡ELLIO! – Una voz siniestra y alzada retumbo todo el faro, mientras un olor a alcohol lleno los pulmones de los chicos. –Veo que los años te han sentado bien.
-Me encantaría decir lo mismo, viejo amigo. -Respondió el anciano. -¿Qué puedo decir? Ya no tengo nada por que luchar… -Eso es lo que has querido pensar todo este tiempo… -Ya no somos tan jóvenes…es tiempo de que una nueva generación se encargue de los problemas con el gobierno… -Al menos podrías ayudarlos en lugar de pretender que no existes, muere como un hombre y no vivas como cobarde. -¡Ja! El alcohol ya se ha llevado el poco orgullo que me quedaba…pero bueno, ¿Que te trae por aquí? – De repente un hombre de unos 50 años apareció ante los chicos, dándose la vuelta, dejando ver su barba desaliñada y sus amarillos dientes, victimas del cigarrillo. -Necesito saber el paradero del arma de agua, recuerdo como la blandías en tu juventud. -No me hagas reír, hace muchos años de eso, no recuerdo que hice con ella. -Vamos, no te hagas el incompetente conmigo, ¡A MI NO PUEDES ENGAÑARME! – Ellio sufrió un ataque de ira, mientras tomaba a Wayne por el cuello de su camisa mal abotonada y sucia. -Je Je Je…veo que sigues vigoroso…pero te aconsejo que te retires ya, estas muy viejo para jugar a los aventureros. Dicho esto, Ellio arrojo a Wayne al suelo, quien, en su embriaguez, solo se echo a reír… -Pensé que un viejo amigo siempre estaría ahí en momentos difíciles… ¡Vete al infierno! -¡Sorpresa!...Ya estoy en él – Wayne mostro un rostro nostálgico y dio un largo trago a su bebida, mientras Ellio y los demás se daban media vuelta, marchándose del recinto.
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Última edición por ~Clausk; 03-Jul-2009 a las 15:55 |
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Me gusta el planteamiento. En el inicio me recordó a "The House Of The Dead"
La idea es original. Ahora deseo ver la segunda parte. Promete mucho el personaje Anthos. Espero su desarrollo. ¡Publica más! |
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gracias por los comentarios ^^
como no creo que me conecte hasta el domingo dejo la segunda parte la siguiente parte esta en el primet post
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Allen Walker (09-Oct-2008)
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AAHHH!!!!! Justo la reacción que deseaba!!!!
Esa lucha interna de seguir adelante sin mostrarse débil porque es un guerrero, porque es fuerte y a la vez sintiéndose confundido. El apoyo que le muestra su hermano la forma en que lo agradece. La historia promete para más. Sigue así y dame más letras!!!!!!!!!!! |
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Hola...
Excelente, concuerdo con Ihron (esta frase comienza a ser muy frecuente en mis post), la historia va muy bien y la última frase del padre nos deja a la espectativa...ya quiero leer la siguiente parte, pero supongo que tendré que esperar hasta el lunes... Saludos...
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gracias de nuevo por los comentarios =), me alegra saber que les esta gustando
la siguiente parte esta en el primer post. PD: como cambio el nombre el tema???
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Hola...
¡¡¡Genial!!! Muy bien Clausk, tu historia me tiene embelesado, el desarrollo se esta dando de la mejor manera...espro más... NOTA: Para editar el título solo presiona el boton EDITAR en el post principal, desde ahi puedes editar su contenido y el título en la parte superior de la página de edición...por cierto, debes presionar tambien en el botón de modo avanzado...¿ok? Saludos...
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gracias por la aclaracion lennon.
la cuarta parte este en el primer post y es el comienzo del capitulo II.
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Última edición por ~Clausk; 26-Aug-2008 a las 03:30 |
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Hola...
¡¡Comienza la aventura!! Como dirían por acá...¡¡ahora viene lo bueno!! Bueno, pués creo que a partir de este momento vendrá lo mejor de la historia, me da mucha curiosidad saber como llevaras el desarrollo de Anthos y Julius a lo largo de su travesía, se me ocurren muchas situaciónes de todo tipo pero no quiero adelantarme a nada dejemos que tu imaginación vuele. Insisto, nos espera lo mejor...y mira que ya es buena. Saludos...
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